Sophia de Mello: Lo digo para ver

Sophia de Mello: Lo digo para ver

Escrito por admin, 17 noviembre, 2019

Última actualización: 17 noviembre, 2019

Sophia de Mello Breyner Andresen murió hace quince años (Oporto 1919- Lisboa 2004). Sólo en el último lustro de su vida tuvo el reconocimiento de premios como el Camoes, el Max Jacob o el Reina Sofía. Y sin embargo su figura no ha parado de crecer. Al castellano llegó de la mano de Ángel Crespo en 1961, pero fue Ángel Campos Pámpano el que hace quince años tradujo la parte más sustanciosa de su obra, mereciendo por ello el premio Giovanni Pontiero. Desaparecido también el traductor en 2018, su amigo Álvaro Valverde ha decantado ochenta de aquellos poemas en un volumen que merece la pena disfrutar.

En Sophia de Mello se reactivan la antigüedad clásica, la sabiduría de Pessoa, el mar: «El mar es el camino hacia mi casa». Con cinco años, antes de saber escribir, se sabía de memoria un poema tradicional portugués y así llegó a creer que los poemas eran consustanciales al universo y que escondida en el silencio del jardín podía oírlos: «En el fondo, toda mi vida he tratado de escribir ese poema inmanente».

La escritura para Sophia era una labor vinculada a los elementos:

De hecho, se conjuró para volcar en los versos el ser entero. Decía que «el poema no explica, implica» y que escribir era su verdadera participación política:

A veces hurgaba en la verdad con la inocencia terrible con que lo hizo Szymworska o nuestra Gloria Fuertes:

Decía que la poesía le fluía mejor cuando estaba feliz. «Y tengo que partir para saber quién soy».

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SOPHIA DE MELLO
Lo digo para ver
Galaxia Gutenberg, Barcelona, 2019. 118 pág.,11,5€

Reseñado por Arturo Tendero