«Es una obra tan perfecta, tan maravillosamente escrita, con tanta originalidad, que no puedo creer que sea una ópera prima.»: Baiôa sin fecha de muerte

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Baiôa sin fecha de muerte

Baiôa sin fecha de muerte de Couceiro, Rui

LA REVELACIÓN DE LA NUEVA LITERATURA PORTUGUESA

Premio Literario Manuel de Boaventura

«Es una obra tan perfecta, tan maravillosamente escrita, con tanta originalidad, que no puedo creer que sea una ópera prima. Me recuerda la mejor literatura universal, como la novela del gran Juan Rulfo, Pedro Páramo». Alberto Manguel

Cuando un joven profesor decide aceptar la mano que le tiende el destino, está lejos de imaginar que, a partir de ese momento, pasará de mero espectador a narrador y personaje de su propia vida. En el pueblo de sus abuelos, Gorda-e-Feia, en el Alentejo más profundo, el viejo Joaquim Baiôa, antes de que la muerte venga a reclamarlo, se ha propuesto restaurar las casas que los propietarios han abandonado. El profesor ve entonces la oportunidad perfecta para hacer una pausa en la enseñanza y descansar del ajetreo de la vida cotidiana impuesto por la modernidad. Pero, mientras ambos intentan luchar contra la desertización de un mundo condenado a desaparecer, la tranquilidad anhelada no tarda en convertirse en una intensa forma de añoranza. En una novela a la vez poética e irónica, repleta de personajes memorables y exuberancia imaginativa, Rui Couceiro reúne dos mundos antagónicos, el urbano y el rural, y el encuentro a medio camino entre dos generaciones: la más joven, esperando, y la mayor, sin fecha de muerte.

«Un libro asombrosamente bello, siempre bien escrito y tan innovador en su ficción imaginaria como en el desafío de la historia que cuenta. He aquí un narrador que ha inventado un nuevo realismo espiritual (no neorrealismo, no realismo mágico o fantástico tout court, pero no excluido de él) con un talento soberbio». Joao de Melo

«Un debut impresionante, un narrador muy inteligente, lleno de detalles y sorpresas, con un claro deleite en contar sin prisas. Es chispeante, adictivo, conmovedor e inesperado». Valter Hugo Mae

«Voy a encargarme de ser el portavoz de esta novela en todo el mundo, porque si este libro fuera americano o alemán, ya habría mil editoriales en todas partes queriendo traducirlo y publicarlo». Alberto Manguel

«Una novela bonita y triste, que a un tiempo encoge el corazón y brinda por lo vivido, como un fado auténtico». Antonio Lozano, La Vanguardia

«Una ambiciosa y certera novela sostenida por los hilos invisibles de la coherencia y de la emoción». Fulgencio Argüelles, El Comercio

«Una primera novela deslumbrante, fraguada a fuego lento». Cristina Pérez, RTVE

Couceiro, Rui

Rui Couceiro (Oporto, 1984) es miembro del Consejo Cultural de la Fundación Eça de Queirós, y desde 2016 es editor en Bertrand, a cargo del sello Contraponto. Abandonó una tesis doctoral en Estudios Culturales para escribir su primera novela, Baiôa sin fecha de muerte, galardonada con el Premio Literario Manuel de Boaventura 2022 y finalista del Premio Pen Club Português 2023.

Qué nos cuenta

Un joven profesor decide dar un giro radical a su vida, aceptar la inesperada mano que le tiende el destino y buscar la huella de sus antepasados en Gorda-e-Feia, un pequeño pueblo del Alentejo más profundo. Nunca se sabe dónde puede hallarse la verdad de nuestra exis- tencia… O, al menos, eso se plantea. No tiene mujer, ni novia, ni hijos; no tiene empleo es- table ni dinero ni señales visibles de felicidad. En definitiva, no pierde nada. Adicto al móvil y a las redes sociales, a partir de ese momento pasará de ser un mero espectador a narrador y personaje de una historia, la suya propia, que hasta ahora solo veía pasar como en secuencias fotográficas.

En la localidad donde vivieron sus padres y abuelos, el viejo Joaquim Baiôa, antes de que la muerte se lo lleve, se ha propuesto restaurar las casas abandonadas por sus propietarios y rehabilitar, así, el pueblo. Baiôa siente que esa es su misión, se niega a ver morir la aldea en la que vive, no acepta las paredes desconchadas ni los hundidos tejados; se niega a aceptar la gris despoblación: tiene la esperanza de que la gente, al ver sus casas como antaño fueran, quieran volver. Encala muros, sustituye tejas, repara ventanas y suelos… Mantiene que de- bemos cuidar lo que amamos. Cuando finaliza una restauración concreta, se pone en contac- to con los herederos o antiguos ocupantes para darles la buena noticia.

Incapaz de establecerse y echar raíces, el profesor ha dado con la razón (o excusa) perfecta para dejar a un lado la docencia intermitente, alejarse de los acelerados ritmos que impone la modernidad e intentar encontrar el equilibrio que, a veces, le falta. Un año sabático, eso es lo busca cuando decide establecerse en la casa de sus padres, que Joaquim Baiôa acaba de reparar. En un entorno afín y muy cercano, los pocos habitantes del pueblo conforman un universo plagado de peculiaridades, recuerdos e historias, que pronto irá descubriendo. Lo que encuentra supera todas sus expectativas.

Con la llegada del joven, Baiôa comenzará a albergar la esperanza de que su trabajo y esfuer- zo no son en vano. Es más, su incorporación a las duras obras en las que está embarcado le dará confianza para compartir con él la carga de un secreto que le corroe y que le obliga a luchar contra el tiempo; un secreto que tiene que ver con el destino final de los habitantes del pueblo. Mientras ambos plantan cara a la desertización de un mundo condenado a desapare- cer, la ansiada tranquilidad no tarda en convertirse en una intensa forma de añoranza. Por- que, en Gorda-e-Feia, la muerte insiste en tomar las calles, y la paz que anhelaba el maestro se convierte en un tiempo de duelos y escasez.

El lento devenir y muerte de un pueblo

  • Couceiro ha escrito una novela en la que, a través de las figuras del profesor y del viejo Baiôa, enfrenta dos mundos antagónicos, el urbano y el rural, y recrea el encuentro entre dos generaciones que se hallan a mitad de camino: la más jo- ven esperando, la más vieja sin fecha para morir.
  • En capítulos cortos, como si de una detallada crónica se tratara, el profesor, en su papel de narrador de la historia, nos recuerda las experiencias vividas, fiel reflejo de cómo se va apagando tanto el pequeño pueblo perdido en la campiña portuguesa, como la vida de los ancianos que todavía se resisten a asumir su destino. El autor conjuga el verbo de la belleza para crear un texto épico sobre la muerte.
  • Aunque no escatima en críticas a un mundo que parece atrapado en la fría y ver- tiginosa dependencia de las tecnologías móviles y de las redes sociales, Couceiro no hace una dura reprobación de ellas, sino que le sirven de base para evidenciar la desaparición de un estilo de vida, cada vez más arcaico y amenazado. Comba- tir esa amenaza puede, en el fondo, ser un esfuerzo inútil y baldío, pero también hermoso.La lucha diaria contra el olvido
  • En un país donde la crisis demográfica y el abandono de los pueblos es cada vez más patente, la implicación y visión poética del autor, su agudo sentido del humor y el atinado uso de ciertas pautas del realismo mágico termina confor- mando una historia que nos abre los ojos a la realidad de aquella generación que se negó a emigrar a las grandes ciudades y que hoy, con fría dignidad, observa cómo se acerca la muerte sin poder evitar la degradación y el abandono de su entorno.
  • Todos los personajes de la obra, retratados con enorme cercanía y cariño en su lucha diaria contra el olvido y el tiempo, son realmente extraordinarios: el na- rrador, un profesor en la treintena que busca la paz mental, viejo héroe manitas que cada día trabaja por recuperar lo que más ama, su pue- blo; Zé Patife, el gordo y falso lisiado del que se dice que pasó diez meses en el vientre de su madre; Adelino Reis, que conjuga dos profesiones: la de tabernero y la de barbero; o la Tía Zulmira, madrina de gran parte de los nacidos en el lugar que, como una lechuza, está siempre atenta a todo; entre otros.

El fin de una generación

  • El autor nos muestra sin ambages, pero con ternura y una profunda belleza, el deterioro de casas, calles y jardines, íntimamente ligado al de los pocos ancianos que todavía sobreviven en un pueblo que vive al margen de una sociedad agitada por el estrés y marcada por las nuevas tecnologías. Entre ellos son conscientes, ahora aún más con la llegada del joven profesor, que su día a día ya no tiene futuro sino cuenta atrás. De ahí que su contienda por mantener en pie el pueblo sea mucho más heroica.
  • En ese proceso de integración emprendido por parte del joven narrador, y de restauración por parte de Baiôa, todavía queda hueco para la sorpresa y el do- lor… Algunos de los habitantes de Gorda-e-Feia comienzan a aparecer muer- tos. Decesos que, en cierto modo, están ligados al secreto que guarda el viejo constructor. Couceiro da una vuelta de tuerca a la trama para cimentar aún más si cabe la sensación de duelo que habita en el lugar.
  • La vejez, la amistad, el destino o la relación entre pasado y presente se muestran como cuestiones universales a las que el lector, incapaz de mantenerse al margen de la historia, y convertido ya en fiel confidente del narrador, se aferra para se- guir viviendo una experiencia verdaderamente única.

¿Por qué deberías leerlo?

  • Porque es un retrato conmovedor y comprometido del abandono que sufren ciertos pueblos, abocados a la más que probable desaparición y a ser olvidados en el flujo irrefrenable de la historia. La novela es, asimismo, un alegato a la generosidad y a la amistad, pero también a las incongruencias, debilidades y pequeñas maldades que marcan el devenir del ser humano.
  • Porque es una novela tan profundamente poética como irónica e ingeniosa, ca- paz de dibujar personajes memorables que, como lector, te hacen sentir como si estuvieras sentado en la primera fila de una emotiva obra de teatro. Sus historias provocan la nostalgia, el afecto y la empatía que, en el agitado y febril mundo que nos ocupa, nunca deberíamos dejar de apreciar.
  • Porque es una novela verdaderamente impactante y conmovedora, erigida como una sólida red de piezas narrativas que, bien acompasadas en su ritmo y desa- rrollo, se van acoplando con auténtica maestría para atrapar al lector hasta las últimas páginas, hasta las últimas consecuencias.
  • Porque se lee con auténtico deleite: su lirismo, humor, nostalgia y misterio, bien combinados y mejor mostrados, conforman un texto vivo, que late en cada pá- gina.
  • Porque, como ya saben en Portugal, Couceiro es un virtuoso de la lengua, cuyos personajes y tramas dicen mucho de lo que somos e invitan a viajes que se anto- jan inolvidables, tanto en su recorrido y escalas como en su retorno.
  • Porque nos hace ver que la vida real está más allá de móviles, ordenadores y redes sociales. Nos permite evocar placeres que han dejado de valorarse: el si- lencio, el sosiego del campo, la luz de las estrellas, el olor de la lavanda o el sabor incuestionable de una buena sopa de verduras.
  • Porque este libro es literatura de altura, de los que se disfruta en cualquier mo- mento, a cualquier edad, en cualquier situación personal.