JERUSALÉN, LA CIUDAD IMPOSIBLE
Claves para comprender la ocupación israelí
Meir Margalit Frente a la proclamación unilateral de una Jerusalén «única e indivisible» por parte del Estado de Israel o de «capital eterna del pueblo judío», como reconoció Donald Trump en sus polémicas declaraciones, tres realidades incompatibles separan Jerusalén, donde lo «eterno» religioso y lo «temporal» laico se contradicen: la devota «ciudad santa» a la que aspiran los judíos religiosos, la «ciudad mundana» impulsada por los judíos laicos y la «medina islámica» en la que reza la población árabe. Dividida por barreras étnicas, religiosas, nacionales, socioeconómicas, culturales y lingüísticas, sin un mínimo denominador común entre sus partes, Jerusalén es, más que una «ciudad», una «no-ciudad», y, lejos de ser un ejemplo de multiculturalidad, se ha convertido en «un laboratorio de segregación urbana». Este libro se centra en la incompatibilidad entre la parte israelí y palestina de la ciudad, y trata de esclarecer las condiciones en que hoy, más de medio siglo después, se perpetúa la ocupación de Israel en Jerusalén Oriental.