La habitación de Nona de Cristina Fernández Cubas

9788490660751 Lo que se dice y lo que se oculta

Después de varios años, con “La habitación de Nona” la española Cristina Fernández Cubas ha vuelto al género por ella preferido, el cuento. Estamos ante una autora que sabe seducir con sus relatos, historias sólidas y considerablemente convincentes.

Aunque son diversos los personajes que aparecen en sus seis nuevos textos, suelen ser las niñas y/o las adolescentes quienes “abren la puerta” al misterio, a aquello que se esconde, o puede esconderse, tras la apariencia de lo normal. Es factible hablar de los temas que aborda la autora, pero al hacerlo conviene andar con cuidado para no dar pistas innecesarias, dado que lo central es lo que no se debe contar y tiene que descubrir el lector.

Así planteadas las cosas, digamos que “La habitación de Nona” relata la difícil relación de dos hermanas. “Hablar con viejas” se detiene en la situación de una mujer madura que, por encontrarse en una situación económica desesperada, puede tomar decisiones muy perjudiciales. “Interno con figura” muestra a la propia autora visitando una exposición pictórica en la que un cuadro da lugar a una historia posible. Y terrible.

“El final de Babro” se detiene en la relación de tres hijas con la mujer elegida por su padre en sus últimos años de vida. “La nueva vida” vincula el presente de una mujer solitaria con su pasado, amoroso y vital. Por último, “Días entre los Wasi-Wano” narra el complejo vínculo que se establece entre tío y sobrina.

“El cuadro encierra una historia que probablemente nunca desvelemos” (“Interno con historia”, de Adriano Cecioni) Un cuadro inquietante

Aunque Fernández Cubas eligió “La habitación de Nona” como el cuento por excelencia de la serie dado que da título al libro, me inclino –en cuanto a calidad y a la inquietud que genera- por “Interno con historia”, cuyo disparador es el cuadro del mismo nombre del italiano Adriano Cecioni, que ilustra el volumen y fuera expuesto en Madrid dos años atrás, junto con otros procedentes también de Italia, más concretamente de Florencia, y que representaban a los llamados “macchiaoli” o manchistas, una escuela pictórica de mediados del siglo XIX.

En clave autobiográfica, la narradora cuenta su visita a la muestra. Al describir el cuadro afirma que genera en el espectador una cierta perturbación aunque sólo muestre a una niña arrodillada al lado de una cama. Sin embargo, la obra es ambigua y sobre el particular señala: “Si nos fijamos mejor ya no diremos que la niña está arrodillada o en cuclillas, sino agazapada. O, mejor, escondida. Como si tuviera miedo”.

Pero la historia no se detiene allí, sino que prosigue cuando siete días más tarde la narradora, que se encuentra circunstancialmente en Madrid, vuelve a visitar la muestra coincidiendo con una delegación escolar. Sus integrantes, niñas y niños, observan el cuadro y dan sus interpretaciones,  intrascendentes, hasta que uno de los escolares, una niña, ofrece una versión distinta que a todos altera, especialmente a la autora.

“Yo creo que la cotidianeidad no es tan apacible como parece”, manifestó Fernández Cubas en reciente entrevista. Este cuento lo certifica: la muestra pictórica da lugar a “algo más” que emerge de pronto con la declaración de la pequeña escolar. Y con lo que acontece luego cuando se produce un accidente que puede ser algo circunstancial, impremeditado, o resultar algo distinto, concatenado y ominoso, que la autora imagina pero no puede comprobar.

“Su marido me ha precedido. Pero como físico usted sabrá que para mí no existe pasado ni presente” (Albert Einstein)

La anulación del tiempo

Un cuento donde no hay menores es “La nueva vida”, en el que autora se expone de manera audaz, exhibiendo sus emociones porque narra el reencuentro presunto no sólo con su pasado sino también con sus fantasmas personales, especialmente con quien fue su pareja, muerto años atrás.

Con sus sentimientos a flor de piel, relata un presunto reencuentro, a la distancia, con quien fuera su amado y un amigo de ambos. Einstein fue quien habló de la anulación del presente y el pasado y a él se aferra para explicar lo inexplicable.

Esta breve y sensible ficción es también una exhibición de habilidad para volverse “creíble” al hablar de un mundo inasible. Historias de sentimientos que también informa a “La habitación de Nona”, un texto que mantiene al lector en un error que únicamente quedará explicado en su final. Y que lleva a reflexionar sobre lo leído, quizás a releerlo, pero sin duda a replantearse cuanto se había venido interpretando respecto de toda la historia.

Cuentos diferentes entre sí, cargados de imaginación, algunos con reminiscencias de Poe, otros de Cortázar, Fernández Cubas ha hecho suya la idea de Bioy Casares quien afirmaba con razón que escribir es agregar un cuarto más a la casa de la vida (“sólo que mis habitaciones tiene altillos, espejos y arcones de doble fondo”). Conviene leer a esta autora, seguirla en su rico devenir imaginativo, tomando como guía lo que también ha expresado: “Importa lo que se dice y lo que se oculta”.

“Al principio se me hizo raro. Entrar sin llamar. Todos en casa nos habíamos acostumbrado a golpear con los nudillos, aunque empujáramos enseguida la puerta sin esperar respuesta. Por eso invariablemente sorprendíamos a Nona. Distante, ensimismada, perdida en su mundo secreto. Pero hoy era distinto. Nadie vigilaba el santuario, así que entré sin llamar”.

Reseñado por Carlos Roberto Morán

Morán retrato

http://www.noticiasdesdeelsur.com Soy un escritor nacido y residente en la ciudad de Santa Fe, Argentina. “Noticias desde el sur” toma su nombre de un libro de cuentos de mi autoría publicado en México. Como blog, apareció en La Comunidad de El País (España) entre 2007 y 2014. Al cesar dicho espacio lo he trasladado acá. El blog es cultural y aborda centralmente cuestiones literarias. Incluyo comentarios, notas y noticias, invito a amigos a sumarse con sus trabajos y, cada tanto, publico mis propios textos. Cada tanto, voy ubicando notas publicadas oportunamente en la versión anterior del blog y que han sido dadas de baja.
Libros publicados: “Territorio posible” (1980), “Noticias desde el sur” (1986), “Noticias de Sergio Oberti” (1990), “Ella cuenta sobre el mar” (2006), “Historia del mago y la mujer desesperada” (2012)

Escrito por Cristina Fernández Cubas

Cristina Fernández Cubas nació en Arenys de Mar (Barcelona, España) en 1945. Es autora de cinco libros de relatos (“Mi hermana Elba”, “Los altillos de Brumal”, “El ángulo del horror”, “Con Agatha en Estambul” y “Parientes pobres del diablo”, que fueron compilados en “Todos los cuentos”, de 2008), dos novelas (“El año de Gracia” y “El columpio”), una obra de teatro (“Hermanas de sangre”) y un libro de memorias narradas, “Cosas que ya no existen”, títulos que han sido bien recibidos por crítica y público. Escribió también una biografía sobre Emilia Pardo Bazón y con la firma de Fernanda Kubb una novela, “La puerta entreabierta” (2013). Con Maite Carranza escribió el guión de “Germanes de sang”, llevada a la televisión por Jesús Garay. Su obra está traducida a diez idiomas. Estuvo casada con el filósofo Carlos Trías, fallecido en 2007.

Ficha técnicaLogo Tusquets Editores S.A.

186 páginas.  17 euros

Una niña siente una envidia creciente hacia su hermana Nona a quien todo lo que le ocurre es “especial” y, lo que es peor, le ocurre a escondidas. Una mujer al borde del desahucio confía en una benévola y solitaria anciana que le invita a tomar café. Un grupo escolar comenta un cuadro, y de repente alguien ve en él algo inquietante que perturba la serenidad del momento. La narradora se aloja en un hotel madrileño y al salir vive un salto en el tiempo… Cristina Fernández Cubas revisita la infancia y la madurez, la soledad y la familia, la cotidianidad de nuestras casas y nuestras ciudades y nos descubre que en todos ellos tal vez aniden inadvertidos el misterio, la sorpresa y el escalofrío.

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