FONACIÓN, PALABRA Y ESCRITURA, PENSAMIENTO POÉTICO de Antonio Gamoneda

FONACIÓN, PALABRA Y ESCRITURA He aquí el libro de un poeta que versa –nunca mejor dicho-sobre la poesía. Y para ello, para explicarnos su concepción (y valoración) de la poesía a través de la historia, utiliza, en mi opinión, el mejor camino: va de lo sencillo a lo sencillo. Así se explican las cosas importantes y trascendentes.
El autor divide, entonces, para su exégesis, el texto en una serie de consideraciones histórico-lingüístico-poéticas que considera relevantes y que son fundamentalmente tres, recogidas en los siguientes parágrafos.
Uno: “Llevo conmigo constantes y diversas interrogaciones sobre el valor germinal que pueda tener para el pensamiento, en particular para el pensamiento poético, el hecho de que el primate se empeñó en ser hombre y, a partir de cierto momento, el determinante mayor de su humanidad no fue otro que la aparición en su vida del lenguaje” Afirmación que ratifica lo anunciado por el filósofo Bowra: primero fue el gesto, luego el grito, luego la voz articulada, la palabra. O, lo que es lo mismo, el verbo, la expresión racional y consciente de su pensamiento, a partir de su forma más primaria.
Dos: “Si los científicos hablan de un ‘pensamiento mítico’ y de una ‘pre-filosofía’ en relación con las pinturas rupestres, no me parece que yo entre en una interpretación excesiva si prefiero pensar en la posible existencia de una pre-escritura iconográfica o ideográfica, implicada en las pinturas y en las incisiones rupestres” El hombre, al pintar (al ‘nombrar’) define y, por ello, posee. Junto a ello, se dota el hombre de significación por cuanto en la representación hay un signo de identificación que ha de derivar en pertenencia, y otro de invocación que ha de derivar en un sentido de trascendencia. Digamos, a la vez, un valor ontológico que preludia el canto, la poesía.
A partir de aquí, el salto histórico ya es muy cualitativo. Es el momento en que el autor alude directamente al ‘sentido’ del verso, al valor de la poesía como discurso, como mensaje incluso. Así.
Tres: “Dice Góngora cuando se dirige al conde Niebla y alude a sus cacerías a caballo: si ya los muros no te ven, de Huelva, /peinar el viento, fatigar la selva” Y añade Gamoneda, “En sólo dos versos, contamos con un arriesgado y bello hipérbaton, una rima infrecuente y dos expresiones imposibles en la normalidad léxica: ‘peinar el viento’ y ‘fatigar la selva’ El lenguaje ya no es objetivo y realista, ya es intrínsecamente poético, ya es un lenguaje otro”
Hemos llegado, pues, al valor más deseado de la poesía, el pensamiento alusivo que abarca el paisaje ontológico por excelencia, el hombre y su distinción, su significación intrínseca a través de la palabra. Todo ello en relación directa con su entorno. El paisaje exterior y el paisaje interior: todo lo que importa. “Lo ocurrido es que la poesía se ha hecho propietaria de un lenguaje exclusivo, imprevisible, subjetivo, esencialmente generado por y ligado a el pensamiento rítmico” que va a constituirse en un verdadero marchamo, un signo de definición, de vinculación.

Reseñado por Ricardo Martínez

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Escrito por Antonio Gamoneda

Antonio Gamoneda nació en Oviedo en 1931. Su obra, de una fuerza excepcional, es reconocida como una de las grandes voces de la poesía española actual. Desde niño reside en León, ciudad donde ha desarrollado una amplia labor cultural. Su infancia está marcada por una vivencia de la pobreza, la represión y la muerte, que va a ser recurrente en toda su poesía. Tras un brevísimo y limitado aprendizaje académico, trabajó como recadero en el Banco Mercantil de León; fue funcionario de la Diputación y gerente de la Fundación Sierra-Pampley, entidad nacida bajo la tutela de Francisco Giner de los Ríos, Gumersindo de Azcárate y Manuel Bartolomé Cossío.
En este período surgen sus primeros poemarios: La tierra y los labios (1947-1953), Sublevación inmóvil (1960), Exentos I (1959-1960), Blues castellano (1961-1966) y Exentos II (1963-1970). Descripción de la mentira (1977) marca un giro hacia su madurez poética, para publicar posteriormente Lápidas (1987), Edad (1987) y Libro del frío (1992), que lo consagra como uno de los poetas más importantes del panorama literario español. Otras obras importantes son Arden las pérdidas (2003), Cecilia (2004) y Esta luz: poesía reunida 1947-2004 (2004) y Canción errónea (2012).
Fue Premio Castilla y León de las Letras (1985), Premio Nacional de Poesía (1988), Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid. Literatura (2004), Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2006)

y Premio Cervantes (2006).

Ficha técnica

EDITORIAL TRIFOLIUM

Págs.: 74 PVP: 14,00 €
En el ensayo, el autor descifra las constantes y diversas interrogaciones sobre el valor germinal que pueda tener para el pensamiento, en particular para el pensamiento poético, el hecho de que el primate se empeñó en ser hombre y, a partir de cierto momento, el determinante mayor de su humanidad no fue otro que la aparición en su vida del lenguaje.

1 comentario en “FONACIÓN, PALABRA Y ESCRITURA, PENSAMIENTO POÉTICO de Antonio Gamoneda”

  1. Parece ser que la poesía es lo mas parecido a la pintura, si se entiende que esta ultima rompe las cadenas que incorporan el lenguaje para dar solo conceptos de hechos cotidianos que envuelven a la sociedad en un sistema de usos y servicios, es decir, el hombre sigue siendo hombre al no trascender a un plano donde la pregunta de la génesis se responda y se escriba con un lenguaje que conecta con lo exótico y lo irracionalmente lógico. La pintura es un código que contiene mensajes integrados, en el color, la forma, la linea, es decir requiere mas que inteligencia para comprenderla, diría que sensibilidad; pero ella no se podía llevar a todas partes en aquellas épocas rupestres, sería llevar un muro de piedra bajo el brazo, creo que esto obligó a generar un adiestramiento a los órganos para instrumentalizarlos y permitir la fonación. instrumentalizarlos porque el fin de la fonación no es explicar lo conocido, es responder quienes somos. es posible que un día dejemos de pronunciar palabras y trascendamos a otra forma de comunicación, y entonces como entretenimiento se practique la pintura que además es poesía.
    interesante este espacio.

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