Melancolía de los confines: Norte, un extraordinario paseo nocturno por las calles de Berlín, en el que Enard explora las fronteras geográficas, humanas y literarias que nos definen.

Mathias Enard es un escritor inmensamente ambicioso […]. Por fortuna, a la ambición de Enard se une un talento igualmente extraordinario. Su elegante escritura es de una precisión admirable y de una inteligencia clara, sin concesiones».
Alberto Manguel, El País

Primer volumen de una serie que se dirige a los cuatro puntos cardinales, Norte es un particular recorrido por Berlín y sus alrededores. Una errancia en la que la mente erudita del autor convoca fragmentos de historia, piezas literarias, los amigos y las influencias, dibujando una cartografía personal plagada de vínculos y encuentros.

Al salir de una clínica en las afueras de Berlín, donde había ido a visitar a una amiga que ha sufrido un accidente cerebrovascular, Mathias Enard emprende un paseo en una noche lluviosa de otoño. La sensación de melancolía profunda que le ha dejado aquel encuentro con E. sobrevuela un monólogo interior sin límites, que conecta siglos de historia y de literatura, y comienza cuando un verso de la poeta Blanca Varela le viene de pronto a la mente: «donde todo termina, abre las alas».

Camino a la estación de tren, recorre el complejo sanitario de Beelitz, un conjunto de edificios devorados por la vegetación. Por ahí pasaron los heridos de la Primera Guerra Mundial, y décadas más tarde, el Ejército Rojo instaló el mayor hospital militar al oeste de la Unión Soviética. Ahora, entre los restos del que llegó a ser el sanatorio más grande de Europa, la historia trágica de Brandeburgo se concentra. De regreso en la ciudad, las ruinas y los fantasmas del pasado acechan en cada plaza, cada edificio y cada rincón del barrio de Prenzlauer Berg, por cuyas calles el narrador deambula con el corazón afligido. Los conflictos entre cristianos y paganos en la marca de Brandeburgo enlazan con la obra de novelistas y poetas; el recuerdo silenciado de la destrucción de las ciudades alemanas convoca la memoria de las batallas de Seelow y Stalingrado, y de allí se desprende un hilo que lleva a la hipnosis, al surrealismo, a los confines del sueño y la consciencia, y a E., que yace entre la vida y la muerte. Bajo el inclemente viento berlinés y una lluvia que se transforma en aguanieve, el narrador encamina sus pasos hacia una librería, de donde sale con un ejemplar de Lenz , de Georg Büchner y un ensayo sobre la amistad entre Goethe y Schiller. Algo oscuro, entre tanto, lo persigue, como le ocurre a Jakob Lenz, cuyo delirio quedó plasmado en la obra de Büchner. El accidente de E. deja una sensación de vacío que conecta con un tiempo de desastres, marcado por la llegada de los refugiados sirios a una ciudad que vuelve a llenarse de víctimas, de dolor y de trauma. Un refugiado se pasea con una bolsa repleta de huesos, y esos restos óseos conducen a los dos cráneos de Schiller, al de Joseph Haydn, a un museo de anatomía patológica y a Wündsdorf, también conocida como la ciudad de los libros y los búnkeres. Mientras, el recuerdo de otras noches berlinesas, menos sombrías, más amistosas, se desliza hacia una meditación acerca de la estrecha camaradería en el campo de batalla, la hermandad intelectual, y la amistad y la literatura -no tan lejanas la una de la otra- como formas de consuelo.

EL AUTOR

Mathias Enard ( Niort, 1972) cursó estudios de árabe y persa, y pasó largas estancias en Oriente Próximo, hasta que se estableció en Barcelona en el 2000. Ha sido galardonado, entre otros, con el Premio de la Francofonía (2003) por su primera novela La perfección del tiro, el Prix Décembre (2008) y el Prix du Livre Inter (2009) por Zona, el Premio Goncourt de los Estudiantes (2010) por Habladles de batallas, de reyes y elefantes, el Premio Goncourt (2015) por Brújula y el Premio Joseph Kessel (2025) por Melancolía de los confines: Norte . También ha sido merecedor de la Orden de las Artes y las Letras del Ministerio de Cultura de Francia (2016) y del Premio Albert Camus (2022) por su trayectoria. Fue escritor residente en el Museo del Prado en 2025. Actualmente es miembro de la Academia Alemana de Lengua y Literatura. Entre sus últimas novelas destacan El banquete anual de la Cofradía de Sepultureros (Random House, 2020) y Desertar (Random House, 2024), nominada al Premio Booker Internacional 2026. Melancolía de los confines: Norte es su primer libro de no ficción.

Sobre el autor se ha dicho:

«El alma errante de Mathias Enard suele ir acompañada de un sentimiento de melancolía. El que emana de este libro es alegre y festivo, y la tristeza se convierte en una puerta abierta a un sentimiento de esperanza».
Olivier Weber, presidente del jurado del Premio Joseph Kessel

«Otro límite cruzado, que no es el de un país, que no es la frontera del tiempo, invisible, que cruzamos a cada paso en Berlín, en cada párrafo del libro de Mathias Enard. La literatura misma se encuentra en la frontera».
Claire Devarrieux, Libération

«Es gracias a su lenguaje, de belleza líquida, que Mathias Enard llega hasta donde la historia íntima y la historia colectiva se tocan. […] Triste, hermoso y oscuro es el paseo de Mathias Enard. […] Pero esta tristeza es aterciopelada: con gusto prolongaría su caricia».
Lanwenn Huon, Le Monde des livres

«Pocas veces Mathias Enard se ha revelado tanto. Hasta el punto de que esta primera parte norteña puede leerse como un doble trasfondo de sus novelas. Cada uno es libre de sacar lo que quiera de él».
Sophie Joubert, L’Humanité

«Una narración digresiva al estilo de W. G. Sebald, rebosante de la ya conocida erudición de Enard».
Vanni Santoni, La Lettura

«Nos encontramos en los primeros pasos de un atlas personal en el que el arte y la literatura se entrelazan, mediante asociaciones libres, con la gran Historia de la humanidad y con los recuerdos del autor».
Tommaso Pincio, Il Manifesto

«[Enard] consigue dar voz al eco ininterrumpido de lo que, de la Historia, permanece en los lugares y las personas cuando los acontecimientos han pasado: esta es la melancolía de la que escribe Enard, la misma que se agita a lo largo de esas líneas a menudo invisibles que cruzamos en nuestras existencias, también llamadas fronteras».
Angelo Molica Franco, Il Venerdì di Repubblica

«Mediante oleadas de prosa que atrapan al lector sin descanso, este primer volumen de Melancolía de los confines […], con su inagotable y desbordante savia creativa, es un encuentro inolvidable. Mathias Enard, en su viaje de palabras, se mueve entre mil exploraciones, circunscritas (según él) en el espacio, pero desbordantes en el tiempo».
Enrico Grandesso, Agorà, Avvenire.

«Enard recorre los lugares cruzando fronteras históricas, topándose continuamente con encarnaciones pasadas y presentes del dolor del mundo. […] Así funciona este libro errante y errático, que abre repentinas grietas de verdad. Apuesta por la imaginación y el lenguaje, por la «fantasmagoría» de la literatura como posibilidad de traspasar los límites de nuestra historia y del mundo, e incluso los de la identidad y la alteridad».
Paolo Di Paolo, Robinson, La Repubblica

«La melancolía de los confines es una condición existencial en la que los seres humanos se ven expuestos a su propia desaparición: es la presencia de las astillas de la muerte en el corazón de la vida. Un spleen que acompaña cada paso. Pero “quien viaja solo, en verdad recorre el camino en compañía del demonio”, y el narrador no viaja en solitario: con él están los libros, las voces de los escritores, amigos en una conversación continua en la que las tragedias colectivas y las personales se entrelazan en el relato del presente. La escritura es errante: se extiende, se desvía, se resquebraja y nos deja a la deriva, tras las huellas del autor, confiando a la imaginación y a la memoria la tarea de trazar una geografía posible del sentido».
Mariangela Cofone, Il Foglio

«El escritor continúa con su gran proyecto literario: narrar Europa como un espacio de transiciones, de traducciones y de conflictos, gracias a una escritura pausada, casi contemplativa. Y quizá sea precisamente este el gesto más bello de la novela: recordarnos que la literatura nace a menudo de un movimiento frágil y obstinado, de un paseo bajo la lluvia o de un recuerdo que resurge de repente. Caminando entre las ruinas de la historia, Enard muestra cómo cada paisaje europeo sigue guardando voces y huellas que aún no han dejado de hablarnos. Y que quizá la literatura nace precisamente ahí, en los lugares donde la memoria se encuentra con la frontera».
Andrea Marcolongo, TuttoLibri, La Stampa