Corazón de oro, de Luz Gabás

Supongo que a los que nos gusta la novela histórica nos atrae más el contexto donde se desarrollan sus tramas que la acción en sí. Gracias a este género he descubierto hechos que ni tan siquiera imaginaba que se hubieran dado. Hay autoras importantes dentro del género que me han contado que en sitios insospechados hubo españoles no solo viviendo, sino que formaron parte de esos lugares y participaron en el destino de estos.

Una de estas autoras es Luz Gabás, que ya en su primera novela, Palmeras en la nieve, nos situaba en la isla Fernando Poo, antigua colonia y provincia española en África, donde narraba la experiencia de su padre cuando emigró a dicho lugar.

Esta nueva novela va más en la línea de su anterior trabajo, Lejos de Luisina, con la que obtuvo el Premio Planeta, la cual transcurría en el siglo XVIII en tierras del Misisipi, cuyo marco histórico fue la guerra de independencia de los Estados Unidos frente al imperio británico, donde los españoles también jugaron un papel importante.

Esta vez la acción transcurre posteriormente a los hechos acontecidos en el anterior libro. Cuando muchos europeos emigraron a la tierra prometida, donde el oro brotaba de la tierra esperándolos para poder cumplir sus sueños de un futuro mejor.

Luz Gabás, filóloga inglesa y exalcaldesa de la villa de Enasque, rinde homenaje a la tierra donde residió un año durante su adolescencia, concretamente a la localidad de san Luis Obispo, ciudad del estado de California que sirve de escenario y donde tuvo su auge durante la fiebre del oro estadounidense.

En Corazón de oro nos narra la vida de Lorén, un joven cuya vida transcurre apacible en Pasolobino, un pequeño pueblo situado en el corazón del Pirineo español. Perteneciente a una familia acomodada, gracias al ganado, pronto celebrará su boda con su novia, la que también disfruta de una buena posición. Una noche, tras un incidente acabado en tragedia, ha de abandonar la tierra que ama dejando atrás a sus seres queridos. Su intención es pasar la frontera francesa y situarse no lejos de casa, para así un día poder volver y recuperar su anterior vida, pero el destino tiene otros planes para él, que acabará atravesando el océano hasta el Nuevo Mundo, donde cree que encontrará fortuna tras el metal dorado con el que sueñan los hombres.

El trayecto resultará duro, no solo por mar, también por los áridos terrenos que ha de recorrer dentro del desconocido continente habitado por tribus salvajes y hombres rudos que disparan primero y preguntan después.

Luz nos cuenta, a través de nuestro protagonista, como Estados Unidos es un país rudo y salvaje desde su nacimiento. Un país forjado con fuego y violencia, donde la xenofobia y el racismo forman tanto parte de su adn como sus bellos paisajes. La autora trata, de forma inteligente, temas controvertidos como la esclavitud y otros factores que favorecieron una guerra civil que cambiaría al país y sus gentes para siempre.

Tratándose de esta escritora no podemos prescindir del romanticismo, que en su obra es el motor de las historias, y aquí no iba a ser menos. Sus amores cruzados están retratados de forma inteligente, y las relaciones personales escapan de la idealización que podemos encontrar en otras novelas donde sus autores no dominan tanto el tema como Gabás, que fluye de forma natural.

Las páginas pasarán rápidamente entre las manos del lector, porque la historia pide avanzar gracias a capítulos cortos y lo fácil que resulta sentir empatía por sus personajes, los cuales están provistos de capas huyendo de la bidimensión, dando credibilidad a esta historia de superación y supervivencia.

Si conoces ya la obra de la autora, esta novela hará que la ames más, si por el contrario, es la primera de ellas que cae en tus manos, ten la certeza de que no será la última.