Daniel Kehlmann, finalista del premio Booker llega con una historia visionaria inspirada en la vida de un legendario director de cine convertido en un arma de propaganda nazi.

«Daniel Kehlmann, el mejor escritor alemán de su generación,  […] muestra cómo incluso un gran artista puede llegar a acuerdos morales con el mal, y ser destruido por ellos. Un trabajo deslumbrante y una novela que engancha».
Salman Rushdie

Daniel Khelmann, uno de los grandes autores alemanes de la actualidad, le dedica una novela al prestigioso cineasta austriaco G.W.Pabst por donde desfilan estrellas de cine de la época y los omnipresentes nazis. Con el título de El director, esta obra, uno de los libros más aclamados por la crítica en Alemania, se publica en España este próximo 13 de noviembre.

El director recupera la figura de Georg Wilhelm Pabst, un cineasta cuya carrera se vio opacada por su vinculación con el Tercer Reich y que se convierte, en manos de Daniel Kehlmann, en una oportunidad de explorar no tanto la adhesión a un régimen totalitario, representada en la novela por figuras como Riefenstahl y Karrasch, sino esa complicidad que se trama a través de concesiones, silencios y la voluntad de seguir creando en medio de la barbarie, y no contra ella, mientras el artista se aferra a una ilusión, la neutralidad del arte, y se asoma a su desintegración moral.

De la inutilidad del arte, y también, de su instrumentalización por parte del poder de turno, habla una novela en la que el compromiso estético se impone sobre lo moral y lo político para un cineasta que confía en que el Tercer Reich y la guerra pasarán, pero sus películas, como toda creación artística, lograrán perdurar. Su esposa, una mujer que, gracias a su lúcida consciencia moral, no termina de sucumbir al autoengaño, le recuerda entonces que puede que el arte trascienda, pero «¿acaso no queda manchado? ¿No queda manchado de sangre, mancillado?». Su pregunta recorre una obra que, alrededor de la biografía de Pabst y el misterio de su película desaparecida, trama una aguda reflexión acerca de la compleja relación entre arte y poder, el compromiso, los límites éticos de todo acto artístico y las infinitas trampas y ambigüedades de un mundo donde, paradójicamente, un cineasta dispone de más libertad para crear en la Alemania nazi que en Hollywood, donde en los albores de la industria del entretenimiento, el séptimo arte ya no es más que mercancía.


LA OBRA

Maestro del montaje, y uno de los grandes directores del cine mudo y los inicios del cine sonoro, G. W. Pabst está rodando en Francia cuando el nazismo llega al poder. Su filmografía de audaz trasfondo social, por la que algunos lo llaman “Pabst, el rojo”, lo convierte en un potencial perseguido del régimen. Hollywood se presenta entonces como la única salida para escapar de los horrores que anuncia la nueva Alemania; pero bajo el sol cegador de California, el famoso director es un don nadie: un exiliado europeo, como tantos, fuera de lugar. Los productores americanos rechazan sus ideas y, a menudo,  confunden su obra con la de Fritz Lang; Greta Garbo, a quien él catapultó a la fama, no está dispuesta a ayudarlo; y Pabst se ve forzado a dirigir una producción mediocre que, salta a la vista, no está a la altura de su talento.

Cuando en Hollywood ya no queda más que esperar un fracaso tras otro, recibe un telegrama de su madre que, anciana y enferma, le ruega que regrese a Austria, ahora la provincia alemana de Ostmark. A la luz de los últimos acontecimientos, puede que volver a casa sea una auténtica locura, pero para Pabst no existe otra opción: acompañado por su esposa, Trude, y su hijo, parte rumbo al castillo que poseen en un pueblo al sureste de Austria. Una vez allí, bajo la mirada penetrante del guardés del castillo, una cadena de golpes de mala suerte hacen que Pabst y su familia queden atrapados en un mundo que, piensa Trude, se asemeja demasiado al infierno. Un infierno donde al cineasta se le ofrece hacer un pacto con el diablo el día en que el ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, lo manda a llamar a su despacho. Si en Hollywood nadie estuvo a la altura de apreciar su cine, la Alemania nazi, por el contrario, sabe reconocer la genialidad artística; y no sólo eso, está dispuesta, además, a financiarla a cambio de que el séptimo arte se ponga al servicio del régimen. En una posición desesperada, y contra su voluntad de someter su arte al poder político, Pabst hace pequeñas concesiones, dejándose absorber por la maquinaria del Tercer Reich, que lo pervierte todo a su alrededor. Mientras las tropas alemanas avanzan por Europa, los trenes conducen al horror y su hijo, arrastrado por las circunstancias, se enrola en las juventudes nacionalsocialistas, G. W. Pabst rueda dos películas, trabaja junto a Leni Riefenstahl y se embarca en la adaptación de una novela de Alfred Karrasch, un autor popular adscrito al nazismo. Bajo el título de El caso Molander, y en un clima de nerviosismo creciente, la película se comienza a rodar en Praga, lejos de las bombas que caen sobre Alemania. Con la llegada del ejército soviético a la ciudad, sin embargo, el rodaje debe interrumpirse y, en compañía de Franz Wilzek, su ayudante de cámara y discípulo, el director huye rumbo a Austria, llevando consigo siete latas de película que se pierden en un tren.

Aquella película podría haber sido una obra maestra, o quién sabe, quizá un documento más de barbarie. Lo cierto es que, una vez perdida, con ella desaparece, para Pabst, la posibilidad de redimirse a través del arte, y de trascender más allá de un legado cinematográfico mancillado por la complicidad con el totalitarismo.


© Beowulf Sheehan

EL AUTOR

Daniel Kehlmann (Múnich, 1975) es doctor en Filología germánica. Su obra ha recibido prestigiosos galardones, como el Premio de Literatura de la Fundación Konrad Adenauer, el Premio Kleist, el Candide, el Thomas Mann y el Frank-Schirrmacher, entre otros. Su libro La medición del mundo ha sido la novela más exitosa de la literatura alemana contemporánea después de El perfume. Entre sus otros títulos cabe destacar F, Tyll (finalista del prestigioso Premio Booker Internacional) y Deberías haberte ido, todos ellos publicados en Random House. El director es su última novela. En la actualidad, Kehlmann es profesor en la Universidad de Nueva York.


LA CRÍTICA HA DICHO:

«Inteligente y entretenida. Ágil, aterradora y mordazmente divertida».
The New York Times

«La mejor obra de Kehlmann hasta la fecha».
The Guardian

«Estimulante. Una novela escrita con una libertad fascinante, incluso con valentía».
The New Yorker

«Un maravilloso libro sobre el colaboracionismo. Divertido y brillante».
Zadie Smith

«Una novela magistral».
NDR Kultur

Entre sus mejores obras están:

La medición del mundo

La medición del mundo de Kehlmann, Daniel

La novela alemana de mayor éxito desde El Perfume, traducida a más de 40 idiomas y con más de 6 millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.
Prólogo de Juan Gabriel Vásquez.

«La medición del mundo, además de una suerte de picaresca desopilante, es una brillante reflexión sobre la ficción, el pasado y la manera como lo contamos: una reflexión, en fin, sobre lo que hacemos cuando inventamos ficción, en particular sobre el pasado». Juan Gabriel Vásquez

Ciencia y literatura se dan la mano en esta novela inteligentemente entretejida en la que Daniel Kehlmann, uno de los autores más importantes de la literatura alemana contemporánea, resucita las fascinantes personalidades de dos eruditos: Alexander von Humboldt y Carl Friedrich Gauss.

A finales del siglo XVIII, estos dos jóvenes alemanes se embarcaron en la descomunal empresa de medir el mundo. Alexander von Humboldt, un naturalista, viajero y aventurero empedernido de inagotable curiosidad, exploró nuestro planeta y se abrió paso por las selvas y estepas, navegó por el Orinoco y probó toda clase de venenos. Carl Friedrich Gauss, un hombre nacido en la pobreza y posteriormente reconocido como el más importante matemático desde Newton, era capaz de abandonar el lecho conyugal en plena noche nupcial para anotar una fórmula matemática. En 1828, ya mayores, estos dos genios de la Ilustración alemana se reencuentran en Berlín, donde evocan juntos los años de su juventud y aventuras pasadas.

La medición del mundo, el mayor best seller en lengua alemana después de El perfume, ampliamente galardonada y traducida a más de 40 idiomas, es una novela que se distingue por un humor sutil y una fina ironía, pero también por una caracterización de los personajes, una amenidad y un encanto inolvidables. En lugar de ensalzar a estos personajes históricos, el autor nos muestra estos genios excéntricos en todas sus facetas: con sus grandezas y sus errores, sus pequeñas manías y sus debilidades y anhelos, entre la soledad y el amor, el fracaso y el éxito, y consigue de este modo un retrato humano inédito, lleno de luces y de sombras.

Deberías haberte ido

Deberías haberte ido de Kehlmann, Daniel

Daniel Kehlmann, finalista del Premio Booker Internacional en 2020 con su novela Tyll,firma un inquietante thriller psicológico que narra el colapso de un escritor atrapado en un juego de espejos escalofriante.

Un guionista en plena crisis creativa y conyugal acaba de llegar —acompañado de su mujer y de su hija— a una flamante casa de montaña. Es diciembre. El frío blancoazulado de los glaciares, los bosques ocultos por una espesa bruma, el fluir de un río y un profundo y silencioso valle prometen, al fin, un nuevo comienzo. Una nueva oportunidad para finalizar un guion que se le resiste y para intentar reconciliarse con su mujer.

Sin embargo, algo pasa en la casa. Poco a poco los contornos de la realidad comienzan a difuminarse y lo que parecía una escapada idílica se convierte en una inquietante espiral de comportamientos disfuncionales.

Deberías haberte ido es una lectura sobrecogedora. Un relato claustrofóbico donde la realidad se tiñe de surrealismo y el terror no se presenta con sobresaltos, sino como un siniestro sueño cuyas piezas no acaban de encajar.

Tyll

Tyll de Kehlmann, Daniel

FINALISTA DEL PREMIO BOOKER INTERNACIONAL 2020.

Una novela monumental sobre un loco ilustre de la tradición literaria europea. Daniel Kehlmann firma con Tyll una entretenida novela épica de aventuras y una gran historia sobre el poder del arte y la devastación de la guerra.

Daniel Kehlmann reinventa la novela histórica con esta biografía ficcionada de un personaje legendario del folclore alemán: Tyll Ulenspiegel. Vagabundo, artista y provocador, nació en el año 1600 en un ambiente de pobreza y violencia. Siendo niño, descubre su habilidad para entretener a la gente, el funambulismo y hacer malabares. Su padre, un molinero que es también mago, empirista y curandero, levanta las sospechas de los jesuitas y es acusado de brujería. Tyll se ve obligado a escapar junto a Nele, la hija del panadero.

Empieza así un viaje a través de un país devastado por la Guerra de los Treinta Años en el que Kehlmann teje con maestría una red de destinos conectados, un elenco de personajes fascinantes que protagonizan esta epopeya monumental y cómica. Entre otros, un joven escritor que desea descubrir cómo es realmente la guerra, un verdugo melancólico, un burro que habla, un médico poeta, un jesuita fanático, un sabio que falsificó los resultados de sus experimentos científicos y Federico V e Isabel de Estuardo, los gobernantes exiliados de Bohemia cuyos errores desataron la guerra.

Con esta fusión de ficción histórica, picaresca y realismo mágico que se lee como un entretenido libro épico de aventuras, Daniel Kehlmann ha sido comparad