élE, de Sonia Martín: una cuenta atrás para aprender a vivir hacia delante

Después de casi treinta años de vida compartida, Elena debe aprender a conjugarse en primera persona. La primera novela de Sonia Martín convierte una ruptura en un relato de memoria, ironía y reconstrucción.

Redacción · El Placer de la Lectura

Hay separaciones que no empiezan con una puerta cerrándose, sino con una pregunta: ¿quién queda cuando desaparece el «nosotros»? élE. Cuenta atrás, vive adelante, publicada por Editorial Cuadranta, entra precisamente en ese territorio. Sonia Martín acompaña a una mujer de mediana edad que, tras una larga relación, revisa lo vivido y ensaya una forma nueva de estar en el mundo.

La novela apareció en junio de 2024, pero su recorrido ha continuado mediante encuentros, entrevistas y presentaciones en distintas ciudades. Escrita desde la autoficción, combina una prosa íntima y a veces poética con juegos de palabras, humor y una mirada feminista que evita convertir la reconstrucción personal en una simple historia de sustitución amorosa.

Una ruptura contada desde el día después

Martín elige comenzar cuando la relación entre Elena y su pareja ya ha llegado a su final. Desde ese presente, la protagonista vuelve sobre una historia de casi tres décadas: recuerda los momentos en que fueron felices, identifica los deseos que quedaron sin cumplir y trata de entender cómo dos personas que imaginaban envejecer juntas acabaron separándose.

El movimiento retrospectivo aporta la parte más melancólica del libro, pero no encierra a Elena en el drama. Nuevas amistades, experiencias inesperadas y las aplicaciones de citas introducen un tono más ligero y esperanzador. El ghosting, el breadcrumbing y la aceleración mental de las relaciones digitales forman parte de un paisaje sentimental que la protagonista debe aprender casi desde cero.

¿Qué significa élE?

El título contiene en tres caracteres el conflicto esencial de la novela. Elena se percibe al comienzo como la suma de sí misma —la E— y de «él», todavía unidos en una palabra que parece no saber dónde termina uno y comienza la otra. La grafía reproduce esa simbiosis y convierte la transformación del nombre en parte del argumento.

La cuenta atrás del subtítulo tampoco anuncia un final. Funciona como el instante previo a una decisión: el tres, dos, uno que permite apartar a quienes defraudan, recuperar el espacio propio y pasar de una identidad compartida a una E mayúscula. No se trata de borrar el pasado, sino de dejar de escribir la vida entera en cursiva alrededor de otra persona.

Mirar atrás no detiene necesariamente el camino: a veces es la forma de comprender qué debe quedarse y qué ya puede soltarse.

Una voz que se libera del lenguaje periodístico

La experiencia profesional de Sonia Martín está ligada a la información, pero en élE busca precisamente escapar de sus límites. Los mensajes intercambiados en aplicaciones, los pasajes poéticos, la ironía y una sintaxis deliberadamente ágil permiten que la voz de Elena se mueva entre el pensamiento, la memoria y la conversación.

Ese gusto por doblar el lenguaje aparece en expresiones como «di-solución» o «sin-solución», pero también en la presencia de figuras que acompañan el cambio: una hormiga convertida en alter ego, su amiga Uve como tabla cuando las olas se encrespan y Cutlas, descrito como una suerte de Yoda familiar. Sus hijos, Estrella y Soleil, y el recuerdo del padre forman el hilo afectivo que sostiene la travesía.

Ficha del libro

Título: élE. Cuenta atrás, vive adelante · Autora: Sonia Martín · Editorial: Cuadranta · Colección: Narrativa · Publicación: 14 de junio de 2024 · Páginas: 210 · Formato: rústica, 13,4 × 21,3 cm · ISBN: 978-84-10125-71-1 · PVP: 18 €.Buscar en librerías Ver en la editorial

Sonia Martín: del periodismo a la ficción

Nacida en Burgos, Sonia Martín estudió Periodismo en Valencia, pasó por una editorial técnica en Barcelona y terminó estableciéndose en Alicante. Amplió su formación con Ciencias Políticas e idiomas, y su trayectoria periodística ha pasado por cabeceras como El MundoDiario 16El Norte de Castilla y Expansión.

Trabaja desde hace veinticinco años en la Cadena SER y también ha ejercido como correctora de autores alicantinos. Su relación con la escritura creativa incluye poesía, relatos y microrrelatos reconocidos en certámenes como Caleidos, Té con Tagore y Ali i Truc. élE nació y se afinó en un taller de escritura de Fuentetaja.

Una novela que también ha viajado acompañada

El recorrido público del libro ha estado unido en numerosas ocasiones al de Lo que enreda el oleaje, de Loida Smith. Las dos autoras decidieron presentar juntas sus primeras novelas después de comprobar que compartían una mirada humanista y femenina, aunque sus historias fueran distintas. La colaboración las llevó desde Alicante a otros escenarios, entre ellos La Carolina y Jaén.

Ese diálogo entre escritoras encaja con uno de los impulsos más claros de élE: la idea de que avanzar no significa hacerlo en soledad. La protagonista necesita conquistar su autonomía, pero también aprende a reconocer las amistades, los afectos familiares y las redes que la sostienen sin anularla.

Por qué puede interesarte: propone una protagonista adulta que no queda definida por la ruptura; observa con humor las reglas de las relaciones digitales; combina autoficción, poesía y juegos lingüísticos; y sitúa la independencia emocional en el centro del relato sin renunciar a la memoria de lo vivido.

Para ampliar: entrevista a Sonia Martín en El Español y conversación con Sonia Martín y Loida Smith en Cadena SER.

Preguntas frecuentes

¿De qué trata élE?

Cuenta la reconstrucción de Elena después de terminar una relación de casi treinta años. La memoria de la pareja convive con nuevas amistades, aplicaciones de citas y decisiones que la ayudan a recuperar su propia identidad.

¿Es una novela autobiográfica?

La autora la sitúa en el terreno de la autoficción: contiene experiencias y emociones personales transformadas mediante personajes y recursos narrativos.

¿Por qué el título se escribe élE?

Porque reúne «él» y la E de Elena. El juego gráfico representa una identidad todavía fundida con la pareja y el proceso que conduce a la protagonista hacia una E autónoma y mayúscula.

¿Dónde transcurre la novela?

La historia se desarrolla en una ciudad de ficción con una presencia reconocible de Alicante, lugar en el que vive la autora y donde se sitúan experiencias importantes del relato.