

Despedidas de Barnes, Julian
Barnes celebra sus ochenta años con una obra deslumbrante sobre la memoria y la vejez, el amor y las despedidas.
Julian Barnes cumple ochenta años y lo celebra con una bellísima exploración en torno a la memoria y el pasado, los caminos impredecibles a los que conducen nuestras decisiones, la búsqueda de la felicidad —a cualquier edad— y, cómo no, el amor, la amistad y la escritura.
¿Qué contiene más verdad: nuestros recuerdos, nuestros diarios, las anécdotas mil veces contadas o la imagen que de nosotros mismos nos devuelven los demás? ¿Cómo componer, hacia el final de nuestra vida, un relato fiable de quienes somos? Barnes reflexiona sobre todo ello con el trasfondo de la vejez, de la proximidad definitiva de un fin, ante el cual no podemos más que aprender a despedirnos.
Pero en el corazón de esta obra hay también una historia —«o una historia dentro de la historia»—, y sus protagonistas son dos personas a las que Barnes prometió que jamás escribiría sobre ellas —llamémoslas Jean y Stephen— y un jack russell que responde al nombre de Jimmy. El joven Barnes conoció a Jean y a Stephen cuando los tres estudiaban en Oxford. Los presentó, se enamoraron, se separaron y siguieron cada cual su camino, lejos el uno de otro y también de la vida de Barnes, que no les perdonó que truncaran aquella amistad. Hasta que cerca de cuarenta años después se reencontraron, de nuevo con su intervención, y la vida siguió dando giros entre alegrías, traiciones y decepción.
A partir de la peripecia vital de estos dos «nuevos viejos» amigos, el autor indaga en los misterios y las verdades de la vida en este libro conmovedor que aúna, a la manera habitual de Barnes, ficción, memorias y ensayo. Con la maestría que lo caracteriza, cincela un texto de apariencia lúdica y desenfadada que contiene, inevitablemente, una profunda meditación sobre el sentido de la existencia.

La penúltima hora de Rushdie, Salman
El regreso a la ficción de uno de los escritores más célebres de nuestro tiempo.
«Rushdie no solo ha ampliado lascapacidades de la literatura, sino que ha expandido las posibilidades imaginativas del mundo».
The Times
Tras el ataque sufrido en 2022, en el que casi pierde la vida y que relató en su anterior libro, Cuchillo, «nuestro Scheherazade» -como lo llamó Ursula K. Le Guin- regresa a la ficción. En estos cinco relatos, la desbordante imaginación de Salman Rushdie adopta un tono crepuscular. Vuelve a sus orígenes, a las calles del Bombay de Hijos de la medianoche, donde se reencuentra con viejos personajes de la novela de 1981, y completa un recorrido por los tres países donde ha vivido: India, Inglaterra y Estados Unidos.
¿Nos dejamos llevar hacia la muerte o nos resistimos a ella? ¿Cómo nos despedimos de los lugares que han sido nuestro hogar? En estas historias donde se dan cita dos ancianos criminales, un infeliz matrimonio cargado de música, dólares y magia, el fantasma de un académico inglés con ansias de venganza, una muerte misteriosa y una preciosa parábola sobre la libertad de expresión, Rushdie se enfrenta a la penúltima hora de la vida y reflexiona sobre la muerte y el legado, la identidad y la pertenencia.

¿Qué buscas, lobo? de Viežnaviec, Eva
El retrato lírico y descarnado de cinco generaciones de mujeres en un país sacudido por las violencias políticas del siglo xx.
Ocho años después de emigrar a Alemania, Ryna emprende un tortuoso viaje de regreso a la remota aldea bielorrusa donde creció. En pocos días ha perdido su trabajo en una residencia de ancianos debido a su alcoholismo y ha muerto su abuela Darafeia, una curandera muy respetada por su maña para amansar a maridos pendencieros y tratar la infertilidad. El funeral de su abuela propicia el reencuentro de Ryna con el pasado sangriento de su país, preservado en la memoria de varias generaciones de mujeres, heroínas a su pesar que jamás perdieron la convicción de que, incluso en tierra arrasada, la vida debe continuar.
Basándose en testimonios directos y una exhaustiva investigación documental, Eva Viežnaviec rescata las penalidades y los milagros cotidianos —la llegada de la televisión, el drenaje de un pantano, brebajes y hechizos ancestrales— en un rincón del Este de Europa zarandeado por las turbulencias políticas del siglo xx: la Revolución de Octubre, dos guerras mundiales, el avance nazi, los pogromos y la colectivización forzosa.

Las crines de Colell, Marc
PREMIO DE NOVELA CAFÉ GIJÓN 2025
«Marc Colell fusiona paisaje, descubrimiento y conciencia en una obra que convierte el desplazamiento geográfico de su protagonista en un ejercicio de exploración existencial».
Pilar Adón
Un hombre viaja desde España hasta Argentina con una llave en el bolsillo. Una amiga le ha dejado una casa, una quinta en el campo para pasar unas semanas. A ella, a esa amiga, le hablará mediante cartas, le relatará sus experiencias, el poder de la propia casa y de algo que hay afuera, más allá. Lo que persigue, de nuevo, es la soledad, su soledad, pero muy pronto conocerá a algunas personas que lo obligarán a salir, a formar parte de algo más, de todas esas vidas, su encierro, su terror, su esperanza, su humanidad. Entre ellas, un joven gaucho, hijo de un acaudalado estanciero, que lo guiará por el territorio y las costumbres; un pastor enloquecido que habita una cueva junto a su hija y sus animales; y otros personajes que conformarán, dentro de la inmensidad de la planicie, un peculiar microcosmos. La propia pampa argentina —sus sonidos, sus noches, su luz— acompañará, como un ente superior, como un narrador total, su recorrido, su mirada, y el extraño transcurso de esos días.
Una novela con ecos de la literatura gauchesca y un verdadero homenaje a la deslumbrante naturaleza argentina. En sus páginas resuena la voz de autores como Juan José Saer o Samanta Schweblin.

Autobiografía de mis perros de Petrignani, Sandra
UN LIBRO SOBRE EL AMOR POR LA LITERATURA Y EL MISTERIO DEL MUNDO.
Toda autobiografía conlleva una dosis de valentía. Pero narrar la propia vida a través de los perros que la han acompañado añade una «ternura conmovedora al encanto de cualquier vida», como habría dicho Jane Austen.
Petrignani habla de sí misma con la ternura que emana de sus perros, de los muchos que han servido de contrapunto silencioso a sus historias de vida. Y a través de ellos evoca amores y compañeros de una época perdida, como todas las épocas.
Al relatar los vibrantes años de infancia, juventud y adultez, Petrignani redescubre la verdad y el consuelo, la risa y la alegría, la inspiración y la felicidad en la escritura. Uno tras otro, los perros se convierten en compañeros silenciosos, oráculos de respuestas imposibles. Autobiografía de mis perros es un libro sobre la pasión y el amor por la literatura.

Los amores inconstantes de Constant, Benjamin
Adolphe; Cécile; Amélie y Germaine; El cuaderno rojo
Las cuatro obras esenciales de Benjamin Constant reunidas en un solo volumen: Adolphe, Cécile, Amélie y Germaine y El cuaderno rojo
Sola inconstantia constants, tal era el lema de Benjamin Constant, hombre de letras y político ilustrado en su vida pública, truhan y señor en la privada. Amante veleidoso, coleccionista de mujeres, embustero redomado capaz de simular un suicidio para granjearse los favores de una dama, Constant alumbró, con extraordinario genio literario, algunas de las páginas más vibrantes, divertidas y lúcidas sobre las volatilidades del alma en las lides del amor. Las obras que reunimos en Los amores inconstantes –Adolphe (1816, novela autobiográfica), Cécile (1810, autobiografía novelada), Amélie y Germaine (1803, novela-diario) y El cuaderno rojo (1807, memorias de juventud)– se articulan alrededor de una escritura en primera persona en la que ficción y realidad se dan la mano para traspasar los límites, aquí difusos, de los géneros narrativos. Mediante una inteligente construcción literaria en la que persona y personaje se confunden, Benjamin Constant nos ofrece el vívido retrato de una educación sentimental en la Europa ilustrada, en unas páginas en las que, entre otras personalidades de la época, figura la reina de los salones, madame de Staël, uno de sus grandes amores. Con una pluma mordaz e implacable, también consigo mismo, este ineludible clásico universal de la literatura –admirado por Italo Calvino, André Maurois o Tzvetan Todorov– da cuenta de los convulsos tiempos posteriores a la Revolución francesa, pero, también, de sus andanzas, no menos convulsas: las de un hombre enamorado del amor y tan apasionado por la vida como temeroso del tedio.