Una casa en el desierto: la novela póstuma de Javier Fernández De Castro

Una casa en el desierto: la novela póstuma de Javier Fernández De Castro

Escrito por admin, 16 enero, 2021

Última actualización: 16 enero, 2021



 

  • Una obra intemporal que se lee con la sensación de estar ante un nuevo clásico.
  • La memoria de un escritor de culto que fue el secreto mejor guardado de su generación.
  • Una casa en el desierto, su novela póstuma, fue su primera obra larga en más de veinte años.


«Javier Fernández de Castro es un escritor sigiloso y sutil, de una imaginación persuasiva que cautiva al lector sin perder el respeto a su inteligencia».  Fernando Savater

«El grito de la tierra envenenada. Un thriller ecológico en un paisaje abrasado por el cierzo, el sol y los secretos familiares». Olga Merino

«Ninguna catástrofe es por completo “natural”, y la primera de ellas es el tránsito del tiempo: la segunda, quizás, sea la familia. Javier Fernández de Castro narra ambas con el talento, reservado a unos pocos, de quien sabe encontrar en ellas, una y otra vez, belleza, y razones para la esperanza». Patricio Pron

Madrid, 14 de enero de 2021. – «El primer libro de este año llega tarde. Sé que dentro de un tiempo esto me habrá dejado de entristecer, porque es una novela que se convertirá pronto en un clásico, pero ahora me cuesta mucho superar que el autor no viviera para verla publicada.» Estas son las palabras de Pilar Álvarez, editora de Una casa en el desierto, la novela póstuma de Javier Fernández de Castro, que ella acompañó hasta el final. «En julio de 2020, Javier Fernández de Castro y yo estábamos todavía cambiándonos correos sobre la ropa que lleva Antón en la novela (si ustedes consiguen imaginarse a Antón cuando la lean, por favor no dejen de contármelo) y sobre la cubierta, sobre planes de vacaciones y hasta recetas de cocina. El 11 de agosto me llamó Andreu Jaume, que nos había presentado: Javier acababa de morir. Él me había dicho muchas veces que a su médico solo le pedía que lo «arreglase» lo suficiente para llegar a enero del año siguiente. En fin, ha llegado enero y es un enorme placer presentar la novela, aunque aún estemos de duelo por el autor.»

Una casa en el desierto, que Alfaguara pone a la venta hoy jueves 14 de enero, es una obra maestra, una lectura poderosa y poco frecuente en la que se percibe una mente que sabe adónde se dirige cada suceso, por qué hablan los personajes, todo ello sin apenas narrador, sin que nadie nos esté explicando qué piensan, qué esperan o qué les pasa a los personajes, porque los entendemos y los seguimos solo por sus acciones y sus diálogos. 

Fernández de Castro presenta a una joven pareja de recién casados que llegan desde Barcelona a instalarse en un pueblo desolado en mitad de la nada. Allí, el marido será gerente de una nueva empresa extranjera dedicada al reciclaje de residuos metálicos que para los lugareños es simple y llanamente una chatarrería. La familia va creciendo hasta sumar cinco hijos, mientras el matrimonio hace aguas y la actividad de la planta resulta cada vez más dudosa. Se habla de unos camiones sin marca ni letreros, llenos de bidones de contenido raro. Y una noche todos asisten atónitos a un suceso que cambia la vida de la familia, del pueblo y del desierto que los rodea.

Con estas palabras explicaba la novela su autor: «En Una casa en el desierto hay dos corrientes vitales contrapuestas y fácilmente reconocibles en otras tantas corrientes narrativas igualmente contrapuestas. De un lado están los adultos con sus ambiciones y su afán por abrirse paso en pos de sus objetivos sin reparar en las consecuencias de sus delirios. En su ceguera, y mirando cada cual por lo suyo, llegan incluso a envenenar, quién sabe si para siempre, un entorno tan sereno y ajeno a la codicia como el desierto de La Llanada y un singular y bellísimo paraje llamado Cabezo de la Franca y que resultará literalmente volatilizado. La segunda corriente narrativa y vital es la de unos niños, más tarde jóvenes, que luchan por conocer y hacer habitable un entorno natural que está siendo implacablemente destruido por sus mayores. Entre ambas corrientes vitales surgen figuras como Dimas, el antiguo talabartero, o Antón, el más pequeño de los hermanos mayores, que por pertenecer en cierto modo a ambas corrientes vitales enfrentadas se ven obligados a tomar partido por unos menores que sólo están empezando a adquirir las armas que les permitirán colonizar su propio espacio vital sin ser arrollados por las locuras de sus mayores.»

Una casa en el desierto es la historia de unos personajes y un paisaje. Una novela que le devuelve al lector los ecos de la mejor narrativa española, y que consagra a un escritor de larga trayectoria, discípulo de Ferlosio y con una altura literaria que lo encuadra junto a Delibes, Chirbes o Landero.