
La periodista y escritora ha sido reconocida por sus más de dos décadas de trayectoria profesional mientras continúa dando a conocer una novela dedicada a las mujeres silenciadas del siglo XIX.
Sonsoles Ónega ha recibido el XXI Premio Internacional de Periodismo Manuel Alcántara en la modalidad de Trayectoria Profesional, un reconocimiento que distingue sus más de veinte años de trabajo en el periodismo, la comunicación y la televisión.
El galardón, convocado por la Universidad de Málaga, la Fundación Manuel Alcántara y Diario SUR, fue entregado en un acto celebrado en el Rectorado de la Universidad de Málaga. Ónega participó por vía telemática desde Madrid y aprovechó su intervención para agradecer a las personas que la han acompañado durante su carrera, con un recuerdo especial para las mujeres que la han ayudado a avanzar.
La escritora también dirigió unas palabras a los jóvenes periodistas, a quienes animó a perseverar en un oficio que describió como exigente y difícil. Frente a la inmediatez que domina buena parte de la información actual, defendió la necesidad de dedicar tiempo a comprobar y comprender los hechos para no «confundir velocidad con verdad».
El jurado destacó el rigor, la versatilidad y la capacidad de Sonsoles Ónega para trasladar a programas televisivos de gran audiencia algunas de las principales herramientas del periodismo: la entrevista, la búsqueda de contexto, la conversación con los protagonistas y la explicación clara de asuntos complejos.
En esta edición también fue reconocida la periodista Livia Drusila Castro Jiménez en la categoría de Periodistas Jóvenes por su reportaje multimedia El tren de la muerte: así es el viaje de los migrantes de México a EEUU pese a la amenaza de Trump, centrado en las personas que recorren México a bordo de La Bestia para intentar alcanzar Estados Unidos.
Del periodismo a una historia sobre las mujeres olvidadas
El reconocimiento llega en un momento especialmente activo para Sonsoles Ónega, que compagina su trabajo televisivo con la presentación de su nueva novela. Tras recibir el Premio Planeta en 2023 por Las hijas de la criada, la autora regresa a la ficción histórica con Llevará tu nombre, una obra en la que vuelve a situar en primer plano a mujeres relegadas por el relato oficial.
Una trayectoria entre la televisión y la literatura
Nacida en Madrid en 1977 y licenciada en Periodismo por la Universidad San Pablo CEU, Sonsoles Ónega comenzó su carrera en medios como CNN+ y Noticias Cuatro. Durante una década, entre 2008 y 2018, fue corresponsal parlamentaria de Informativos Telecinco.
Posteriormente se puso al frente de programas como Ya es mediodía y Ya son las ocho. Desde octubre de 2022 presenta en Antena 3 el magacín Y ahora Sonsoles, donde combina actualidad, entrevistas y contenidos sociales.
Su trayectoria literaria comenzó con Calle Habana, esquina Obispo, a la que siguieron Donde Dios no estuvo, Encuentros en Bonaval, Nosotras que lo quisimos todo y Después del amor, novela con la que obtuvo el Premio Fernando Lara en 2017.
Más tarde publicó Mil besos prohibidos y alcanzó uno de los mayores reconocimientos de las letras españolas con Las hijas de la criada, ganadora del Premio Planeta 2023. En aquella novela, ambientada principalmente en Galicia y Cuba, ya aparecían algunos de los temas constantes de su narrativa: los secretos familiares, la identidad, las diferencias sociales y el destino de mujeres obligadas a enfrentarse a las convenciones de su tiempo.
Con Llevará tu nombre, Sonsoles Ónega prolonga esa mirada hacia el pasado y vuelve a demostrar que sus dos vocaciones, el periodismo y la literatura, comparten una misma raíz: la voluntad de escuchar, investigar y contar las vidas de quienes tienen una historia que merece ser conocida.
«Llevará tu nombre», la nueva novela de Sonsoles Ónega
Ambientada en la España de finales del siglo XIX, Llevará tu nombre entrelaza amor, injusticia, memoria y reivindicación femenina. Su protagonista es Mada Riva, una joven acusada injustamente de asesinato que llega a Madrid huyendo de su pasado.
En la capital encuentra refugio entre las mujeres acogidas por la congregación fundada por Santa Vicenta María López y Vicuña, una religiosa nacida en Cascante que dedicó su vida a proteger, educar y devolver la dignidad a las jóvenes trabajadoras que llegaban solas a Madrid.
La novela nació del deseo de rescatar tanto la figura de Vicenta María como la realidad de numerosas muchachas cuyos nombres desaparecieron de la historia. Mada representa a aquellas jóvenes sirvientas expuestas a los abusos, la pobreza y la desprotección en una sociedad que reservaba muy pocas oportunidades para las mujeres.
Durante la presentación de la obra en Cascante, localidad navarra estrechamente vinculada a la santa, Sonsoles Ónega explicó que le interesa indagar en el pasado y recuperar las vidas de las mujeres que precedieron a las generaciones actuales. En ellas encuentra personajes llenos de fuerza y contradicciones que, a pesar de las limitaciones de su época, contribuyeron a conquistar derechos y espacios de libertad.
La autora se mostró especialmente emocionada por presentar la novela en el lugar donde nació Vicenta María y definió la visita como un homenaje a una mujer adelantada a su tiempo. La fundadora comprendió que la educación, el acompañamiento y la creación de redes de protección eran esenciales para que aquellas jóvenes pudieran escapar de la explotación y construir una vida propia.
Más allá de su dimensión histórica, Llevará tu nombre propone una reflexión sobre la memoria, la justicia y la deuda que la sociedad mantiene con tantas mujeres anónimas. La novela convierte sus experiencias en materia literaria y devuelve una voz a quienes durante demasiado tiempo permanecieron en silencio.

La escritora y presentadora de TV Sonsoles Ónega te recomienda esta novela, ella dice:
Un libro te lleva a otro libro.
O a una canción.
O a un cuadro.
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Un libro es un viaje (siempre) y el de @lauraferrero es apasionante:
El amor después del amor (@alfaguaraes).
Con parada en el “Si” de Kipling.
En el retrato de Satie.
En los diez minutos de Taylor Swift.
En el cruce de las calles Florida y San Martín de Buenos Aires.
Y en el “Ya no será” de Idea Vilariño. -Qué dolor me provoca leerlo… así pasen los años-.
…
En los lienzos negros de Basquiat.
En El Abandono de Camille Claudel.
Y en la soledad de Emily Dickinson.
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Un libro (siempre) es nutritivo.
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Creo que volveré aquí muchas veces. Que repetiré el viaje.
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Si alguna vez te ha dolido el desamor, camina la carretera de este libro. Te sanará.

El amor después del amor de Ferrero, Laura / Pallarès, Marc
Edición revisada y ampliada del gran libro sobre el amor, el desamor y la creación artística de Laura Ferrero y Marc Pallarès
«Un catálogo razonado de amores difíciles».
El Periódico
«Dos adeptos a los finales que son principios se han unido para honrar las heridas ajenas que tantas alegrías y tristezas nos han dado. Y esa es una de las formas del amor».
Virginia Mendoza
«Quizás, aunque esto es solo una suposición, la única respuesta válida frente al desamor la ofrece el camino del arte».
El desamor causa sufrimiento, desubicación, incluso ira. Y esto nos ocurre a todos, pero hay una serie de personas, todas ellas artistas (escritores, pintores, escultores, actores, músicos) que encontraron en el dolor que provoca una ruptura la mecha que encendió su creatividad.
En esta edición revisada y ampliada de El amor después del amor, la literatura de Laura Ferrero conversa con las ilustraciones de Marc Pallarès en el retrato de esos personajes privilegiados que supieron convertir la tristeza en genio creador. Desde Sylvia Plath y Ted Hughes, Camille Claudel y Auguste Rodin, o Idea Vilariño y Juan Carlos Onetti, hasta Taylor Swift y Jake Gyllenhaal, Madonna y Jean-Michel Basquiat, o Amy Winehouse y Blake Fielder-Civil, en todas las historias reales de este libro el arte aparece como elemento clave a la hora de superar la disolución del amor y poder seguir adelante.
Como dice Laura Ferrero en el epílogo: «A menudo, como es lógico, agradecemos la existencia de esas personas a las que agrupamos bajo el grandilocuente título de el amor de mi vida . Desde aquí un pequeño guiño a esas otras, a las que aguardan bajo un paraguas menos lucido, el de el desamor de mi vida . Sin ellas, la historia del arte sería corta. Cortísima. Y, además, mucho menos pertida».