Gramática: «Asuntos a tratar» o «Asuntos por tratar», «libros a leer» o «libros que hay que leer». Enriquece las siguientes frases

Gramática: «Asuntos a tratar» o «Asuntos por tratar», «libros a leer» o «libros que hay que leer». Enriquece las siguientes frases

Escrito por admin, 05 agosto, 2021

Última actualización: 06 agosto, 2021

a) Tenemos dos asuntos a tratar
b) En la mesa están los libros a leer
c) Pedro es un ejemplo a seguir por todos nosotros
d) esta es la cantidad a pagar

Estas estructuras, provenientes del francés, suelen considerarse inelegantes y normativamente poco recomendables. Sin embargo, en determinados ámbitos (en especial, el económico, el administrativo y el periodístico) han alcanzado una extensión notable, debido a su brevedad. Aunque se admite su empleo en determinados contextos (cantidad a ingresar, temas a tratar, problemas a resolver, etc.), no debe olvidarse que en muchas ocasiones su uso es superfluo y, por consiguiente, resulta preferible evitarlo.

Soluciones:

a) Tenemos dos asuntos que/para tratar
b) En la mesa están los libros por/para/que/que hay que leer
c) Pedro es un ejemplo para todos nosotros
d) esta es la cantidad que hay que/por/pendiente de pagar

Razones:

3. sustantivo + a + infinitivo: temas a tratar, problemas a resolver, etc. Estas estructuras sintácticas son calcos del francés y su empleo en español comenzó a propagarse en el segundo tercio del siglo xix. En el ámbito de la economía están ya consolidadas expresiones como cantidad a ingresar, cantidad a deducir, que permiten, incluso, la omisión del sustantivo: A ingresar: 25 euros. Son frecuentes en el terreno administrativo y periodístico expresiones idénticas a las anteriores, como temas a tratar, problemas a resolver, ejemplo a seguir, etc. Estas construcciones resultan más breves que las tradicionales españolas: problemas que hay que resolver, ejemplo que se debe seguir, etc. Su uso es especialmente frecuente cuando funcionan como sujeto o como atributo en oraciones copulativas: Los temas a tratar son dos; Esas son las cuestiones a dilucidar. En español solo son aceptables en algunos casos, por lo que se recomienda tener en cuenta las siguientes orientaciones generales:

a) Si la preposición a admite su sustitución por las preposiciones por o para, o el relativo que, sin que sea necesario cambiar la estructura de la construcción y sin que cambie el significado, debe desecharse la construcción galicada: 

Tenemos dos asuntos a tratar (mejor Tenemos dos asuntos que tratar); 

No hay más asuntos a discutir (mejor No hay más asuntos que/por/para discutir). Con respecto al uso de por en lugar de a, es necesario señalar que la construcción con por posee un matiz significativo adicional; así, no es exactamente lo mismo cantidad por pagar que cantidad a pagar: cantidad por pagar es ‘cantidad que queda todavía por pagar’, e implica que se han satisfecho otros pagos anteriormente, mientras que cantidad a pagar es, simplemente, ‘cantidad que hay que pagar’.

b) El verbo en infinitivo debe ser transitivo, pues en tales construcciones el infinitivo tiene valor pasivo; por tanto, no son admisibles oraciones como 

El lugar a pelear será las Vegas (pues no se dice 

pelear un lugar, sino en un lugar); 

La cuestión a hablar en la reunión es de escasa importancia (pues no se dice 

hablar una cuestión, sino de o sobre una cuestión).

c) El infinitivo debe estar en forma activa, pues, como ya se ha indicado, los infinitivos de estas construcciones ya tienen valor pasivo: 

El tema a ser tratado presenta dificultades (correcto: El tema a tratar).

d) Son normales estas construcciones con sustantivos abstractos como asunto, tema, ejemplo, cuestión, aspecto, punto, cantidad, problema y otros similares, y con verbos del tipo de realizar (se evita hacer por razones de cacofonía con la preposición a: 

tareas a hacer), ejecutar, tratar, comentar, dilucidar, resolver, tener en cuenta, considerar, ingresar, deducir, desgravar, descontar, etc. Pero no deben extenderse a otro tipo de enunciados, con otros verbos en infinitivo y con sustantivos que no sean abstractos: 

Los ladrillos a poner están en la furgoneta; 

Los libros a leer se encuentran en la mesa.

e) Por último, no hay que olvidar que, en muchos casos, su uso es superfluo y, por tanto, evitable; así, en una oración como 

Pedro es un ejemplo a seguir para todos nosotros, la secuencia de infinitivo a seguir es prescindible: Pedro es un ejemplo para todos nosotros.

Fuente: https://www.rae.es/dpd/a