Ludwig Wittgenstein: Sobre la certeza: todas las reflexiones que el filósofo anotó durante el último año y medio de su vida

¿Tal vez la alusión implícita en el título deba conducirnos hacia la duda?  “Que una proposición pueda, en último término, revelarse falsa -escribe el maestro de la interioridad significativa, el señor Wittgenstein- depende de lo que considere que es válido para decidir sobre ella”

La enjundia dubitativa ennoblece, ha ennoblecido, el discurso de nuestro filósofo. Y el presente libro pudiera ser un ejemplo de juego instructivo sobre nuestras certidumbres. Un lujo especulativo en tiempos de conciencias blandas en deterioro.

“Los sonidos o signos gráficos ‘2 x 2 = 4’ podrían tener en chino un significado diferente o podrían ser un sinsentido estridente, en donde se ve que la proposición solo tiene sentido a través del uso” Hay, es cierto, en el fondo de toda filosofía establecida un juego desafiante que, paradójicamente, es quien le sustenta y le da valor realista. Es cierto. Dentro del habla cotidiana, ‘no nos damos cuenta de lo muy especializado que es el uso de sé’ Es decir “Puesto que sé… parece describir un estado de cosas que garantiza como un hecho aquello que se sabe. Nos olvidamos siempre de la expresión ¿creía saberlo’ Lo que equivale a decir, a favor de la certeza: ‘Antes de nada, es preciso demostrar que lo sabe’ en buena lógica.

El libro, como proveniente de una de las inteligencias introspectivas más lúcidas del siglo XX, semeja un juego tan emocionante como didáctico para todo lector que valore el principio de crítica racional en un mundo muy falsamente orientado hacia la verosimitilud (o el sentido común, que de eso 

se trata) y, en tal premisa, Wittgenstein, el ‘anotador’ de estas réplicas dialécticas a propósito de los temas que se van planteando, es un instructor de lujo.

Tal como se nos indica en la introducción, ‘el libro reúne todas las reflexiones que el filósofo anotó durante el último año y medio de su vida. En ellas se perfila un esfuerzo por legitimar la certeza subjetiva acerca del mundo exterior en comparación con la certeza objetiva matemática’ y tal ejercicio se plantea dialécticamente en 676 propuestas u objeciones que nos van llevando hacia un nivel reflexivo de una extraordinaria riqueza; así, estos apuntes conforman un conjunto temáticamente coherente, dedicado a probar la verdad contenida en el sentido común 

Wittgenstein visitó USA en 1949 y fue allí donde su colega Malcolm reavivó su interés por la ‘defence of common sense’ el título de Moore,  donde se expone la pretensión de saber con seguridad que una serie de proposiciones son verdaderas, por ejemplo: ‘La Tierra existe mucho antes de mi nacimiento’ o ‘Nunca me he alejado mucho de la superficie terrestre’.

 A partir de aquí, al modo de una mayéutica, van surgiendo desafiantes lógicas que propician el verdadero sentido crítico de abordar un contenido filosófico.  En torno a ello se exponen aquí algunas de las propuestas de las variadas disyuntivas:

-Más bien hemos de considerar en primer lugar el papel de la decisión a favor y en contra de una proposición

-Puesto que Sé… parece describir un estado de cosas que garantiza como un hecho aquello que se sabe… nos olvidamos siempre de la expresión ‘creía saberlo’

-Si lo verdadero es lo que tiene fundamentos, el fundamento no es verdadero, ni tampoco falso

-La cuestión es por tanto esta: ‘Qué dirías si hubieras de cambiar tu opinión también sobre todas estas cosas fundamentalísimas?’ Y, sobre esto, la respuesta me parece que es: ‘No la has de cambiar. En eso precisamente consiste su ser ‘fundamental’

A la postre:

-‘Lo sé’ puede querer decir: estoy suficientemente familiarizado, o también: es ciertamente así

Quede de manifiesto, pues, que la raíz del libro encierra la discusión racional acerca de ese ‘sentido común’ tan real como especulativo en su interior, paisaje sugerente y dubitativo donde el filósofo nos invita a participar, a vivir la realidad

Ricardo Martínez