
Cuando hablamos de la novela de género, nos referimos a la que se escribe para cumplir con las convenciones específicas de una categoría comercial concreta y con las expectativas del lector respecto al ritmo, la estructura y el desenlace. Suelen ser historias que priorizan el entretenimiento del lector, a veces, no muy exigente.
No pretendo que este termino sea peyorativo, ni menospreciar las obras que se ciñan a esta etiqueta. Muchos libros podrían entrar en esta categoría y no por ello dejan de ser lecturas de calidad, incluyendo clásicos elogiados tanto por el público como por expertos
Lo que sí quiero destacar es que hay novelas que trascienden la categoría; que van más allá, y que aún denominando su etiqueta, hacen grande el calificativo que acompaña a ese «género».
Santiago Velázquez titula su última novela con el apellido de nuestro antihéroe a vuelta de todo. Un periodista que vive por inercia, puesto que lo que le empujaba cada día a levantarse de la cama, era la chica con la que tenía planes de futuro. Pero quien cimenta su vida en tan endeble terreno, no sospecha que un buen día todo se derrumbe. Aún así sigue dedicándose a un oficio, que aunque no le entusiasme, también lo incita a continuar al despertar.
El inspector Silvano es un espécimen perteneciente a la misma fauna que el periodista Landínez. Por distintos motivos, también la soledad dicta su existencia, y es su trabajo el que le insufla el seguir en su día a día.
Ambos verán de nuevo unidos sus caminos tras la investigación de varias muertes de mujeres encontradas en distintos parajes cercanos a pantanos madrileños. Una investigación dificultada por el calor extremo que predomina el verano madrileño del año 2023.
Lo que van descubriendo les acerca cada vez más a un escenario inimaginable, mostrando el lado más cruel del ser humano.
Landínez, que se podría calificar dentro del policíaco o novela negra, es un claro ejemplo de lo expuesto. No se conforma con crear un misterio que un perspicaz protagonista ha de resolver. Aquí estamos hablando de mucho más. El misterio se compone de una serie de asesinatos que, aparentemente, no tienen relación entre sí, y que dos personajes, que a pesar de parecer antagónicos, tienen más en común de lo que creen. Ambos tratarán de esclarecer dichos crímenes. Pero esto no es más que la superficie, el pretexto es ahondar en la psique de la soledad misma. El análisis de una sociedad creada de falsas apariencias, donde el dinero parece ser el fin, pero la avaricia, el rencor, el odio no buscan lo material. La paz del alma no se puede comprar.
Santiago Velázquez, licenciado en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha publicado hasta la fecha ocho libros, siendo Landínez su última novela. No ciñendo a este formato su bibliografía. También ha publicado relatos y biografías. Galardonado con distintos premios, como el Premio Joven y Brillante de Novela Corta o El Tiflos de Novela, afianzan una carrera más que solida, recordando su estilo a grandes como Vázquez Montalbán o Muñoz Molina, cuyas intenciones van más allá del género, como decía al principio, siendo los personajes los que soportan el peso de la trama.
Los hechos son el telón de fondo de un análisis concienzudo de las consecuencias de los actos, que se ven reflejados en los aspectos de vidas que van más allá de una investigación, ya sea por parte de la policía, o la prensa, donde realmente lo que importa es la vida de los habitantes de las páginas de esta historia.
Novela imprescindible para aquellos lectores amantes del noir, pero que no se conforman con la frivolidad a la que nos tiene acostumbrados este tipo de tramas, demostrando que la buena literatura trasciende cualquier género.