
«El misticismo es una manera de describir un éxtasis existencial que se halla fuera de los límites del yo consciente y que es más que este. Consiste en un dejamiento y un desapego, que podría suponer llevar una existencia desprendida, una apertura fluida, una soltura despejada, una límpida intensidad donde los conceptos de la mente y el mundo, del alma y de Dios se disuelven en algo absolutamente más extraño y, aun así, más simple: la experiencia de una libertad que no es dar libertad a nuestros deseos, sino liberarnos de nuestros deseos».

A principios de semana se anunciaba a bombo y platillo el esperadísimo lanzamiento del nuevo disco de Rosalía. Unos instantes eran suficientes para que el furor se desatara en redes. Las pantallas de Callao proyectaban la imagen de la artista ataviada con una cofia y algo parecido a una camisa de fuerza, y los que estaban en la plaza vivían una experiencia cercana al éxtasis. Y como colofón, la cantante se dejaba ver corriendo por Callao enfundada en un vestido blanco con zapatos rojos –cumpliendo rigurosamente con el código de vestimenta papal–, mientras los meros mortales que habitaban el centro de Madrid a esas horas definían el momento como «místico». La estética de esta nueva era, a conjunto con las constantes referencias religiosas que se intuyen que acompañarán al disco, han generado todo tipo de reacciones, debates e impresiones. Objetivo cumplido: Rosalía, que no da puntada sin hilo, dejaba claras sus intenciones: en Lux, su nuevo disco, abordará temas como la mística femenina, la transformación y la espiritualidad. Y si no quedaba lo suficientemente claro, la propia Rosalía sentenciaba en el comunicado de presentación: «Este álbum traza un amplio arco emocional de mística femenina, transformación y trascendencia, moviéndose entre la intimidad y la escala operística para crear un mundo radiante en el que el sonido, el lenguaje y la cultura se fusionan en uno».
Y en Sexto Piso, nos preguntamos: ¿Habrá leído Rosalía Misticismo de Simon Critchley? Y tú: ¿lo has leído? Y si no lo has leído: ¿a qué esperas? Sumérgete al nuevo disco de Rosalía con nivel experto en Misticismo gracias a Critchley. Tienes hasta el 7 de noviembre para convertirte en el que más sabe acerca del éxtasis y las experiencias espirituales alternativas. Critchley nos propone una forma totalmente distinta de entender el misticismo para, quizá, acercarnos más a una propuesta artística y estética que nos arroje luz, o ¿deberíamos decir lux? Déjate llevar.
UNA DEFINICIÓN COMPLICADA
Simon Critchley propone en su ensayo una tesis fundamental: la mística no es una religión, ni se debería anexar a ninguna, sino un itinerario. De esta forma, el lector puede recorrer los pasos de grandes figuras de este ámbito para entender tanto el mundo que le rodea como su propio interior.
LA RENUNCIA AL ÉXTASIS
«El misticismo ha sido relegado e ignorado dentro de la filosofía moderna, cuyo sesgo racionalista favorece la crítica, la sobriedad, la laboriosidad y el rigor. Este libro es un intento de contrarrestar este abandono histórico». Así, propone al lector adentrarse en un viaje que consiga guiarlo en el estudio de una mística desprejuiciada y alejada del sentimiento religioso, como ya vemos que se reclama desde algunos sectores.
UN AMOR IDEAL
¿Qué aura desprenden las monjas para haber cautivado la atención de Rosalía? Critchley dedica varios capítulos a la búsqueda del misticismo a través del arte, y, en concreto, la música. «Consiste en abrirse y desangrarse. Es una experiencia de extremos, de sumisión y de deleite que mantiene constantemente presente la proximidad de la muerte y la explosiva llama de la vida. Y tal vez esas experiencias sensoriales, corporales a las que la música da una forma estética sean una traslación más de la práctica mística, hasta llegar al éxtasis, el transporte y la visión».

El misticismo suele entenderse como una abstracción teórica o una exacerbación del sentimiento religioso, pero basta pensar en aquellos cuyas vidas quedaron marcadas por la experiencia mística –como Juliana de Norwich, el Maestro Eckhart o Teresa de Ávila– para percibirlo no tanto como una cuestión de fe como de práctica estética, filosófica y vital: el misticismo no es evasión, sino una forma radical de apertura a lo real, donde el pensamiento se transforma en experiencia.
Para llegar a esta convicción, Simon Critchley ha tenido que escapar de los márgenes estrechos de la academia y dejarse llevar por las formas más intensas de la experiencia: contemplar, escuchar, escribir, desaparecer. De ahí surge la pregunta que lanza al lector desde las primeras páginas de este libro: ¿no le gustaría probar un poco de esa intensidad?
Este ensayo recorre la historia y la práctica del misticismo desde sus raíces religiosas, pasando por el esoterismo y la herejía, hasta llegar al modernismo extático de T. S. Eliot, la escritura de Anne Carson o la música de Nick Cave. Con una prosa que es a la vez filosófica e íntima, analítica y creativa, Critchley plantea que asomarse al misticismo es una manera de ampliar los confines del pensamiento y llevar vidas más libres y profundas que permitan establecer otro tipo de relación con el mundo.
Sobre Misticismo se ha dicho…
«Este libro hace algo milagroso: rescata el misticismo de las aguas turbias de la religión institucional. Nos recuerda que nuestra atención importa, que incluso en nuestra era digital fracturada, el éxtasis es posible. No es palabrería religiosa. Es práctico, y la mayoría de nosotros necesitamos recordarlo a diario».
The New York Times
«El minucioso intento del filósofo Simon Critchley de explorar la experiencia trascendente ofrece una fascinante visión general de los grandes valores atípicos del cristianismo».
The Guardian


Simon Critchley (Hertfordshire, 1960) estudió Filosofía y fue profesor en universidades de Francia, Australia, Noruega, Estados Unidos y Suiza. Actualmente ocupa la Cátedra Hans Jonas en The New School for Social Research de Nueva York y es director de la Fundación Onassis. Además, coordina la columna de filosofía «The Stone» en The New York Times, en la que colabora habitualmente. Se le considera uno de los filósofos más interesantes y eclécticos del siglo XXI con más de una veintena de libros escritos a lo largo de su carrera. En Sexto Piso hemos publicado Bowie (2016), En qué pensamos cuando pensamos en fútbol (2017) y Misticismo (2025). |
Simon Critchley (Hertfordshire, 1960) estudió Filosofía y fue profesor en universidades de Francia, Australia, Noruega, Estados Unidos y Suiza. Actualmente ocupa la Cátedra Hans Jonas en The New School for Social Research de Nueva York y es director de la Fundación Onassis. Además, coordina la columna de filosofía «The Stone» en The New York Times, en la que colabora habitualmente. Se le considera uno de los filósofos más interesantes y eclécticos del siglo XXI con más de una veintena de libros escritos a lo largo de su carrera. En Sexto Piso hemos publicado Bowie (2016), En qué pensamos cuando pensamos en fútbol (2017) y Misticismo (2025).