
Pero Karen Armstrong va mucho más allá llegando a afirmar que las creencias en sí mismas son insustanciales, que se necesita la práctica de las mismas para vivir realmente la religiosidad. “La religión es una disciplina práctica y sus intuiciones de derivan de la práctica espiritual y de una forma de vida entregada. Sin esa práctica es imposible entender la verdad de sus doctrinas.” Deja claro que al margen de creer o no en Dios quien no vive de acuerdo con sus creencias jamás experimentará la religiosidad plenamente.
Explica con claridad que el concepto de Dios difícil de explicar está contaminado por los que dicen ser sus representantes, por quienes le han atribuido el llevarse niños al cielo o se han ocupado de bendecir armar en bandos contrarios o han quemado a los que publicaban sus libros y biblias. Por otro lado el rechazo a estas posturas ha creado un fanatismo ateo que lo que hace es mutilar el lado espiritual que todos tenemos simplemente por defendernos de algo que no existe como es ese Dios vengativo y cruel que nos han vendido los líderes religiosos por siglos.
El lado amable de la espiritualidad existe y esta cerca de nosotros. Para ello eso nos pone como ejemplos a Einstein, Wittgenstein y Popper quienes no excluían el sentimiento místico o espiritual que les provocaban sus logros como algo ajeno a la razón sino que se imbuían y gozaban de esas capacidades transcendentes. Capacidades como una actitud receptiva, de escucha e introspección similares a los sentimientos que nos provoca la poesía o el arte, el tener ‘un corazón que vigila y recibe’.
El inconveniente que le vemos es que explica ‘su verdad’ como algo propio en vez que como una opción de entre una lista de variables que el lector puede investigar y decidir. Si apelamos a esa tercera vía no podemos ser dogmáticos al tratar hechos religiosos singulares ya que nos aproximamos a los peligrosos extremos.
Una obra interesante para quienes creen en Dios pero fundamentalmente para quienes dudan o creen que ‘algo debe existir’. Seguro que contribuye a clarificar sus sensaciones.
SINOPSIS
La británica Karen Armstrong es una experta mundial en religiones que además forma parte del comité de la Alianza de las Civilizaciones, el proyecto turco español al amparo de la ONU y copresidido por Federico Mayor Zaragoza y el turco Mehmet Aydin.
Ediciones Paidós, editor de varios de sus textos, publicó en 2008 La Gran Transformación sobre cómo se gestaron las diferentes religiones del mundo y cuáles son sus puntos de conexión cultural. El libro tuvo una gran acogida de público y prensa.
La enorme popularidad de los libros de Richard Dawkins, Christopher Hitchens, Sam Harris y otros muestra que hay un amplio malentendido sobre la naturaleza de la verdad religiosa. Por primera vez en la historia, un significativo gran número de personas no quiere saber nada de Dios. Hoy, militantes ateos predican una oración no creyente con la devoción de los misioneros cristianos en la edad de la fe, y encuentran a un público entusiasta.
¿Qué ha pasado? ¿Por qué el Dios moderno se ha convertido en increíble? ¿Tiene Dios un futuro en esta época de agresivo racionalismo científico?
Karen Armstrong sugiere que si dejamos a un lado las opiniones del pasado, podemos construir una fe que hable a las necesidades de nuestro problemático y peligrosamente polarizado mundo.
Un libro controvertido, de actualidad y comercial que atraerá una gran repercusión en prensa.
Título: En defensa de Dios | Autor: Karen Armstrong | Editorial: Paidós | Traducción: Agustín Lopez Tobajas y María Tabuyo | Páginas 448 | Precio 26€
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