La nueva novela de Brais Lamela es La lengua extranjera: un viaje por la memoria colonial y el lenguaje

Brais Lamela publica el 22 de octubre La lengua extranjera, su segunda novela y una expansión ambiciosa de las preguntas que hicieron de Ninguén queda uno de los debuts más comentados de la narrativa gallega reciente. Traducida al castellano por María Alonso Seisdedos, la novela enlaza caminos, documentos, voces y tiempos para mirar la herencia del colonialismo desde una imaginación literaria muy contemporánea.

La premisa se pone en marcha con dos jóvenes que se internan en una tierra extraña cercada por incendios. Uno es un investigador universitario llegado de fuera para seguir el rastro de Nueva Galicia, una utopía colonial impulsada por un filántropo gallego a comienzos del siglo XX; el otro, Carlos, conoce el territorio y conduce el coche con el que atraviesan carreteras de tierra roja, hoteles perdidos y ríos de una escala que desmonta cualquier idea previa de paisaje. El viaje no es una expedición neutra: cada palabra parece poder cambiar de sentido y cada hallazgo pone en tensión la mirada de quien llega desde Europa.

Una búsqueda que desborda el mapa

En su superficie, La lengua extranjera tiene el impulso de una road novel: dos personas avanzan por un territorio desconocido, huyen de los incendios y construyen una intimidad frágil. Pero Lamela no utiliza el desplazamiento para llevar al lector de un punto a otro de manera lineal. El viaje del investigador hacia las ruinas de un asentamiento colonial se convierte, poco a poco, en un movimiento hacia su propia relación, hacia un legado que no ha elegido y hacia preguntas que no admiten una respuesta limpia.

La novela desplaza con inteligencia el foco de quien observa. La tierra no está ahí para confirmar la fantasía académica ni para ofrecer una aventura exótica: tiene una historia y unas voces que resisten a ser traducidas sin conflicto. El paisaje —la selva, el agua, el humo, el barro rojizo— adquiere una densidad moral. Lamela explora qué implica nombrar un lugar, describirlo, cartografiarlo o convertirlo en documento cuando otras comunidades ya lo habitan y recuerdan de otra forma.

Cuatro hilos narrativos, una misma pregunta

El relato no se limita a ese presente en movimiento. La crónica del viaje se entreteje con las noches de insomnio de una pareja en una ciudad lejana, donde la lectura en voz alta funciona como un ritual precario frente a lo que se aproxima. A ello se suman las cartas de un viajero decimonónico dirigidas a su padrino, un filántropo gallego al que se le ha concedido una parcela al otro lado del Atlántico. Le acompañan un agrimensor y un fotógrafo; cuanto más se alejan de lo conocido, más evidente se vuelve la violencia implícita en sus sueños de fundación.

Hay aún otra corriente subterránea: objetos y estatuas expoliadas que reclaman regresar. Esta polifonía permite que el pasado no aparezca como una lección cerrada, sino como algo que sigue actuando en la lengua, en los archivos y en los vínculos afectivos. Lamela trabaja en el límite entre ficción histórica, crónica íntima y narrativa documental para desmontar la tranquilidad de los relatos coloniales complacientes.

El lenguaje como territorio de conflicto y creación

El título contiene una de las claves del libro. Una lengua no es solamente un medio transparente para decir lo que ya sabemos: también es un lugar donde se negocian pertenencias, jerarquías y posibilidades de imaginar. La sospecha de que una palabra pueda significar lo contrario de lo que parece acompaña a los personajes, pero alcanza también a la relación entre lenguas, territorios y memorias.

Escribir desde el gallego y traducirse al castellano forma parte del horizonte de Lamela, aunque la novela no se deja reducir a una alegoría lingüística. Su prosa sensorial y sus cambios de perspectiva sostienen una reflexión sobre la raza, la clase, la restitución y la emigración gallega. Frente a la versión de un pasado heroico o inocente, La lengua extranjera pregunta por las historias borradas y por la responsabilidad de quienes heredan sus restos.

Ficha de La lengua extranjera

Sinopsis: Dos jóvenes recorren una región marcada por los incendios para buscar Nueva Galicia, un antiguo proyecto colonial. A ese viaje se unen cartas de otro tiempo, una pareja que lee para resistir el insomnio y voces que cuestionan el despojo. Brais Lamela construye una novela de ecos cruzados sobre arte, memoria, violencia colonial y el lenguaje como fuerza transformadora.

Editorial: Random House Traducción: María Alonso Seisdedos ISBN: 978-84-397-4699-7 Páginas: 288 Formato: tapa blanda PVP: 19,90 € Ver ficha oficial

Quién es Brais Lamela

Brais Lamela (Vilalba, 1994) escribe en gallego y ha estudiado Literatura Comparada e Historia en las universidades de Brown y Cambridge. Su obra se ocupa de las relaciones entre territorio, memoria, archivo y desplazamiento, con una atención especial a la manera en que lo personal se cruza con las historias colectivas. Además de los premios recibidos por su prosa y su poesía —entre ellos Minerva, Ánxel Casal y Xuventude Crea—, su debut narrativo obtuvo el Premio de la Crítica Española en narrativa y el Premio El Ojo Crítico de RNE.

Con La lengua extranjera, Lamela conserva la capacidad de mezclar documento y ficción que distinguía su primera novela, pero amplía la escala: del territorio gallego y las migraciones contemporáneas a una indagación trasatlántica sobre cómo se construyen y se cuentan los lugares.

El libro anterior de Brais Lamela

Lamela cuenta, por el momento, con una novela anterior. Se publicó primero en gallego como Ninguén queda y llegó al castellano como No queda nadie; son dos ediciones del mismo libro, por lo que se incluyen juntas para que puedas elegir idioma.

No queda nadie, de Brais Lamela

Un joven investigador intenta sostenerse en Nueva York entre pisos compartidos y comunidades migrantes mientras, en otra línea temporal, una mujer desaparece de los asentamientos de colonización levantados por el franquismo en la Terra Chá. La novela cruza metrópolis, pueblos inundados y documentos para indagar en el desarraigo y en las formas de seguir a flote en los lugares intermedios.

Editorial: Cuatro Lunas Traducción: María Alonso Seisdedos ISBN: 978-84-19783-03-5 Páginas: 144 PVP:17,00 € Ver ficha oficial

Ninguén queda, de Brais Lamela

La edición original gallega de la primera novela de Lamela sitúa la búsqueda de memoria entre la vida migrante y la huella de los pueblos desplazados por la construcción de un embalse. Es el punto de partida de una poética narrativa que ya vinculaba archivo, intimidad y territorio.

Editorial: Fundación Euseino? ISBN: 978-84-121580-8-3 Páginas: consultar edición PVP: 18,00 € Ver el libro en Todos Tus Libros

Por qué puede interesarte

  • Porque propone una novela literaria de aventuras, archivo e imaginación política.
  • Porque aborda el pasado trasatlántico gallego sin recurrir a relatos cómodos sobre la colonización.
  • Porque su estructura polifónica conecta viaje, cartas, insomnio, fotografía y objetos expoliados.
  • Porque convierte la lengua en un asunto narrativo, afectivo y político, no en un simple decorado.
  • Porque recupera los temas de Ninguén queda —memoria, desarraigo y territorio— desde una escala más amplia.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata La lengua extranjera?La novela sigue a dos jóvenes que buscan las huellas de un antiguo asentamiento colonial mientras entrelaza esa travesía con cartas decimonónicas, una historia de insomnio y voces que cuestionan la violencia del despojo y de la memoria.¿Es la segunda novela de Brais Lamela?Sí. Su primera novela se publicó en gallego como Ninguén queda y cuenta con traducción al castellano, No queda nadie. La lengua extranjera es su segundo título narrativo.¿Cuándo se publica la edición en castellano?Random House publica la edición traducida por María Alonso Seisdedos el 22 de octubre de 2026. Su ISBN es 978-84-397-4699-7.