Todo aquello que ya estaba, de Lucrecia Masson: escuchar la tierra

Una sequía, una vaca que rumia y una investigadora que regresa a la chacra familiar: Lucrecia Masson Córdoba propone una novela que no mira el territorio desde lejos, sino que se tumba a oír lo que ya estaba hablando.

¿Qué ocurre cuando dejamos de pensar la crisis climática como una estadística o una imagen aérea y empezamos a medirla en la textura del polvo, en el maíz que no madura, en el ánimo de una familia que celebra dieciocho milímetros de lluvia? Esa es una de las preguntas que late en Todo aquello que ya estaba, la primera novela de Lucrecia Masson Córdoba. Publicada por Yegua de Troya, la última selección editorial de Gabriela Wiener dentro de Caballo de Troya, la obra llega en octubre de 2026 como una de esas ficciones que ensanchan las formas de contar el presente.

La protagonista, Vico, vuelve desde Madrid a Choique, la chacra familiar situada donde la pampa se acaba y empieza la Patagonia. Su intención es pasar tres meses desarrollando una investigación artística sobre la sequía y el deterioro ambiental. Pero el plan cambia en cuanto intenta observar a las vacas. Mirarlas no es suficiente: ellas devuelven la mirada, afectan el método y obligan a rebajar la velocidad del cuerpo. Sentarse, oler, seguir rastros, tumbarse en el suelo y escuchar con los pies se convierten en modos de conocimiento.

La sequía no es un fondo: es un personaje

Masson Córdoba se aleja de la gran explicación abstracta para atender a cómo la falta de agua organiza las vidas. Hay perros de pelo opaco, pastos exhaustos, viento que entra en las casas y una tierra cuya aridez no permite permanecer neutral. La sequía no aparece como un telón de fondo sobre el que transcurre una trama humana: modifica las conversaciones, el trabajo, la memoria y la esperanza de quienes habitan Choique.

La novela reúne escenas rurales, notas de campo, cartas, reflexión política y pasajes de intensidad poética. Esa mezcla responde a una decisión de fondo: si los seres humanos, animales, plantas, insectos, minerales y objetos forman una trama de relaciones, una sola forma narrativa no basta para nombrarla. Por eso la historia se abre a una verdadera «asamblea de lo viviente», donde las vacas hacen duelo, las catangas anuncian la lluvia y los piches enseñan una manera de mirar desde abajo.

Atender no equivale a dominar: en esta novela, observar bien es aprender a convivir sin convertir a los otros seres en objetos.

El tiempo vaca: otra medida para lo urgente

Uno de los hallazgos más sugerentes de Todo aquello que ya estaba es el «tiempo vaca». Frente a la aceleración urbana y a la exigencia de resultados inmediatos, Vico descubre un ritmo paciente, corporal y colectivo. Rumiar no es aquí una metáfora decorativa: es una práctica de demora, repetición y transformación. Implica volver sobre lo que parecía sabido hasta que aparecen relaciones que antes no veíamos.

La Torcida, una de las vacas de la chacra, concentra esta enseñanza. Su presencia no sirve para humanizar al animal ni para volverlo un símbolo plano. Al contrario: obliga a Vico a revisar la distancia con la que había llegado. La investigación multiespecie que imaginaba como un proyecto se vuelve una experiencia de escucha, y el cuerpo de la narradora queda incluido en la escena que pretendía estudiar.

La apuesta de Masson Córdoba conversa con las ecologías críticas, los feminismos decoloniales y los saberes rurales, pero no adopta el tono de un tratado. La política nace de los detalles: de la hierba seca, de una osamenta que vuelve al suelo, de las madrigueras, de una lluvia mínima. Su prosa propone que también ahí —en lo aparentemente pequeño— se juegan las formas de cuidado y de futuro.

La cubierta de la novela reúne imagen orgánica y tipografía para anunciar un libro que piensa desde la materia y el territorio.

Choique: memoria, deseo y territorio

El nombre de Choique conserva una resonancia mapuche en una región marcada por el borramiento de las memorias indígenas, el despojo y las clasificaciones impuestas sobre la tierra. La chacra de Vico no es una Arcadia rural: es casa, trabajo, afecto y herencia, pero también un espacio atravesado por la historia colonial. La novela se pregunta si es posible relacionarse con un lugar sin apropiárselo, sin llamarlo «descubierto» y sin silenciar los saberes que lo habitaban antes.

En ese paisaje adquiere importancia Hilario, un vecino ermitaño ya muerto cuya figura se vuelve afecto, misterio y parentesco. Su recuerdo permite abordar los deseos que no encontraron lenguaje, las vidas apartadas de la norma y el derecho a la opacidad. El libro no separa esa dimensión de la cuestión ecológica: el daño sobre un territorio y la violencia sobre los cuerpos considerados impropios forman parte de una misma trama de jerarquías.

Ficha del libro

  • Título: Todo aquello que ya estaba
  • Autora: Lucrecia Masson Córdoba
  • Editorial: Yegua de Troya / Caballo de Troya
  • Publicación: octubre de 2026
  • ISBN: 978-84-17417-98-7
  • Páginas: 160
  • Formato: tapa blanda · 13 × 19,9 cm
  • PVP: 15,29 €

Lucrecia Masson Córdoba: pensar con el cuerpo

Retrato en acuarela Placer de Lucrecia Masson Córdoba, realizado a partir de una fotografía de referencia.

Lucrecia Masson Córdoba nació en Ombucta, Argentina, en 1981. Es artista e investigadora; trabaja entre la escritura, la performance y el pensamiento situado. Forma parte del Colectivo Ayllu y ha participado, junto al colectivo, en exposiciones internacionales como la Bienal de Sídney de 2020 y la 35.ª Bienal de São Paulo de 2023. Actualmente es candidata a doctora en Filosofía y lleva años investigando con animalidades y otros seres no humanos.

Su trabajo se reconoce por una «epistemología rumiante»: una manera de pensar que discute el individualismo, la linealidad y el desprecio por los cuerpos considerados excesivos. Antes de llegar a la novela, Masson Córdoba desarrolló estas preguntas en ensayos, fanzines y proyectos colectivos. Todo aquello que ya estaba traslada ese pensamiento a una ficción de gran densidad sensorial, sin perder su voluntad de escucha ni su humor incisivo.

Dos libros para conocer su recorrido

Portada de Escrituras rumiantes. De comadres y pastoreos, de Lucrecia Masson Córdoba
Escrituras rumiantes. De comadres y pastoreos (2026). Una edición ampliada que reúne textos sobre cuerpo, animalidad, lentitud y escritura colectiva. Con la vaca y sus estómagos como figuras de pensamiento, el libro cuestiona el mandato de progreso y propone demorarse en los vínculos.
Portada de la edición anterior de Escrituras rumiantes, de Lucrecia Masson
Escrituras rumiantes. Cuerpo, exceso, animalidad (2022). Un volumen que explora las potencias del cuerpo excedido y de los imaginarios animales para desmontar las fronteras entre naturaleza, deseo y conocimiento. Es una vía directa hacia el pensamiento que alimenta la nueva novela.

Seis razones para leer Todo aquello que ya estaba

  1. Porque aborda la crisis climática desde una experiencia concreta, familiar y corporal, sin convertirla en un simple mensaje.
  2. Porque hace de la vida rural un espacio complejo, atravesado por memoria, trabajo, deseo e historia.
  3. Porque sus animales no son metáforas pasivas: son presencias que alteran la percepción y el relato.
  4. Porque propone una ecoficción queer atenta a los vínculos entre cuerpos humanos y más que humanos.
  5. Porque alterna notas, cartas y escenas para construir una voz literaria singular, material y sensorial.
  6. Porque invita a reemplazar la idea de conquista por una práctica más difícil y más fértil: prestar atención.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata Todo aquello que ya estaba?

Vico regresa a la chacra familiar de Choique para investigar la sequía y la crisis ambiental. La convivencia con vacas, piches, plantas, insectos y recuerdos familiares transforma su proyecto en un aprendizaje sobre cuidado, territorio y escucha.

¿Es una novela sobre la crisis climática?

Sí, pero no parte de los grandes diagnósticos. La novela muestra la crisis a través de sus consecuencias en el campo, en los cuerpos y en los afectos. También reflexiona sobre colonialismo, memoria rural, deseo y formas de vida no humanas.

¿Es necesario conocer la obra ensayística de Lucrecia Masson Córdoba?

No. Es una novela autónoma. Quien conozca su trabajo sobre la epistemología rumiante reconocerá algunas preguntas y ritmos; quien llegue por primera vez encontrará una ficción accesible, exigente y profundamente sensorial.

¿Cuándo se publica?

El libro se publica en octubre de 2026, con Yegua de Troya / Caballo de Troya.

No hay nada que conquistar en Choique: hay que tumbarse, oler y aprender a escuchar. Con esa disposición, Todo aquello que ya estaba propone una literatura que no se coloca por encima del mundo, sino que acepta formar parte de él.