Las 5 nuevas novelas literarias de esta semana

La vida al final

La vida al final de Bernhard Schlink 

Una lectura llena de calidez y sensibilidad acerca de lo efímero de la vida, la importancia de las relaciones humanas y el valor del tiempo que nos queda.

Martin, un abogado de setenta y seis años, recibe el inesperado diagnóstico de una enfermedad terminal. Felizmente casado con una mujer mucho más joven que él y padre de un niño pequeño, deberá enfrentarse a una pregunta ineludible: ¿cómo vivir plenamente sus últimos meses?

Martin se niega a caer en el dramatismo y se entrega a una rutina metódica y serena: poner en orden el tiempo que le queda y despedirse de su familia dejándoles un recuerdo preciado y perdurable de su existencia en común. Lo hace sin estridencias, mediante una serie de gestos modestos y ordinarios pero llenos de calidez y dignidad. Cancela compromisos, deja de contestar correos, dedica las horas a disfrutar del día a día con su hijo y reflexiona sobre qué legado puede dejarle.

Comienza a escribirle una carta, aunque pronto se da cuenta de que su amor y su presencia valen más que cualquier testimonio. También observa con cierta inquietud que su esposa parece tener otra vida más allá de su relación, lo cual no enturbia su voluntad de decirle adiós de la mejor manera posible.

La vida al final es una novela contenida y conmovedora en la que la muerte no se presenta como una desgracia sino como parte natural del ciclo de la vida. Con un estilo sencillo y su característica sensibilidad moral, Bernhard Schlink logra convertir lo cotidiano en una experiencia trascendente y de una inusual hondura.

Lejos de sentimentalismos, la obra plantea cuestiones esenciales —¿qué se considera una vida bien vivida? ¿Cómo despedirse de las personas que amamos?— y deja en el lector una huella duradera y esperanzadora. Un testamento literario sobre el tiempo, el amor y la aceptación de la finitud que forma parte de la experiencia humana.

La casa de las bellas durmientes

La casa de las bellas durmientes de Yasunari Kawabata

Una perturbadora novela que esconde una escalofriante meditación sobre la sexualidad y la muerte.

El viejo Eguchi concurre por primera vez a la casa de las bellas durmientes, un auténtico misterio. Su fachada no exhibe letreros, ningún cartel identificador. Allí, amparados en el disimulo y el secreto, los ancianos van a pasar la noche con muchachas jóvenes y vírgenes, dormidas bajo los efectos de un narcótico potente.
Lo que Eguchi aprende pronto, en su primera visita a la posada, es que no se deben hacer preguntas. Cada interrogante que Eguchi calla es una duda que Kawabata deja resonando en la cabeza del lector.

El rey ha muerto

El rey ha muerto de Walter Tevis

Los relatos completos

Walter Tevis, el maestro de las letras estadounidenses que exploró como nadie la cara oculta del talento, la derrota y la redención en obras como SinsonteEl buscavidas o Las huellas del sol, llevó al relato la misma precisión narrativa y la ternura desarmada que recorren sus novelas. En El rey ha muerto se reúnen, por primera vez en español, sus relatos completos. En estas páginas, un hombre recibe una llamada de su yo futuro, un actor y una joven actriz se enredan en un juego de máscaras, un recluso encuentra consuelo ante un tablero de ajedrez y los jugadores de billar de los viejos salones, entre ellos el legendario Eddie Felson «El rápido», vuelven a enfrentarse a su destino. Cada relato revela la mirada lúcida y compasiva de Tevis, su comprensión profunda de la soledad y del impulso por seguir jugando, aun sabiendo que la partida está perdida.

El talento, el fracaso y la obstinación por seguir intentándolo: Walter Tevis, autor de El buscavidas y Sinsonte, demuestra en estos relatos que también fue un maestro de la narrativa breve.

Después de Kim

Después de Kim de Ángeles González-Sinde 

Después de Kim, la novela en la que se basa la película de Ángeles González-Sinde
Un thriller emocional sobre el duelo, los vínculos rotos y la posibilidad de reconstruirse
«Una novela de impecable factura que elabora con lucidez y honestidad la experiencia de la pérdida de un ser querido, para extraer de ella una edificante lección de reconciliación con uno mismo y con la vida.» Ignacio Echevarría

Una historia de pérdida y segundas oportunidades 
Desde que Geraldine y John se divorciaron hace décadas, se ven lo menos posible. Sin embargo, la inesperada muerte de su hija Kim en España les obliga a iniciar juntos un viaje en el que no solo tendrán que aprender a convivir y a conocerse de nue­vo, sino que les embarcará en la búsqueda de un niño, su nieto, cuya existencia ignoraban y que ahora desean recuperar. El amor y el desamor del pasado se cruzarán con el presente para ayudarles a superar sus distintos fracasos personales.
Ángeles González-Sinde, destacadísima protagonista del pa­norama cultural español, disecciona con extraordinaria deli­cadeza las relaciones de pareja en una deslumbrante historia que investiga la naturaleza del amor.

Los trillizos

Los trillizos de Valentín Roma

Un hombre pasa la tarde en el parque. Es su primera vez a solas con los hijos de su nueva pareja, madre de trillizos. Como se niega a interactuar con otros adultos en su misma situación, finge leer el periódico, en el que anota: «La familia es una cédula opresiva». Irónico, mordaz y ocurrente, el narrador de esta historia es alguien sin hijos propios que en la cincuentena deja atrás su existencia anterior para convertirse, de pronto, en padre postizo y ocasional de una familia numerosa, un universo ajeno en el que trata de desenvolverse como buenamente puede. La nueva posición en la que lo coloca esa paternidad imprevista le sirve para abordar algunos de los temas cruciales del momento: el síndrome del salvador que padece la clase media intelectual ante las personas racializadas, migrantes y vulnerables; el discurso épico en torno a los cuidados, concebidos en ocasiones más como coartada moral que como una exigencia casi siempre involuntaria; la incompatibilidad entre nuestros frágiles y subyugantes ecosistemas laborales y la necesidad de tener una vida propia. A través de este hijo de las clases obreras que emigraron a las periferias de las grandes ciudades transformado en uno de esos profesionales del emprendimiento proclives al eslogan vacuo y la rapiña, Los trillizos plantea una revisión de la figura del desclasado cultural y dibuja un retrato crítico de los nacidos en los setenta, esa generación bisagra que quiso ser una alternativa al conservadurismo, y también a la socialdemocracia biempensante, pero terminó víctima de sus propias mitificaciones, atrapada en un baile de conceptos y códigos de conducta intercambiables.