
| He de confesar que tengo prejuicios. No deberían estar ahí después de tantas lecturas. No debo crearme una idea preconcebida de tal autor o novela, más cuando me dedico a esto de la reseña. Eso debería ser lo lógico, pero qué es lógico cuando de lo personal se trata. Pues dudé mucho a la hora de acercarme a este libro, tal vez por el género al que nos tenía acostumbrado su autor, en concreto, cuando ocupa su puesto en el trío denominado Carmen Mola. Una vez indagas un poco, descubres que este periodista y guionista no comenzó su carrera literaria bajo el seudónimo de la conocida y galardonada escritora ficticia. Está lloviendo y te quiero es la sexta novela que escribe en solitario este autor polifacético, no centrándose en la novela negra, donde su obra abarca desde la narrativa, pasando por el policíaco y el espionaje hasta llegar a la histórica. No he tenido el placer de degustar su pluma en los anteriores trabajos, solo la compartida, pero he de admitir que una vez conocido su estilo, me ha convencido para visitarlos. Estamos ante una novela histórica que comienza en un presente. Paula decide regalar a su hermano un reloj, que ha encontrado por una app de venta de segunda mano, al descubrir que lo fabricó su bisabuelo. Al sufrir su madre una angina de pecho, Paula sospechará que ha sido la reacción al ver el reloj después de tantos años, dejándola pensando el porqué de esa reacción. Mediante dicho objeto viajaremos hasta el pasado para conocer al bisabuelo que lo construyó, descubriendo sus vidas y contextos en una España cuya historia se vuelve tan árida y dura como se tornarán la vida de sus descendientes. Se trata de una novela muy bonita, al menos en su principio, descubriendo el mundo a través de los ojos de Pío, un niño de diez años al que la vida lo hará adulto de un zarpazo. Pasando a tiempos aún más oscuros. También es una novela dura a veces, dura como los personajes que describe y a los que sus caminos curten para resistir lo que un destino aún más duro les tiene reservado. Una novela construida a base de historias de descendientes de una estirpe unidos por el desatino, del que algunos hacen responsable a un reloj denominado como «el Incomprendido», al igual que se sienten muchos de ellos cuando de sueños y anhelos se trata. Destinos marcados por conflictos ajenos de un país propio, que se desangraba provocando que hermanos lucharan contra hermanos, y donde el vecino se convertía en enemigo, porque en eso de sobrevivir no hay reglas escritas. Mercero ha creado una historia repleta de personajes complejos de los que el lector se ha de enamorar. Esto provoca que las casi quinientas páginas de las que se compone este libro se hagan cortas. Puede que eso de «novela adictiva» se haya convertido ya en un cliché, pero aquí es que no se me ocurre una definición más acertada para la trama que nos narra el autor, porque no podremos dejar la lectura. No querremos abandonar a sus protagonistas sin saber su desenlace, descubriendo que hasta que esto no ocurre, hemos estado aguantando la respiración con el corazón en un puño. Está lloviendo y te quiero es una de esas novelas que permanecerá largo tiempo en el recuerdo de quien la lee, porque es uno de esos libros que dejan una marca en el alma; una de esas historias que nos hace pensar y plantearnos cosas; una de esas novelas que te recuerdan el porqué amas la literatura y te sorprende la madrugada sin querer abandonar la lectura. |