Un edificio que desafía a Dios para ensalzar al hombre. Una ciudad destinada a gobernar el Mediterráneo. 

Un edificio que desafía a Dios para ensalzar al hombre. Una ciudad destinada a gobernar el Mediterráneo. 

Juan Francisco Ferrándiz firma una novela histórica perfectamente documentada, repleta de misterio, amor y la ambición de una ciudad en expansión. 

La lonja de la seda  es la gran saga histórica ambientada en la Valencia del siglo XV. 

a obra se sitúa en la Valencia del siglo XV, una ciudad en pleno auge económico, político y cultural. El crecimiento del comercio mediterráneo y la llegada constante de mercaderes convierten la ciudad en un enclave estratégico, símbolo de modernidad y prosperidad. En ese contexto nace la ambiciosa idea de construir la Lonja de la Seda, un edificio destinado a centralizar las transacciones comerciales y proyectar el poderío valenciano ante el mundo. 

La novela sigue con amplitud y detalle el proceso de construcción del edificio, desde los primeros debates políticos y religiosos hasta los desafíos técnicos, financieros y humanos de una obra de tal magnitud. El proyecto no solo implica levantar muros y columnas, sino redefinir el significado simbólico de la arquitectura: por primera vez, un espacio monumental se consagra a la actividad económica del hombre y no al culto divino, anticipando el tránsito hacia una mentalidad moderna. 

El joven cantero Joan Ibarra, encargado de dirigir las obras, y su esposa Francesca, una mujer dotada de un extraño don, protagonizan una historia de venganza, pasión y lucha de clases, enfrentándose a sus propios fantasmas en un momento de cambio histórico. 

Con extraordinaria maestría narrativa e impecable documentación, Ferrándiz desentraña el enigma de los símbolos de la Lonja de la Seda y construye un deslumbrante fresco histórico: un homenaje a un edificio que encierra, entre sus piedras, la historia de una ciudad, de un pueblo y de una revolución.  

«Ferrándiz traza vínculos con Ken Follett e Ildefonso Falcones». 
La Vanguardia 

SOBRE EL AUTOR 

Juan Francisco Ferrándiz (Cocentaina, Alicante) es licenciado en Derecho y compagina su labor literaria con la abogacía, la docencia y la divulgación del folclore valenciano. Su debut, Las horas oscuras (2012), lo situó entre los autores destacados de la narrativa histórica. A esta le siguieron La llama de la sabiduría (2015), La tierra maldita (2018), El juicio del agua (2021) y La heredera del mar (2024). Sus obras han sido traducidas a once idiomas. 

En La lonja de la seda , Ferrándiz traza un ambicioso retrato del paso de la Edad Media a la modernidad a través de la construcción de uno de los edificios más emblemáticos de Valencia.

La lonja de la seda es una gran saga histórica ambientada en la Valencia del siglo XV, una
ciudad en plena expansión económica, política y cultural. El auge del comercio medite-
rráneo y la llegada constante de mercaderes convierten Valencia en un enclave estraté-
gico, símbolo de modernidad y prosperidad. En ese contexto nace la ambiciosa idea de
construir la Lonja de la Seda, un edificio destinado a centralizar las transacciones comer-
ciales y a proyectar el poderío de la ciudad ante el mundo.
La novela sigue de manera amplia y detallada el proceso de construcción del edificio,
desde los primeros debates políticos y religiosos hasta los desafíos técnicos, financieros
y humanos que conlleva una obra de tal magnitud. El proyecto no solo implica levantar
muros y columnas, sino redefinir el significado simbólico de la arquitectura: por primera
vez, un espacio monumental se consagra a la actividad económica del hombre y no al
culto divino. Este gesto supone una ruptura ideológica que anticipa el tránsito de la Edad
Media hacia una mentalidad más moderna.
En el eje narrativo se sitúa Joan Ibarra, joven cantero que asume la dirección de las obras.
A través de su mirada se describe el mundo de los gremios, el trabajo artesanal, la dureza
física de la construcción y el orgullo de quienes desean dejar huella en la piedra. Junto
a él, Francesca, personaje clave, aporta una dimensión íntima y espiritual al relato. Su
extraño don y su pasado marcan el tono emocional de la novela y la vinculan con los mis-
terios que rodean la edificación.
Paralelamente, la trama despliega un complejo entramado de luchas de poder entre mer-
caderes, nobles, eclesiásticos y autoridades municipales. La construcción de la Lonja
despierta ambiciones, envidias y temores: sabotajes, corrupción y crímenes que amena-
zan con paralizar la obra. La ciudad se convierte así en un tablero donde se enfrentan dos
visiones del mundo: la tradición feudal y religiosa frente a la pujanza burguesa basada en
el mérito, la inteligencia y el comercio.

A lo largo del relato, el lector asiste a conspiraciones, rivalidades familiares, historias de
amor y traiciones, mientras el edificio va creciendo piedra a piedra. La Lonja no es solo
el escenario, sino el verdadero símbolo de la revolución silenciosa que transforma la so-
ciedad valenciana. Sus columnas helicoidales, sus amplias salas y su rica iconografía
condensan los miedos, aspiraciones y contradicciones de toda una generación.
En conjunto, la obra combina rigor histórico, intriga, drama humano y reflexión social para
ofrecer un fresco ambicioso sobre una ciudad, un pueblo y un momento decisivo de la his-
toria. Más allá de la crónica de una construcción, la novela narra el nacimiento de una
nueva mentalidad que sitúa al hombre, y no exclusivamente a Dios, en el centro del mundo.


CARTA DEL AUTOR


UNA OBRA QUE HABLA SOBRE UN EDIFICIO, UN PUEBLO Y UNA REVOLUCIÓN


Los grandes cambios de la humanidad no solo se logran destruyendo. Así nace una his-
toria ambientada en Valencia, pero de alcance universal, pues revela un secreto oculto
durante siglos en una construcción única en el mundo.
Agua, arena, cal, madera, hierro y, sobre todo, piedra. Esos son los ingredientes que los
canteros valencianos necesitaron para construir uno de los edificios más imponentes
del mundo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996: la Lonja
de la Seda. Pero ese espacio, de columnas hipnóticas e imágenes misteriosas en sus
muros, fue más que un lugar para el comercio; revela una inflexión en la mentalidad de
las gentes del momento.
La lonja y la trama de su construcción vislumbran un cambio de época: se trataba de un
templo para las actividades del hombre, no ya para venerar a Dios. Esto constituyó una
revolución y, para muchos, un insulto a sus creencias y a su mundo, pues poco vale a
un noble su título cuando la inteligencia de un comerciante puede llevarlo a convertirse
en su igual. Quizá por eso muchos se opusieron a su construcción mediante armas tan
antiguas como el robo o la corrupción.
Sin embargo, quienes usaron sus manos para erigir la lonja tenían otra filosofía: que-
rían progresar y dejar constancia de su vida en la piedra; de quiénes y cómo eran los
valencianos, cuáles eran sus miedos y sus anhelos e, incluso, qué ocurrió en torno a
su edificación: los misterios, las luchas de poder y de sangre, las leyendas y hasta las
anécdotas.
De esas historias, algunas escondidas y otras a plena luz, nace esta novela. A través de
los personajes que están a punto de conocer —algunos reales, como Joan Ibarra y Pere
Compte; otros fruto de mi imaginación, como Francesca— y de sus pasiones, temores
y luchas, narro el devenir de un edificio, de una época y de un pueblo capaz de enfren-
tarse al miedo y al cambio, y de crear algo tan bello como la Lonja de la Seda solo con
agua, arena, cal, madera, hierro y, sobre todo, piedra.
Después llegó la seda.
Un edificio con alma.
Un enigma histórico no contado hasta ahora.


JUAN FRANCISCO FERRÁNDIZ

Otras de sus obras más destacadas son:

La heredera del mar

La heredera del mar de Juan Francisco Ferrándiz

UNA BARCELONA AZOTADA POR LA PESTE.

1348. La Corona de Aragón vive una de sus épocas más convulsas. Una enfermedad terrible y desconocida llega al puerto de Barcelona y comienza a propagarse por sus calles cuando Marina Montaner, descendiente de un largo linaje de mercaderes valencianos, desembarca en una Ciudad Condal sumida en el caos. Huyendo de los secuaces del rey Pedro IV el Ceremonioso, la joven es perseguida por una afrenta de la que ha sido injustamente acusada.

UNA MUJER DE MAR QUE HUYÓ DE MIL TIERRAS.

UN VIAJE DE LEYENDA A TRAVÉS DE UN MAR INDÓMITO.

Juan Francisco Ferrándiz, uno de los maestros de la novela histórica, nos traslada a un año clave de nuestro pasado en que la Guerra de la Unión, la primera revuelta de insubordinación a la Corona en España, coincidió con una terrible epidemia de peste que cambió el mundo. A lo largo de las páginas de esta obra trepidante seguiremos los pasos de Marina, una heroína inolvidable que surcará el Mediterráneo en busca de la forma de salvar a su familia.

HAY HISTORIAS CAPACES DE SALVARNOS DEL NAUFRAGIO.

El juicio del agua

El juicio del agua de Juan Francisco Ferrándiz

En una época oscura, marcada por la infamia y la superstición, solo lo más valientes clamarán justicia. 

Una magistral novela histórica ambientada en la Barcelona del siglo XII en la que Juan Francisco Ferrándiz, autor de La tierra maldita, nos brinda acción, aventuras, traiciones, misterio y amor. 

En una gélida mañana de 1170, un juicio cruel sella los destinos de dos familias enfrentadas por la avaricia y los usos feudales. Según marca la tradición, los primogénitos de las dos casas, de apenas meses de edad, deben ser sumergidos en agua helada. El que se hunda será el escogido de Dios, y eso dará la razón a su familia.

Tras el lastimoso evento, Blanca, la hija del noble Ramón de Corviu, resulta elegida, y Robert de Tramontana, el Condenado, tiene que ver durante años cómo los vencedores se apoderan de todas sus posesiones. Pero, en esos instantes en que ambos lucharon por sobrevivir, nació entre ellos una unión especial e inquebrantable. Y a la vez, en el alma del perdedor germinó el deseo de alcanzar un mundo más justo, alejado de las supersticiones.

Años después, el joven Robert abandona sus tierras para dedicarse al estudio de las leyes en Barcelona y en la lejana Bolonia, mientras combate contra el odio y las traiciones de sus enemigos. El hallazgo de un antiguo libro lo convierte en pionero de una gran renovación y no está solo en la lucha; en su corazón viaja siempre el recuerdo de Blanca, la joven con quien compartió el infame juicio del agua.

La llama de la sabiduría

La llama de la sabiduría de Juan Francisco Ferrándiz

En la opulenta Valencia del siglo XV, una joven lucha por preservar el legado de sus padres: un hospital célebre por atender a los más desposeídos.

Una novela apasionante, llena de acción e intriga, que retrata el valor de unas mujeres cuyo único pecado fue defender su dignidad en un mundo que las consideraba seres moralmente defectuosos… Seres sin alma.

«¿Tienen alma las mujeres?»
Así es como todo empezó, con esta pregunta.

Valencia, 1486. Tras la muerte de sus padres en extrañas circunstancias, la joven Irene Bellvent se pone al frente de En Sorell, el hospital al que se familia ha dedicado la vida, con la intención de seguir atendiendo a los más desfavorecidos de la ciudad. Las leyes, sin embargo, conspiran en su contra: como mujer, se la considera incompleta e incapaz de hacer nada por sí sola, de modo que está obligada a encontrar un marido para poder llevar adelante sus planes.

Pero la cortedad de miras y la misoginia imperantes no son los únicos problemas a los que Irene deberá enfrentarse. Ni tampoco las deudas ingentes que acosan al hospital. Su principal obstáculo es el peligro que se cierne en torno a su amado En Sorell, una amenaza ominosa y letal decidida a destruir el lugar y a sus moradores. El fruto de una venganza cuyos orígenes se remontan a muchos años atrás… a una misteriosa academia femenina que defendía conceptos tan revolucionarios como la dignidad de la mujer y su igualdad moral e intelectual.

Como ya demostrara en Las horas oscuras, Juan Francisco Ferrándiz posee un pulso admirable y una capacidad sobresaliente para crear atmósferas opresivas y personajes brillantes, portadores de luz en épocas sombrías.