“La distancia entre existir y vivir no se mide en tiempo ni en circunstancias; se mide en conciencia” Entrevista a la escritora Rossmary Rodríguez

“Las palabras tienen la capacidad de construir o destruir, de impulsar o detener. Todos recordamos frases que marcaron nuestra historia, para bien o para mal. Por eso considero que cada palabra lleva una responsabilidad”. Esta idea de Rossmary Rodríguez la representa tanto a ella como al contenido de su nuevo libro titulado La distancia entre existir y vivir

Rodríguez, periodista, educadora, escritora y conferencista, es ante todo una líder humanitaria y formadora de líderes. Durante más de quince años ha desarrollado procesos de transformación en comunidades dentro y fuera de Estados Unidos, país en donde reside. Es fundadora de Maranatha Ministry y Dadores de Vida Internacional, dos iniciativas desde las cuales ha impulsado su vocación de servicio a favor del ser humano.

Por: Óscar Vegas.

Pregunta: – Pregunta obligada que invoca el título de tu libro: ¿Cuál es la distancia entre existir y vivir? 

Respuesta: – La distancia entre existir y vivir no se mide en tiempo ni en circunstancias; se mide en conciencia. Muchas personas cumplen con sus responsabilidades, alcanzan metas e incluso aparentan tener una vida plena, pero en el fondo solo están sobreviviendo. Vivir comienza cuando dejamos de hacerlo en automático y nos atrevemos a mirar hacia nuestro interior. Este libro invita precisamente a recorrer ese camino: el de descubrir que una vida con propósito siempre será mucho más que una vida en movimiento. 

P: – ¿Por qué surge este libro? ¿Cómo se da la idea y el proceso de escritura? 

R: – Este libro nace de años de escuchar historias, observar personas y hacerme preguntas sobre la manera en que vivimos. A lo largo del tiempo fui escribiendo reflexiones que compartía con los grupos que acompaño y con personas de mi entorno más cercano. Con el paso de los años entendí que esas palabras, no debían quedarse en un espacio privado. Sentí que era el momento de reunirlas, desarrollarlas y convertirlas en lectura para que pudiera llegar a cualquier persona que, en algún momento de su vida, se haya preguntado si realmente está viviendo o simplemente existe. Cada capítulo, fue escrito para invitar a la reflexión y abrir conversaciones que muchas veces dejamos pendientes con nosotros mismos.

P: – ¿Está escrito en clave de diario? ¿Cómo definirías su género literario? 

R: – No está escrito en forma de diario, aunque comparte experiencias y reflexiones muy personales. Lo definiría como un libro de crecimiento personal con un fundamento espiritual, sin pretender ser un libro religioso. Es una invitación a detenerse, reflexionar y redescubrir aspectos de nuestra vida que muchas veces pasan desapercibidos en medio de la rutina.

Más que ofrecer respuestas, busca despertar preguntas que puedan transformar la manera en que cada lector se mira a sí mismo. 

P: – ¿La distancia entre existir y vivir es una secuencia o marca un giro? 

R: – La distancia entre existir y vivir representa una nueva etapa en mi manera de escribir. Siempre he escrito, pero durante muchos años lo hice para los grupos que lidero y para espacios mucho más privados. Hoy decidí abrir esas reflexiones a un público más amplio, con el deseo de que cada lector encuentre en sus páginas una oportunidad para detenerse, cuestionarse y descubrir que siempre existe una forma diferente de vivir. 

P: – ¿Quién era Rossmary Rodríguez antes de iniciar la creación de estos libros y quién es ahora? 

R: – Siempre he sido una mujer apasionada por comunicar, enseñar y servir. La escritura siempre ha formado parte de mi vida; lo que cambió fue el alcance de esas palabras. Antes escribía principalmente para las personas que caminaban cerca de mí. Hoy entendí que las experiencias, las reflexiones y los aprendizajes también pueden convertirse en una herramienta para quienes quizás no conoceré personalmente. Sigo siendo la misma mujer en esencia, pero con una mayor conciencia de la responsabilidad que implica escribir y del privilegio que representa poder llegar al corazón de otras personas a través de un libro. 

P: – Eres fundadora de Maranatha Ministry y Dadores de Vida Internacional. ¿De qué se encargan ambas iniciativas? 

R: – Ambas iniciativas nacieron con un mismo propósito: servir. A través de Maranatha Ministry hemos desarrollado proyectos que nos han permitido llevar acompañamiento, formación y ayuda a diferentes naciones, incluso a lugares donde personalmente nunca he estado. Es un trabajo que une personas con un mismo deseo de extender esperanza y apoyo donde más se necesita.

Por su parte, Dadores de Vida Internacional tiene un enfoque mucho más cercano. Aunque cuenta con integrantes en distintos países, su labor se centra en el acompañamiento de las personas mediante consejería, reuniones periódicas, espacios de crecimiento y una comunidad que procura caminar junto a quienes forman parte de ella. En ambas iniciativas creemos que servir transforma tanto a quien recibe como a quien decide dar. Hay otras iniciativas que quizás en otra entrevista pueda comentárselas que funcionan similares más no son iguales. 

P: – Eres una convencida de que las palabras transforman vidas. 

R: – Sí, porque las palabras tienen la capacidad de construir o destruir, de impulsar o detener. Todos recordamos frases que marcaron nuestra historia, para bien o para mal. Por eso considero que cada palabra lleva una responsabilidad. Escribir, para mí, nunca ha sido simplemente ordenar ideas en una página. Es una forma de sembrar esperanza, despertar conciencia y recordar que una sola frase puede convertirse en el comienzo de una gran transformación. 

P: – ¿El ruido de la sociedad actual le ha quitado poder a las palabras? 

R: – No. Las palabras no han perdido poder; lo que ocurre es que vivimos rodeados de tanto ruido que cada vez escuchamos menos. Hoy consumimos información constantemente, pero pocas veces nos detenemos a reflexionar sobre ellas. Por eso considero que las palabras auténticas siguen teniendo un enorme valor. Cuando nacen desde la verdad, la coherencia y la experiencia, continúan tocando corazones y transformando vidas. 

P: – ¿Qué le dirías a alguien que esté escéptico ante la idea de tu libro? 

R: – Le diría que no necesita estar de acuerdo conmigo, para abrir este libro. Solo necesita estar dispuesto a hacerse una pregunta con honestidad: ¿estoy viviendo o simplemente estoy existiendo?

No escribí este libro para imponer respuestas, sino para invitar a la reflexión. Si al terminar una página, el lector comienza a mirar su vida desde una perspectiva diferente, el propósito de este libro ya habrá comenzado a cumplirse. Al final, hay libros que simplemente se leen… Pero hay otros que terminan leyéndonos a nosotros.