

España tuvo un papel decisivo en la independencia de los Estados Unidos. Sin embargo, esa parte de la historia apenas se cuenta. Durante años, el protagonismo se ha atribuido casi por completo a Francia, dejando en la sombra una intervención española que fue esencial.
Yo tampoco lo sabía. Hasta que, hace tres años, descubrí que mi propia familia formaba parte de esa historia. A partir de ahí comenzó una investigación que me llevó hasta Luis de Unzaga, mi séptimo abuelo, gobernador de Luisiana, creador de la red de espionaje con la que la Corona española ayudó a los colonos independentistas, inspirador del término “Estados Unidos de América” y quien impulsó a Washington a utilizarlo para nombrar al nuevo país.
De pronto entendí que venía de una saga que bien podría considerarse los Kennedy de Luisiana: tres gobernadores, una virreina y una influencia decisiva en un territorio que, entonces, ocupaba un tercio de lo que hoy son los Estados Unidos.
Pero esta novela no habla solo de ellos.
Habla, sobre todo, de las mujeres que sostuvieron ese legado en silencio. He querido contar esta historia a través de sus voces, rescatando lo que nunca se escribió.
Prepárate para descubrir lo que nunca te contaron
SINOPSIS
LAS GOBERNADORAS
Una gran novela histórica que revela el papel invisible y determinante de las mujeres y de España en la construcción de Estados Unidos. Ellas no salían en los retratos oficiales. No firmaban leyes. No llevaban uniforme. Pero lo decidían todo.
En el ocaso del siglo XVIII, en Nueva Orleans, se gestó una trama silente que hizo posible la independencia de Estados Unidos. En una tierra marcada por imperios que se reparten el poder a espaldas de sus habitantes, las hermanas Isabel y Felícitas Saint-Maxent son educadas no para obedecer, sino para gobernar. En los salones, entre bordados y silencios, se teje una red de alianzas, secretos y decisiones que cambiará el destino de dos continentes.
Años después, una nieta descubre que la historia de su familia no es la que le contaron. Que hubo cartas escondidas, decisiones impensables, espionaje, traiciones que dolían más por silenciosas. Y que, detrás de cada gesto diplomático, se ocultaba una batalla.
Las gobernadoras, entre la cosmopolita Nueva Orleans y la elegante Málaga, es una gran novela de mujeres que supieron sostener un imperio desde la sombra. Una saga poderosa, delicada y profunda sobre lo que significa proteger a los tuyos… incluso cuando el mundo te borra del relato.
DESARROLLO ARGUMENTAL
La historia oficial ha contado la independencia de Estados Unidos como una gesta anglosajona.
Pero hubo otro escenario decisivo: el imperio español, y dentro de él, una red de decisiones invisibles en la que las mujeres jugaron un papel fundamental.
Mientras los libros de historia miran a Washington, a Jefferson o a Franklin, esta novela desplaza el foco hacia un territorio olvidado: la Luisiana española. Allí, en los márgenes del relato oficial, España tejió una red estratégica que resultó clave en el nacimiento de Estados Unidos. Y en el corazón de esa red, lejos de los retratos y de las firmas, estuvieron ellas.
Las gobernadoras reconstruye la historia de una saga familiar ligada a figuras clave como Luis de Unzaga o Bernardo de Gálvez, protagonistas del apoyo español a las colonias rebeldes. A través de rutas comerciales, redes de información y decisiones políticas encubiertas, España sostuvo una parte esencial del conflicto que cambiaría el rumbo del mundo.
Pero esta no es solo la historia de ese apoyo. Es la historia de cómo ese poder se articuló también desde espacios invisibles. En las casas, en los viajes, en las decisiones que no quedaban registradas, las mujeres de estas familias —madres, hijas, esposas— gestionaron alianzas, protegieron patrimonios y orientaron estrategias.
No firmaban tratados ni aparecían en los retratos oficiales, pero participaban activamente en las decisiones que los hacían posibles.
Las gobernadoras devuelve la voz a esas mujeres que sostuvieron el poder sin ocuparlo, y plantea una pregunta incómoda y necesaria.
contexto histórico
España y el nacimiento de Estados Unidos
La acción de Las gobernadoras se sitúa en la segunda mitad del siglo XVIII, un periodo marcado por grandes transformaciones políticas y por el enfrentamiento entre las principales potencias europeas por el control de los territorios de ultramar.
La independencia de las Trece Colonias británicas (1775–1783) suele narrarse como una gesta liderada por figuras como George Washington o Benjamin Franklin. Sin embargo, este relato deja en segundo plano un elemento decisivo: el papel de España en el desarrollo y desenlace del conflicto.
El papel estratégico de España
Aunque España no intervino desde el inicio de forma abierta, desempeñó un papel fundamental en el apoyo a los colonos rebeldes. Desde territorios como la Luisiana española se articularon redes de suministro, financiación e inteligencia que permitieron sostener el esfuerzo bélico contra Gran Bretaña.
Gobernadores como Luis de Unzaga y, posteriormente, Bernardo de Gálvez, fueron piezas clave en esta estrategia. A través de rutas comerciales aparentemente ordinarias, se enviaron armas, munición y recursos a los insurgentes, contribuyendo a debilitar la posición británica.
Luisiana: un enclave decisivo
Este espacio permitió a la Corona actuar en la sombra, evitando en un primer momento una confrontación directa, pero influyendo de forma determinante en el equilibrio de fuerzas.
Una historia poco contada
A pesar de su relevancia, la participación española en la independencia de Estados Unidos ha quedado en gran medida fuera del relato histórico más difundido. La historiografía tradicional ha privilegiado una visión centrada en el mundo anglosajón, relegando a un segundo plano el papel de otras potencias europeas.
ESTRUCTURA NARRATIVA
Las gobernadoras se construye como una novela de memoria: un relato que no avanza solo en el tiempo, sino que se despliega a través de la reconstrucción del pasado.
La historia se articula en dos planos narrativos que se entrelazan constantemente. Por un lado, el presente de Francisca, una joven que escucha, pregunta y escribe. Por otro, el pasado familiar, que emerge a través de conversaciones, cartas y recuerdos, y que conecta con algunos de los episodios clave del siglo XVIII, como la implicación de España en la independencia de Estados Unidos.
Lejos de una narración lineal, la novela adopta una estructura casi oral: son las voces de las mujeres —madres, tías, abuelas— las que transmiten la historia, completando aquello que no aparece en los documentos oficiales. Este recurso convierte el relato en un ejercicio de transmisión generacional, donde cada escena añade una pieza a una memoria que se resiste a desaparecer.
A esta dimensión íntima se suma una capa histórica rigurosa, integrada de forma natural en la trama a través del diálogo y la experiencia de los personajes. Así, los grandes acontecimientos no se explican desde fuera, sino que se viven desde dentro.
El resultado es una narración que combina lo emocional y lo histórico, lo doméstico y lo político, y que reproduce en su propia forma el tema central del libro: la historia que no se escribió, pero que siempre estuvo ahí.
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PERSONAJES PRINCIPALES
Aunque aparecen figuras históricas relevantes, Las gobernadoras desplaza el foco hacia las que nunca ocuparon el centro del relato, construyendo así una historia coral en la que el verdadero protagonismo pertenece a quienes operaban fuera de los márgenes oficiales.
Isabel de Saint-Maxent La Roche (viuda de Luis de Unzaga)
Es uno de los grandes ejes de la novela y la encarnación más clara del concepto que articula todo el libro: el poder que no se ve. Inteligente, firme y con una extraordinaria capacidad para leer el contexto, ejerce como verdadera gobernadora de su entorno sin necesidad de ocupar un lugar oficial.
Desde el ámbito doméstico —que en la novela nunca es menor, sino profundamente político — Isabel gestiona decisiones familiares, protege el patrimonio, interpreta el momento histórico y marca el rumbo de quienes la rodean. Su autoridad no se impone, se reconoce.
A través de ella, la novela muestra cómo muchas mujeres del siglo XVIII participaron activamente en las estructuras de poder, aunque la historia no haya dejado rastro de sus nombres.
Felícitas de Saint-Maxent (viuda de Bernardo de Gálvez)
Representa la dimensión más visible del poder femenino dentro del relato. Vinculada directamente a las estructuras políticas de su tiempo, su figura conecta el ámbito familiar con el reconocimiento social y el ejercicio real de influencia.
A diferencia de otras mujeres de su entorno, habita un espacio más cercano al poder institucional, lo que la convierte en una figura especialmente reveladora. Su trayectoria permite observar cómo, incluso en posiciones de mayor visibilidad, el margen de acción de las mujeres estaba condicionado por las normas sociales de su época.
En el momento en que se sitúa la novela, Felicitas ha sido apartada del poder tras ser acusada de afrancesada, iniciando un proceso en el que tendrá que defenderse hasta recuperar su nombre.
Elisabeth de Saint-Maxent (viuda de Gilbert Antoine de Saint Maxent)
Figura clave dentro del núcleo familiar, Elisabeth representa una autoridad que no necesita ser nombrada para ser ejercida. Su papel no es solo el de sostener la estructura familiar, sino también el de interpretar y preservar el legado.
Desde una posición aparentemente secundaria, actúa como referencia y equilibrio, encarnando la transmisión de valores, decisiones y memoria entre generaciones.
Francisca
Francisca es la mirada que ordena el relato y el puente entre pasado y presente. Joven, inquisitiva y atenta, representa la necesidad de comprender una herencia que no siempre ha sido explicada.
Su papel no es solo escuchar, sino también reconstruir. A través de sus preguntas —a menudo incómodas, siempre precisas— obliga a las generaciones anteriores a poner palabras a lo que hasta entonces había permanecido en silencio. En ese proceso, Francisca no solo descubre la historia de su familia, sino que asume la responsabilidad de transmitirla.
Es, en definitiva, quien convierte la memoria en relato y evita que esa historia vuelva a desaparecer.
LA AUTORA
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Cruz Sánchez de Lara es abogada, escritora, editora y directiva en el ámbito de los medios de comunicación. Compagina su trayectoria jurídica con su responsabilidad ejecutiva como vicepresidenta en uno de los principales grupos editoriales en España, desde donde impulsa proyectos vinculados a la información, el pensamiento y la influencia.
Reconocida como una de las voces de referencia en liderazgo femenino en España, está al frente del proyecto de Las Top 100 Mujeres Líderes, consolidando su compromiso con la visibilidad del talento y el impulso de nuevas generaciones de mujeres líderes.
Ha publicado anteriormente en Espasa las novelas Cazar leones en Escocia (2022), Maldito hamor (2023) y En la corte de la zarina (2024) con gran éxito de crítica y ventas.