El despertar, de Natasha Preston

El despertar, de Natasha Preston

Escrito por Mónica Marroquín, 07 junio, 2021

Última actualización: 07 junio, 2021

Una vez más, Natasha Preston lo ha vuelto hacer. No me canso de leer a esta autora. Y es que con su estilo consigue volver loco al lector. Justo lo que busco en un thriller. En El despertar, conoceremos a Scarlett y Noah. Sigue la línea de esta editorial, los inicios de capítulos, la extensión de éstos y el tipo de letra es muy parecido a las historias que ya tiene publicadas con el sello Crossbooks. Desde que conocí su pluma el año pasado con El anónimo no he dejado de leerla. Aún me faltan sus dos primeras obras por leer. Algo que por supuesto haré. Noah llega al Instituto Fordham tras una mudanza y es ahí donde conoce a Scarlett, una adolescente de dieciséis años y con la que hace buenas migas desde primera hora.

Poco a poco vamos conociendo a ambos personajes. Y es que Noah y Scarlett tiene mucho que contarle al lector. La historia está contada en primera persona, lo que nos permite saber qué hacen en cada momento. El libro tiene 314 páginas, 39 capítulos, un epílogo y unos agradecimientos. Scarlett no recuerda nada de su pasado, tiene lagunas de sus primeros cuatro años de vida. Tal y como detalla la sinopsis, su familia esconde secretos que a lo largo de la trama desvelarán. En El despertar conoceremos a Jeremy, Marissa y Jonathan, padres de Scarlett. Volvemos a la nostalgia de la época estudiantil, rodeada de adolescentes y de los horarios del Instituto. Poco a poco, Scarlett comienza a recordar. Pero, ¿qué será lo su memoria impide que recuerde?

Los capítulos oscilan entre tres y cinco páginas. Un detalle que nunca me pasa desapercibido a la hora de leer una historia. En cuanto al tema que trata, poco puedo añadir porque me gustaría que, directamente leyerais la historia y no empezarais por la sinopsis. Recuerdo que a medida que iba leyendo tuve que pararme a leer la sinopsis. Siempre digo que casi nunca suelo hacerlo. Solo decir que es un tema importante, del que se habla poco y se le da la visibilidad justa. Es real, claro. A veces, lo vemos en los medios de comunicación. Y es que el problema principal de caer en este tipo de juegos es no pensar por nosotros mismos y creernos todo lo que nos cuenten, sin contrastarlo o buscar otros puntos de vista.

Poco a poco conocemos la relación que tienen Noah y Scarlett y nos harán partícipes de sus sentimientos, de sus dramas adolescentes. Con una relación sana, de respeto y de sinceridad, avanza la historia. Preston sabe que el lector se volverá loco con la trama y, aun así, procede a dar ese giro magistral que provoca que se consolide en mi lista de autores favoritos de thriller y misterio. Con un ritmo ágil avanza hasta llegar a un final que deja al lector sin respiración.En esta misma línea, encontramos La gemela, su anterior obra. Aunque las portadas sean parecidas ambas historias son autoconclusivas.