Los 10 clásicos imprescindibles de la literatura española

Don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes

Un loco bastante cuerdo. Una aventura desternillante. Un amigo con los pies casi siempre en la tierra. Cervantes escribió El Quijote en 1605… ¿Sigues pensando que los clásicos son cosa del pasado?

El camino de Miguel Delibes

Daniel el Mochuelo intuye a sus once años que su camino está en la aldea, junto a sus amigos, sus gentes y sus pájaros. Pero su padre quiere que vaya a la ciudad a estudiar el bachillerato. A lo largo de la noche que precede a la partida, Daniel, insomne, con un nudo en la garganta, evocará sus correrías con sus amigos ―Roque el Moñigo y Germán el Tiñoso― a través de los campos descubriendo el cielo y la tierra, y revivirá las andanzas de la gente sencilla de la aldea. La simpatía humana con que esa mirada infantil nos introduce en el pueblo, haciéndonos conocer toda una impresionante galería de tipos, y la fuerza con que a través de rasgos frecuentemente caricaturescos se nos presentan siempre netos y vivos son dos de los mayores aciertos de esta novela.

Feliz evocación de un tiempo cuyo encanto y fascinación advertimos cuando ya se nos ha escapado de entre los dedos, El camino es, por su amalgama de nitidez realista, humor sutil, nostalgia contenida e irisación poética, no sólo una de las mejores novelas de Miguel Delibes, sino también, como señala la crítica, «una de las obras maestras de la narrativa contemporánea».

Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós

La tormentosa relación amorosa entre los dos protagonistas, Juanito Santa Cruz y Fortunata, incapaces de superar las dificultades que su diferencia de estatus social les impone, se desarrolla en el ambiente castizo de finales del siglo xix, presentándose, además, un panorama completísimo de la vida y actividades de la clase media española.
Asimismo, el libro retrata de forma magistral el papel de la mujer en la sociedad, con Fortunata y Jacinta como máximas exponentes, y la hipocresía dominante en una burguesía que intenta superar su anquilosamiento, impregnada de una religiosidad asfixiante y de unas costumbres firmemente arraigadas.

La Celestina de Fernando de Rojas

La Celestina es una de las obras más complejas de toda nuestra literatura clásica. Su éxito inmediato produjo la sucesión ininterrumpida de ediciones y la pronta traducción a otras lenguas a principios del siglo XVI (italiano, alemán, francés). Se ha convertido en una genial aportación de la literatura española a la literatura universal, porque retrata pasiones humanas elementales y no ha perdido nunca actualidad. Al margen del envoltorio lingüístico, al margen de los cambios en lo exterior, al margen incluso de la intención del autor, los seres humanos comprendemos a través de ella lo más íntimo de nuestras debilidades, que son las mismas que hace quinientos años.

La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»

Por encima de su formidable galería de personajes, es la ciudad de Vetusta, trasunto inequívoco de Oviedo–donde Clarín pasó buena parte de su vida–, la auténtica protagonista de La Regenta (1884-1885), que aquí recuperamos en edición de Ignacio Echevarría. En ella se asiste al implacable cerco que, al amparo de la hipocresía reinante, tienden a Ana Ozores, la Regenta–una joven belleza llena de fantasías románticas, casada con un hombre mayor que no satisface sus ansias de amor–, un petimetre local, envanecido de su bien labrada reputación de donjuán, y el ambicioso sacerdote destinado a ejercer de su director espiritual y a enamorarse perdidamente de ella.

Lazarillo de Tormes

Esta obra inauguró el género de la novela picaresca que, narrada generalmente en primera persona, siempre cuenta con un personaje que destaca por su picardía, astucia o su manera de hacer trampas ante los demás. En este conocido relato se narra las desventuras de un joven muy humilde que sufre numerosas vejaciones por parte de sus amos: un ciego, un clérigo y un hidalgo. Las penurias que pasa Lázaro son, al mismo tiempo, una crítica a la sociedad del siglo XVI. Aunque nunca se ha sabido a ciencia cierta la autoría de esta obra, muchas teorías apuntan como autor a un poeta y diplomático andaluz de la época, Diego Hurtado de Mendoza. Esta edición incluye una introducción que contextualiza la obra, un aparato de notas, una cronología y una bibliografía esencial, así como propuestas para fomentar el debate en torno a la lectura.

Los pazos de Ulloa de Emilia Pardo Bazán

Cuando el joven sacerdote don Julián se presenta en la hacienda de los Pazos de Ulloa, en la Galicia rural, para ejercer de administrador, contra lo que cabría esperar del nombre del lugar y de las resonancias del marquesado de Ulloa, el mundo con el que se halla está lejos de cualquier grandeza y, en cuanto a los mecanismos y pasiones que en él rigen, próximo a un primitivismo medieval. Las figuras del sobrevenido marqués don Pedro, del malicioso mayordomo Primitivo y de su hija Sabel, consciente de las armas de su sexo, son el punto de partida de un relato en el cual palpitan el atraso y la decadencia, las ambiciones y el aislamiento, el instinto frente a la sociedad, la inanidad de la nobleza frente a la férrea determinación del aldeano y, finalmente, el enfrentamiento entre la atracción y el amor que impone la “madre naturaleza” y la inexorable regla que dicta la convención social.

Nada de Carmen Laforet

Tan solo medio año después de que acabe la guerra civil, la joven Andrea se traslada a Barcelona para estudiar Letras en la universidad. En cuanto entra
en el piso de su abuela, la suciedad, la tradición, la tensión, la violencia y el odio, un perfecto reflejo de la sociedad de la época, van enturbiando la ilusión que siente por su nueva vida en la Ciudad Condal. Pero cuando conoce a Ena, una chica de la facultad, descubre un mundo brillante y esperanzador y se da cuenta de que la ansiada libertad que persigue está más cerca de lo que cree.

Con una sensibilidad extraordinaria para adentrarse en los recovecos más íntimos del alma humana, Carmen Laforet retrata las vivencias de una mujer que, ante una realidad cruel y opresiva, no desiste de su empeño por ser quien quiere ser.

Nada, la novela que inauguró la carrera literaria de Carmen Laforet, fue la obra ganadora en 1945 del Premio Nadal en su primera edición. Un clásico de la literatura que convirtió a su autora en una de las escritoras más importantes del siglo XX y que hoy día sigue cautivando a lectores de todas las generaciones.

Olvidado rey Gudú de Ana María Matute

Olvidado Rey Gudú es una de las grandes novelas de este siglo. Repleta de fábulas y fantasías, narra el nacimiento y la expansión del Reino de Olar, con una trama llena de personajes, aventuras y un paisaje simbólico: el misterioso Norte, la inhóspita estepa del Este y el rico y exuberante Sur, que limitan la expansión del Reino de Olar, en cuyo destino participan la astucia de una niña sureña, la magia de un viejo hechicero y las reglas del juego de una criatura del subsuelo. Tejida de realidad y leyenda, de pasado y presente, Olvidado Rey Gudú constituye también una gran metáfora del alma humana y su historia, alentada por los deseos y las inquietudes que desvelan al ser humano desde hace siglos.

Poeta en Nueva York de Federico García Lorca


Escrito entre 1929 y 1930, y publicado por primera vez en 1940, “Poeta en Nueva York” es una de las obras clave de la producción poética de Federico García Lora y una de las más importantes de la lírica del siglo xx. Esta edición ofrece un acercamiento hasta ahora inédito a la misma, ya que recoge la labor de reflexión y creación que ha llevado a Josué Bonnín de Góngora a poner música a sus poemas. La presente obra se compone de las siguientes partes: -Un volumen de estudio crítico realizado por Bonnín de Góngora, que recoge un profundo análisis de cada uno de los poemas en el que se pone de relieve la lectura personal que está en el origen de la propia música. -Un volumen que recoge los poemas de Lorca, cada uno de ellos acompañados por una obra creada para la ocasión por José Manuel Ciria. -La grabación completa de Poeta en Nueva York de Bonnín de Góngora.