
En anteriores ocasiones he referido que me gustan tan poco los destripes —más conocidos por el anglicismo spoiler— que siempre evito leer incluso las sinopsis de las novelas, al menos dentro de lo posible.
Por que si no debemos juzgar a un libro por su portada, a veces su resumen también puede conducir a engaño. Unas veces tratando de conquistar al posible lector con expectativas incumplidas; otras veces por no hacer justicia esas breves líneas a la novela.
Hay que reconocer que hay obras tan complejas que es complicado resumir en un par de líneas su argumento.
Mala entraña es una de esas obras inclasificables, donde, a pesar de las buenas intenciones de la editorial por hacer llegar al presunto lector lo que va a encontrar a lo largo de sus páginas, es muy difícil dejar patente la complejidad y la magia con la que su autor plasma historias que se entrelazan componiendo un todo tan abrumador como espectacular.
Antonio Fontana, licenciado y máster de periodismo, ha estado vinculado al diario ABC toda su carrera, la mayor parte como coordinador de la sección de libros de ABC Cultural, realizando tanto reseñas, como entrevistas y reportajes. Con varias novelas publicadas, ha sido galardonado con varios premios, entre ellos el Premio Café de Gijón.
Ahora, a través de la editorial Alrevés, publica Mala entraña. Una novela inclasificable que huye de etiquetas, donde las vidas de sus personajes se entrelazan mostrando como nada ocurre al azar, y los actos de unos llevan intrínsecas las consecuencias que afectarán no solo a los más allegados, también a desconocidos que llevan atados sus sinos.
Benigna, víctima de una salvaje violación concibe tres hijas, que ya en la vejez añoran un pasado junto al hombre que las cautivó por separado, creyéndose cada una especial a los ojos del embaucador, que parece reencarnado en Max, el novio vividor de Graci, una chica inocente criada al servicio de Herminia, a la que conoceremos desde su más tierna infancia hasta convertirse en una longeva adivina que visualiza nubes agoreras que envuelven al prójimo, revelándoles el mal que los aflige.
Reparto coral de personajes que pueblan las páginas de esta original novela en la que cada uno de ellos es el encargado de narrar su propia historia, brindando al lector su propio punto de vista. Hechos narrados cubiertos de una nostálgica pátina sobre el inexorable paso del tiempo. Una vida que pasa en un suspiro, casi tan rápido como el lector pasará las páginas de esta extraña y mágica novela narrada de forma tan original.
Tampoco faltará el rastro de avaricia y maldad en forma de crimen terrible, en la que los protagonistas se verán envueltos, uno de forma directa, otros a través de retazos del pasado que se confunden con el presente como consecuencia de los estragos de la edad, donde pretérito y actualidad carecen de sentido cuando solo el recuerdo da coherencia a la existencia en un pueblo que el tiempo solo aparenta transcurrir al dibujar arrugas en los rostros de sus habitantes.
Mala entraña merece ser leída, porque ningún resumen puede hacerle justicia. Cada una de sus páginas merece su existencia, porque cada personaje es una historia, porque cada personaje tiene su versión, porque juntos componen la verdad, y porque Antonio Fontana escribe tan bien y tan bonito, que su lectura no solo lo merece, también se necesita.