«Para mí, una novela lo admite todo»: Michael Ondaatje y las vidas que guarda la memoria: El 12 de septiembre celebramos su nacimiento

El 12 de septiembre celebramos el nacimiento del autor de El paciente inglés, un escritor que ha convertido los recuerdos, los viajes y los encuentros inesperados en una forma de acercarse a los demás.

Hay personas a las que conocemos por fragmentos. Una conversación, una fotografía antigua, algo que contaron sin darle importancia. Con el tiempo, esas piezas empiezan a relacionarse y descubrimos que detrás de una presencia cotidiana había una vida mucho más difícil de explicar. Leer a Michael Ondaatje se parece un poco a ese descubrimiento: sus personajes van mostrándose mientras aprendemos a escuchar lo que todavía no saben decir.

Michael Ondaatje nació el 12 de septiembre de 1943 en Colombo, en el entonces Ceilán, hoy Sri Lanka. Su trayectoria pasó después por Inglaterra y Canadá. Ese recorrido entre lugares y culturas acompaña una obra en la que pertenecer nunca parece una cuestión del todo resuelta. La Academy of American Poets recoge los principales hitos de su vida y su escritura.

Michael Ondaatje en la Universidad de Tulane en 2010
Michael Ondaatje, 2010. Fotografía: Tulane Public Relations / Wikimedia Commons, CC BY 2.0. Versión de Commons con ajustes de niveles.

Muchos lectores llegaron a él gracias a El paciente inglés, galardonada con el Booker en 1992 y elegida ganadora del Golden Man Booker en 2018. Pero detrás de ese título hay un mundo literario que merece recorrerse con calma: ciudades construidas por trabajadores anónimos, familias separadas por la violencia, niños que atraviesan un océano y adultos que intentan entender lo que vieron demasiado pronto. Los premios y la trayectoria de la novela pueden consultarse en The Booker Prizes.

Una novela puede contener una vida entera

«Para mí, una novela lo admite todo». Ondaatje lo explicaba en una conversación con Tom Barbash publicada en The Believer en 2007. La frase, que aquí traducimos del inglés, permite acercarse a su manera de escribir: una novela puede abrir espacio a las voces, los recuerdos y los materiales que va encontrando durante su creación. Entrevista original.

En sus libros, esa libertad tiene algo hospitalario. Una historia puede detenerse en un gesto, cambiar de lugar o regresar sobre una escena que creíamos comprender. El lector participa en ese trabajo de reconstrucción. Debe prestar atención, aceptar algunas zonas de sombra y dejar que las conexiones aparezcan a su tiempo.

La belleza de su prosa nace a menudo de esa paciencia. Ondaatje puede acercarnos a una herida sin convertirla en una explicación completa de quien la lleva. Sus personajes conservan contradicciones, deseos y secretos. Incluso cuando conocemos su pasado, siguen teniendo algo que se nos escapa, como sucede con las personas a las que queremos.

Tres frases para acercarse a Michael Ondaatje

«Y luego estaba, simplemente, el placer de escribir». En la misma entrevista de The Believer, recordaba sus comienzos y lo que había encontrado en la escritura. Resulta agradable que, detrás de una obra tan elaborada, aparezca una razón tan cercana: la alegría de descubrir lo que puede hacerse con las palabras. Fuente.

«Todos somos migrantes». En una entrevista de 1993 conservada por Scrivener Creative Review, hablaba de la experiencia migratoria. Leída junto a sus novelas, la frase invita a pensar en las pertenencias que se transforman y en lo que cada persona lleva consigo al cambiar de lugar. Fuente.

«Intentar comprender de verdad a alguien impide simplificarlo demasiado». En aquella conversación defendía la importancia de comprender a los personajes. Es una idea que también podemos llevar fuera de los libros: escuchar más tiempo antes de decidir quién es alguien. Fuente.

Las citas se ofrecen en traducción propia del inglés; las dos últimas son extractos breves de sus respuestas.

Cinco libros para descubrir su mundo

Estas cinco novelas ofrecen distintas entradas a su obra. Los años indicados corresponden a la publicación original, y las portadas y los enlaces remiten a sus ediciones en español.

Portada de El paciente inglés, de Michael Ondaatje

1. El paciente inglés

Año: 1992. Género: novela histórica y literaria.

En una villa italiana, durante los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, coinciden una enfermera, un hombre gravemente quemado, un ladrón y un artificiero indio. Sus historias se entrelazan en un espacio que parece suspendido mientras el pasado regresa a través de recuerdos y confidencias. Ondaatje reúne el amor, la pérdida y las identidades inciertas en una narración que pide mirar más allá de la primera impresión.

Por qué leerlo: por la intimidad con la que acerca vidas atravesadas por la guerra y por una estructura que va cambiando nuestra percepción de sus protagonistas.

Para quién: para quienes disfrutan de las novelas de memoria y de los relatos corales que dejan espacio a la emoción.

Ver el libro en Penguin Libros.

Portada de En una piel de león, de Michael Ondaatje

2. En una piel de león

Año: 1987. Género: novela histórica y social.

Patrick Lewis deja su pueblo y llega al Toronto de los años veinte, una ciudad llena de inmigrantes que buscan una oportunidad. El trabajo, la amistad y el amor acompañan su aprendizaje. A través de esa vida particular, Ondaatje nos acerca a quienes suelen quedar fuera de los grandes relatos de una época y devuelve espesor humano al paisaje urbano.

Por qué leerlo: por su capacidad para hacernos sentir una ciudad a través de las personas que la habitan y la levantan.

Para quién: para lectores interesados en la inmigración, la vida de los trabajadores y las historias de pertenencia.

Ver el libro en Penguin Libros.

Portada de El fantasma de Anil, de Michael Ondaatje

3. El fantasma de Anil

Año: 2000. Género: novela literaria de investigación.

Anil Tissera, antropóloga forense formada en el extranjero, regresa a Sri Lanka en medio de la guerra civil. Su trabajo con los restos humanos convierte la investigación en una búsqueda de identidad y de verdad. Cada hallazgo obliga a pensar en las vidas que la violencia intenta borrar y en las dificultades de hablar cuando hacerlo tiene consecuencias.

Por qué leerlo: por la delicadeza con la que acerca el dolor individual a una tragedia colectiva, sin perder de vista la dignidad de las víctimas.

Para quién: para quienes buscan una novela exigente y conmovedora sobre la memoria, la justicia y el regreso al lugar de origen.

Ver el libro en Penguin Libros.

Portada de Divisadero, de Michael Ondaatje

4. Divisadero

Año: 2007. Género: novela literaria y familiar.

Un episodio violento rompe la vida compartida por Anna, Claire y Coop en California. La narración sigue las consecuencias de aquella fractura y se abre hacia Francia, donde Anna investiga la vida de un escritor. Las historias se relacionan mediante ecos y afinidades que invitan a leer con atención a las emociones, además de a los acontecimientos.

Por qué leerlo: por su exploración de los vínculos que permanecen después de una separación y por la manera en que una vida puede iluminar otra.

Para quién: para lectores que disfrutan de las estructuras abiertas, los saltos temporales y las novelas que siguen resonando después de cerrarlas.

Ver el libro en Penguin Libros.

Portada de El viaje de Mina, de Michael Ondaatje

5. El viaje de Mina

Año: 2011. Género: novela de formación.

Michael, un niño de once años al que llaman Mina, viaja en barco desde Colombo hacia Inglaterra a comienzos de los años cincuenta. Con otros dos muchachos explora un mundo de pasajeros peculiares, secretos y descubrimientos. La mirada adulta vuelve después sobre aquella travesía y encuentra significados que el niño todavía no podía reconocer.

Por qué leerlo: por la mezcla de aventura y melancolía, y por esa sensación tan reconocible de comprender mucho más tarde una escena de la infancia.

Para quién: para quienes quieren empezar con Ondaatje a través de un viaje envolvente, lleno de curiosidad y encuentros inesperados.

Ver el libro en Penguin Libros.

Volver a mirar lo que recordamos

El cumpleaños de Michael Ondaatje ofrece una buena ocasión para regresar a El paciente inglés o abrir por primera vez alguna de sus otras novelas. En ellas, recordar es también hacerse preguntas: sobre lo que vimos, sobre lo que entendimos y sobre las personas que estuvieron allí.

Quizá por eso sus libros dejan una impresión tan íntima. Al seguir las vidas de otros, terminamos pensando en esos encuentros propios que parecían pasajeros y que, años después, descubrimos que todavía nos acompañan.