Los días que nos quedan, de Lorena Franco

En marzo 2020 se publicaba El último verano de Silvia Blanch. Como os imaginaréis, no dudé en leerlo y así poder conocer la pluma de Lorena Franco. Me sorprendió el ritmo ágil en la historia y su pluma elegante y misteriosa. El pasado mes de noviembre, Booket publicaba Los días que nos quedan. Y sí, he vuelto a leer a Franco.


El libro se compone de 428 páginas y 42 capítulos divididos en algunos meses del año. Los capítulos son algo largos para mi gusto. Los que me conocéis sabéis que soy de capítulos cortos. Suelen oscilar entre 4 y 8 páginas. La historia comienza cuando una Olivia huérfana de madre, decide vengarse. Tal y como se relata en la sinopsis, la historia nos sitúa en Llers, Barcelona. Tras el epílogo, encontramos una pequeña nota de la autora. En dicho apartado, cuenta algunas curiosidades de la historia y explica qué sitios han sido ficticios.

Me ha sorprendido el gran trabajo de documentación que Lorena ha realizado antes de escribir la historia. La ubicación de Llers, su historia, anécdotas y costumbres. Los lugares más emblemáticos y misteriosos. Además de Barcelona, nos situará en Aokigahara, que se le conoce como el bosque de los suicidios y que se encuentra situado en Japón. Este hecho tendrá mucha fuerza y relevancia en la historia. Tal y como se relata en la sinopsis, Franco llevará al lector a Soria, concretamente a la ermita de San Bartolomé, donde sucede algo que provoca que Olivia vuelva a su casa, a Llers.

Como podréis imaginar, he ido totalmente a ciegas con esta historia. En realidad, esta práctica la llevo a cabo cada vez más veces. Sé que no me va a defraudar la historia y así ha sido. Al no conocer nada, iba sorprendiéndome cada vez más. Una vez acabado el libro, decidí leer la sinopsis y descubrí que aporta datos que no me gustaría saber antes de conocer a Olivia. El único contra que le pongo a la historia son los capítulos que se me hacían algo largos. Pero a la reina del thriller se le perdona todo. El punto positivo, como siempre, se lo lleva la trama, los personajes y los lugares que aparecen en Los días que nos quedan.

Olivia llega a Llers tras sufrir un accidente. Es en este mismo punto, cuando la historia comienza a avanzar, con pequeños sobresaltos y sorpresas. Su pluma es tan ágil que el lector no se aburre. Siguiendo en la misma línea, conservando su esencia, Franco llega a consagrarse y mantenerse como autora de novela negra, con una pizca de misterio, con personajes fuertes y valientes, como Olivia. Con personajes fieles, como Iván. Y con personajes con mucha relevancia, como Abel. Que se les coge cariño y se les echa de menos. Por el tiempo que hemos pasado con ellos y por todo lo que le queda por descubrir al lector.