
Odisea es un poema épico griego que se atribuye al poeta Homero, quien lo compondría hace casi tres mil años. Y ha tenido que llegar Christopher Nolan para que la mayoría —que seguro no entra en esta página— sepa o se interese de su existencia. Es más, si escribís «Odisea» en la barra de vuestro navegador, aparece antes la película que el poema original. Bueno, la última muy libre adaptación, porque ya otros directores se fijaron en el potencial de la obra, y hay innumerables adaptaciones, la primera de mano de los hermanos Méliès, en los albores del cine.
¿Por qué La Odisea ha trascendido tanto, y resulta tan relevante para las letras? Considerada uno de los pilares de la literatura occidental por establecer el arquetipo del viaje de regreso y el autodescubrimiento, definiendo al héroe usando la astucia en vez de delegarlo a la fuerza física. El mito del regreso del héroe, como el mito que analizó certeramente Joseph Campbell en su Héroe de las mil caras.
Todo el revuelo que ha levantado el film de Nolan también ha servido para que los neófitos se acerquen a la obra original, dándonos distintas editoriales la oportunidad de repasarla, o descubrirla, a través de diferentes formatos.
Una de las ediciones más bonitas y accesibles la podemos encontrar de la mano de Lunwerg. Esta editorial, como nos tiene acostumbrados, no solo se conforma con publicar obras imprescindibles, además cuida sus ediciones con mimo, consiguiendo que sus libros sean el orgullo de nuestras biobliotecas, tanto por contenido como por los preciosos continentes.
Con Odisea no podía ser menos, y nos llega esta adaptación de Barry B. Powell, ilustrada por Joanna Lisowiec.
Ya solo el nombre de Barry B. Powell es un reclamo para acercarnos a este libro. Formado en Berkeley y Hrvard, este erudito es el autor del libro de texto Mito clásico. Especialista en Homero también lo es en la historia de la escritura. Traductor de las obras más emblemáticas de los clásicos griegos como La Enéida de Virgilio, Los poemas de Hesíodo, o La Iliada y la propia Odisea de Homero, insisto, no hay nadie más mejor para acercarnos este clásico.
Como si el trabajo de Barry no fuese suficiente aval, el tándem perfecto son los dibujos de Lisowiec. Diseñadora gráfica e ilustradora polaca, afincada en Inglaterra, era la elección perfecta por su estilo basado en el folclore y la naturaleza.
El trabajo de ambos casa a la perfección. Los dibujos de Joanna se integran en el texto de forma sublime, aludiendo estos al estilo clásico de estatuas y mosaicos de la época, haciendo del texto y las ilustraciones un todo. Láminas dignas de enmarcar, por lo que invita a pasar páginas muy despacio, deleitándonos una y otra vez en sus preciosos grabados.
El texto, actualizado, resulta entretenido y audaz. A pesar de estar resumido, no nos perdemos ninguno de los infortunios de Odiseo, y de su sufrimiento hasta llegar al hogar, consiguiendo Barry hacerlo ameno acercándolo a lectores y lectoras que tal vez, escapando de la densidad de los clásicos, nunca se habían atrevido a acercarse a ellos. Espero que este libro también sirva para abolir rechazos a este tipo de obras.
Destacar también la buena traducción de mano de Gudrum Palomino y Alicia Fryeiro que han conseguido trasladar a nuestro idioma esta historia sin perder un ápice de su originalidad.
Esta es una de las adaptaciones más bonitas que podemos encontrar en librerías. Una ocasión excepcional de poseer este clásico al alcance de cualquier lector sin importar su edad. Y una vez leído, no seáis muy duros con Nolan, él solo busca entretener.