Amor y sexo en España contado para escépticos, de Juan Eslava Galán

Lo reconozco, soy un escéptico muy escéptico. Tanto que me volví adicto a Juan Eslava y a su escepticismo hace mucho tiempo.

Ganador del Premio Planeta por En busca del unicornio, su prolífica obra es de sobras conocida, destacando, tal vez, su serie dedicada a los escépticos. Esta comenzó en 1995 con Historia de España contada para escépticos. Así fue como los descreídos aprendimos también la historia del mundo, la de la Primera y Segunda Guerra Mundial, la Guerra Civil, el catolicismo, América, la Biblia, la Reconquista, la Revolución Francesa y la Rusa… hasta llegar al libro que nos ocupa hoy, a través del cual realiza un exhausto repaso por el amor y sexo —más de lo segundo que de lo primero— en España, como no, contada para aquellos que no creemos. Todo ello a través de la irónica mirada a la que nos tiene acostumbrados, porque, seamos sinceros, es esa fina ironía con la que nos tiene ganados.

Juan comienza por el principio. Permitidme la perogrullada, puesto que nos aferramos a la literalidad. España, ya era España, aunque careciera del topónimo, y el autor nos retrotrae hasta el homínido, en concreto hasta que el homínido descubre la posición del misionero, que es precisamente el título del primer capítulo de este entretenido e interesante ensayo.

Con un orden lógico, y cronológico, vamos avanzando a lo largo de la historia, repasando las pintadas prehistóricas que demuestran que el hombre es un animal sexual desde que dejamos de ser un organismo unicelular acuático. Eslava Galán nos desvela como estos aspectos no se divulgan tanto como otros hallazgos arqueológicos, en teoría más relevantes, demostrando que aún existe mucho tabú en todo lo referente al sexo, incluso cuando no tratamos la parte lúdica del mismo, sino la didáctica.

Partiendo de la prehistoria, seguimos con el repaso por las distintas épocas, pasando por los distintos imperios y sus disolutas costumbres, deleitándose en la era más apreciada por el autor, demostrándolo el amplio análisis que ocupa la mayor parte del libro, que no es otra que la Edad Media.

Admirador confeso de este amplio periodo en el que ya la Iglesia cobra protagonismo en las facetas de la vida de todos los estratos sociales, ganando mucha más relevancia en lo correspondiente al asunto que nos ocupa, porque no hay nada más pecaminoso que un buen revolcón, siempre que no sea con el fin mismo de la reproducción, del que nunca hay que disfrutar.

Juan nos sigue instruyendo en esto de la coyunda hasta llegar a nuestros días —hay que señalar que el análisis que realiza es muy minucioso— en los que el acto más natural que existe sigue provocando pudor y vergüenza exacerbados. Si algún factor en común existe en toda la historia de la humanidad es la omnisciente misoginia. Eslava Galán señala como se plasma la inferioridad de la mujer frente al hombre desde el amanecer de los tiempos, donde también es la causa de la perdición del mismo. No hemos avanzado mucho.

Todo abarca desde los hábitos dentro de la propia pareja, pasando por la prostitución —masculina y femenina— repasando las filias tanto del pueblo como de reyes y gobernantes, porque si las necesidades fisiológicas nos igualan, estos instintos primarios lo confirman. Todo muy bien explicado. Los datos nos sorprenderán a la vez que nos arrancarán más de una risa por esa forma tan personal que tiene el escritor de hacernos llegar su texto.

A los que no conocen al autor les aliento a que lo hagan, porque encontrarán datos muy interesantes aderezados con su fina ironía, creando un ambiente cuya experiencia al leerlo se asemeja más a una charla con un amigo, muy culto, pero que nos lo hace pasar muy bien a la vez que aprendemos. Porque solo conociendo nuestros orígenes sabremos quienes somos, y esto copa todos los ámbitos, sobre todo el de la intimidad, porque es ahí donde nos mostramos realmente.