Vagabundos, de Hao Jingfang

Vagabundos, de Hao Jingfang

Escrito por Juan Jesús Caballero, 09 octubre, 2020

Última actualización: 09 octubre, 2020

Recuerdo haber leído sobre esta autora y de cómo le arrebató en 2016 el prestigioso Premio Hugo a Stephen King con su relato “Entre los pliegues de Pekín”. Cuando vi que el mismísimo Cixin Liu, creador de la trilogía de “El problema de los tres cuerpos” ( si no os suena, en un futuro próximo oiréis bastante de él por la adaptación de su obra a serie de televisión) alababa la obra de esta joven escritora, no tuve más remedio que hacerme con un ejemplar de “Vagabundos”, la primera novela de Hao.

Ya en sus primeras páginas podemos ver que Jingfang es gran admiradora de los grandes clásicos de la ciencia ficción como Philiph K. Dick, Isaac Asimov, Arthur C. Clarke, Frank Herbert y sobretodo de Ray Bradbury. Y es que a medida que pasamos sus páginas va siendo más patente esta admiración hacia estos pioneros dentro del género. Es por ello que “Vagabundos” hará las delicias de todos aquellos que disfrutan de los autores anteriormente citados.

Siempre defiendo la ciencia ficción ante los que dicen que nos les gusta este género de la misma manera: No hay literatura más real que la ciencia ficción, porque suele ser una metáfora de la sociedad y el mundo actual que nos rodea; y una forma muy sutil de manifestar el desacuerdo o criticar directamente esta realidad nuestra por parte del autor. “Vagabundos” no es la excepción a la regla, y su autora utiliza sus conocimientos de economía -no en vano es doctora de Macroeconomía- para indicarnos cómo sería posible un sistema económico en un Marte colonizado por la humanidad y que a través de una campaña bélica ha sido capaz de conseguir la independencia total de la Tierra. Nos hace llegar ecos de un utópico sistema comunista frente al capitalismo más exacerbado. Del inconformismo del ser humano que cree que la forma de vida de sus vecinos siempre es mejor que el propio, y de la lucha generacional donde los jóvenes siempre creen en la mejora del sistema y que sus mayores están equivocados. No hay que ser un lince, viendo la nacionalidad de esta escritora, para identificar la metáfora de un país a la que su dicotomía política hace alusión.

En la literatura moderna, cuando de utópicas sociedades se trata, vemos que están protagonizadas por jóvenes y adolescentes, esto podemos verlo en sagas como “Los juegos del hambre”, “Divergente”, “El corredor del laberinto” etc. Y tiene su lógica, aparte del marketing de atraer a esa franja de edad a las librerías, es a través de la juventud donde la sociedad debe provocar los cambios, ya que las nuevas generaciones deben ver más allá y sanear las fallas del sistema actual. Aquí Hao también recurre a los jóvenes para protagonizar su revolución; por el inconformismo intentar derribar el status quo que sus mayores construyeron, irónicamente cuando eran jóvenes y lucharon contra el propio sistema que creían injusto y opresor, que en sus inicios creían idílico, pero que como el propio hombre, acaba corrompiéndose.

Aparte de estudiar economía, Jingfang estudió Física. Refleja sus conocimientos en cómo nos transmite los elementos que hacen posible la vida marciana. Vamos viendo cómo es posible vivir en un planeta tan hostil para la vida misma, así como los elementos cotidianos del día a día de los habitantes del Planeta Rojo. Sus explicaciones son sencillas sin meterse en intrincadas informaciones científicas. Se limita a hacernos un repaso general por el funcionamiento de los elementos futuristas, ya que “Vagabundos” podría decirse que pertenece al género de la “ciencia ficción blanda”, es decir, que los elementos científicos del futuro no son lo más relevante de la historia, y a veces ni su coherencia. Es más una historia de personas que buscan su lugar en el mundo, de forma filosófica intenta averiguar cuál es nuestro papel y la razón de haber venido al mundo. Cuestiones que todos nos hacemos tratando de encontrar sentido a nuestras vidas provocando que nos preguntemos a diario si es correcto el camino que hemos tomado, o quizás aquella vez que nos vimos en una encrucijada debimos tomar el otro camino, indistintamente hayamos nacido en el tercer o cuarto planeta del Sistema Solar.