
‘‘Empiezo a escribir todos mis libros siempre el 8 de enero, es un día sagrado para mí. Llego a mi oficina muy temprano por la mañana, sola. Enciendo velas para los espíritus y las musas. Medito un rato. Siempre tengo flores frescas e incienso. Y me abro por completo a la experiencia que comienza en ese momento’’, cuenta. La prueba más reciente que tenemos de ello es que el pasado 8 de enero también realizó este ritual, destacando además que lleva 44 años escribiendo ‘‘y no he adquirido nada de confianza. Cada año en esta fecha me pregunto si podré atrapar la historia. Si sucede, el milagro del proceso creativo tarda varias semanas en madurar’’, explica en su publicación de Instagram.
La palabra mágica es mucho más que una guía de escritura, es una conversación. Isabel Allende comparte los triunfos, errores y aprendizajes que los desafíos y las alegrías le han brindado a lo largo de los años. A partir de sus propias vivencias, este libro es una clase magistral para todo aquel que desee iniciar su propio viaje literario.
«La literatura es mágica: armar una historia es un proceso misterioso, orgánico, instintivo. Al escribir entro en la dimensión de los sueños, la intuición, las premoniciones; debo rendirme y dejar que los personajes hagan lo que tienen que hacer y que la historia se cuente a sí misma. Paso la mayor parte de mi tiempo sola y en silencio, como un monje en su celda. Escribir es como meditar. En la soledad recuerdo, escucho voces, tengo visiones. Mientras más callada estoy, más oigo y más veo. En el silencio de la escritura a veces me visitan espíritus —¿o serán las musas?—. Lo siento como un roce en la nuca. Al escribir me transformo en médium. La escritura para mí no es una opción, es una adicción».
Isabel Allende
La escritora chilena Isabel Allende publicará el próximo 9 de abril su nuevo libro, La palabra mágica. Una vida escrita, que llegará simultáneamente a librerías de América Latina, España y Estados Unidos.
Editado por Penguin Random House, el volumen propone una reflexión íntima sobre el papel que la escritura ha desempeñado en la vida de la autora, combinando memoria personal, ensayo literario y elementos de taller narrativo.
Escritura como brújula y refugio
Allende aborda en este nuevo trabajo tanto su proceso creativo —desde la inspiración hasta la construcción de personajes— como los episodios vitales que marcaron su trayectoria.
Recuerda, por ejemplo, cómo el 8 de enero de 1981 comenzó a escribir una carta a su abuelo moribundo tras dejar Chile. Ese texto fue el germen de La casa de los espíritus, publicada en 1982 y convertida en una de las novelas más influyentes de la literatura latinoamericana contemporánea.
El libro también revisita momentos decisivos como la muerte de su hija Paula en 1991, experiencia que dio origen a la novela homónima y que redefinió su relación con la escritura.
Entre memoria y guía literaria
La palabra mágica funciona a la vez como autobiografía y como manual creativo. Allende detalla cómo nacen las historias, la importancia de la disciplina, la elección de la primera frase, la construcción de la voz narrativa y la estructura del relato.
“La literatura es mágica”, afirma la autora, quien describe el acto de escribir como un proceso orgánico e intuitivo, comparable a la meditación. Para ella, la escritura no es solo un oficio, sino una necesidad vital.
Con información de EFE