Fundación Tripartita y FUNDAE: cómo funciona la formación bonificada para empresas y trabajadores

La formación continua forma parte de la actividad habitual de muchas empresas españolas. Los cambios tecnológicos, la evolución de los procesos productivos y la necesidad de actualizar conocimientos obligan a los trabajadores a reciclarse con frecuencia. En ese marco aparece la antigua Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo, una institución que durante años coordinó el sistema de formación financiada mediante cotizaciones empresariales permitiendo a las compañías financiar cursos para sus empleados mediante bonificaciones en las cuotas a la Seguridad Social.

El origen del sistema de formación para el empleo

La antigua fundación tripartita de empresas surgió con la intención de ordenar el sistema de formación profesional dirigido a trabajadores en activo. Durante años el modelo necesitaba una estructura estable que coordinara los recursos públicos destinados a mejorar la cualificación profesional. Esa función se organizó a través de una entidad en la que participaban representantes de la Administración, organizaciones empresariales y sindicatos. La presencia de estos tres actores dio lugar a la denominación que ha acompañado al organismo durante años hasta hoy, aunque la nomenclatura oficial haya cambiado.

Con el paso del tiempo el sistema se reformó para adaptarse a nuevos marcos normativos y a las necesidades del mercado laboral. En 2015 se produjo una transformación institucional que dio lugar a la actual Fundación Estatal para la Formación en el Empleo, conocida como FUNDAE. Esta entidad mantiene la misma misión general: gestionar el sistema de formación para trabajadores ocupados y facilitar que las empresas utilicen los recursos que generan mediante sus cotizaciones. La estructura cambió de nombre y organización administrativa, aunque el funcionamiento básico del sistema de formación bonificada se mantiene como uno de los pilares del modelo.

Qué es FUNDAE y cuál es su función

FUNDAE actúa como entidad encargada de gestionar y supervisar el sistema de formación profesional para el empleo en el ámbito estatal. Su actividad gira alrededor de la administración de los fondos destinados a formación y del control del uso adecuado de esos recursos. Las empresas cotizan cada mes por el concepto de formación profesional dentro de las cuotas a la Seguridad Social. A partir de esas aportaciones se genera un crédito anual que cada compañía puede emplear para financiar cursos dirigidos a sus trabajadores, cuyo importe depende principalmente de la cantidad aportada el año anterior y del tamaño de la plantilla.

Cómo funcionan los cursos bonificados

Los cursos bonificados constituyen el instrumento central del sistema gestionado por FUNDAE. El proceso comienza cuando una empresa identifica una necesidad formativa dentro de su plantilla. Puede tratarse de conocimientos técnicos, herramientas digitales, habilidades de gestión o cualquier contenido relacionado con la actividad laboral. Una vez definida la formación, la empresa calcula el crédito disponible y comunica a la plataforma de FUNDAE los cursos que desean impartir, los participantes y el calendario previsto. Esta labor resulta necesaria para garantizar que los fondos se utilicen de forma adecuada y que las acciones formativas realmente contribuyan a mejorar las competencias profesionales de los trabajadores. 

Después se verifican los requisitos y se supervisa que la formación se realice según las normas establecidas. Durante el desarrollo de la formación se registran los participantes, el horario y la modalidad del curso, que puede ser presencial, teleformación o mixta.  La fundación coordina igualmente estudios, informes y programas que buscan impulsar la actualización de conocimientos en distintos sectores productivos. Al finalizar se verifican la asistencia o el seguimiento de los contenidos. La empresa paga el coste del curso a la entidad formadora y posteriormente aplica la bonificación correspondiente en los seguros sociales.

Tipos de cursos disponibles en FUNDAE

La oferta de formación bonificada es amplia y abarca numerosas áreas profesionales. Existen cursos relacionados con competencias digitales, programación, análisis de datos, marketing digital o ciberseguridad. También se incluyen programas orientados a la gestión empresarial, liderazgo de equipos, recursos humanos o prevención de riesgos laborales. Muchas empresas utilizan el sistema para mejorar las habilidades lingüísticas de sus trabajadores mediante cursos de idiomas que facilitan la actividad comercial en mercados internacionales. Además de estos contenidos generales, también existen formaciones técnicas muy específicas vinculadas a sectores concretos como la logística, la hostelería, la industria o la administración pública. 

Dónde consultar la oferta de cursos

La plataforma oficial de FUNDAE constituye el punto principal para gestionar y consultar la formación bonificada. A través de este portal las empresas acceden a información sobre el crédito disponible, comunican las acciones formativas y realizan el seguimiento de los cursos. Aunque la fundación no actúa como centro formador, sí ofrece herramientas que permiten localizar programas formativos organizados por entidades acreditadas.

Muchas academias, consultoras y centros especializados publican catálogos de cursos diseñados para empresas que utilizan formación bonificada. Estas entidades se encargan de impartir los programas formativos y, en muchos casos, también gestionan los trámites administrativos necesarios para aplicar la bonificación. Las empresas pueden consultar estas ofertas en páginas web especializadas, asociaciones empresariales o cámaras de comercio que colaboran con proveedores de formación.

Cómo acceder a los cursos y utilizarlos correctamente

El acceso a la formación bonificada requiere que la empresa esté al corriente de sus obligaciones con la Seguridad Social y la Agencia Tributaria. Una vez cumplido este requisito, la organización puede registrarse en la plataforma de FUNDAE y consultar el crédito anual disponible. A partir de ese momento es posible seleccionar un curso y comunicar la acción formativa antes de su inicio. Este paso resulta obligatorio para que la bonificación sea válida. Durante el desarrollo del curso se debe garantizar la participación de los trabajadores y conservar la documentación relacionada con la formación. Al finalizar el programa formativo, la empresa abona el coste del curso y aplica la bonificación correspondiente en las cotizaciones sociales.