La gemela, de Natasha Preston

La gemela, de Natasha Preston

Escrito por Mónica Marroquín, 19 abril, 2021

Última actualización: 19 abril, 2021

Leer a Natasha Preston siempre es un verdadero acierto. Me ha mantenido enganchada durante toda la historia, aunque me he encontrado con el problema de tener poco tiempo para leer. Echaba de menos leer a esta autora. Conocí su pluma gracias al anterior libro que publicó el año pasado, El anónimo. Podréis leer la reseña en el apartado de mi perfil. Sigue el mismo estilo juvenil, natural y entretenido. Hace muy poco se publicó El despertar y, aunque la portada pueda llevar a una confusión, lo cierto es que no tiene nada que ver esta historia a la que se publicó recientemente. Las historias de Preston me recuerdan a la típica película de adolescentes entretenida que promete hacer pasar un buen rato.

En La gemela, conoceremos la historia de Ivy e Iris. Al principio, confieso, me confundía con ambas, por lo parecidos que son los nombres de estas protagonistas. Las hermanas gemelas no viven en la misma casa con sus padres, sino que éstos están separados y cada hermana vive con un padre diferente. La historia comienza cuando la madre de Iris e Ivy fallece en un accidente de tráfico. Por lo que, Iris, que vivía con su madre, debe mudarse y comenzar una nueva vida con su padre y su hermana gemela.

A lo largo de toda la trama iba sospechando, ya que la personalidad de Iris me hacía reflexionar mucho y llegué a pensar que algo escondía. Poco a poco, comenzamos a conocer a Ivy, pues ésta en primera persona relata la historia, lo que consigue que el lector empatice y conecte con el personaje. Comienza a ir a una psicóloga, Meera, la cual la ayudará a superar la muerte de su madre. Me parece un acierto la figura de una psicóloga en una historia juvenil que será leída por muchos jóvenes y adultos. Las enfermedades mentales y otros traumas ocasionados por la situación que estamos viviendo puede ser una buena opción para pedir ayuda. Poco a poco se nos hace partícipe de las entrevistas entre paciente y psicóloga. Meera siempre hace hincapié en no forzar nada y que el paciente se sienta a gusto y tranquilo en todo momento.

El libro se compone de 49 capítulos, agradecimientos y unas 382 páginas. Con un ritmo pausado pero ágil, en el que el lector permanece enganchado por las cosas que van sucediendo. No se le da un minuto de respiro. La trama, unos buenos personajes y unos capítulos cortos son los ingredientes perfectos para que el lector quiera más. Su estilo se centra en personajes jóvenes, adolescentes y estudiantes. La historia me hace retroceder a mi época estudiantil de la que guardo buenos recuerdos. Exámenes, asignaturas, compañeros, vacaciones… En cuanto al final he de confesaros que no debo contar nada, solo diré que repetiré con esta autora y sigo atenta a sus redes, apuntándome en mi lista de libros pendientes todos los que tiene escritos y de los que espero que pronto se publiquen. Hacía tiempo que no leía un libro con tanta intriga y que me hiciera pensar tanto. Necesitaba cambiar de género puesto que llevo varios meses leyendo romance. Ha sido un acierto el cambio de género con esta lectura.