Las alas de Sophie, de Alice Kellen

Leer a Alice Kellen siempre es un acierto. Cada libro es una reflexión diferente que le lleva a hacerse al lector. En Las alas de Sophie, conoceremos a Simon, Sophie y Koen, además de otros personajes como Elleen o Amber. Es una historia dura pero real, porque puede pasarnos, por desgracia, a cualquiera. De esta autora he leído siete de los trece libros que tiene publicados. El libro nos narra la historia de Sophie y nos sitúa en dos fechas: 2008 y 2017. En dichos años, conoceremos su pasado y presente. Cuando conoce a sus vecinos Simon y Koen o cuando comparte piso con la que será su amiga Elleen.

Las alas de Sophie se compone de 50 capítulos, divididos por los meses del año, unos agradecimientos y un epílogo. Los capítulos oscilan entre cuatro y seis páginas. La pluma de la autora es puro sentimiento, consigue que el lector capte a la perfección su mensaje. El “no somos conscientes de lo que tenemos hasta que lo perdemos”, consigue hacer mella en quienes lo leemos. Es cierto que este libro puedes leerlo de una sentada, pero en mi caso no pude por otros motivos. Aún así, deseaba retomar la lectura para conocer más a Sophie, Simon y Koen. La autora nos hace partícipes de la vida de ambos. Sophie y Simon están casados y viven juntos, son felices, hasta que algo cambia.

En Las alas de Sophie encontremos sentimientos, emociones, amor y tristeza. La tristeza de perder a un ser querido. Reflexionaremos sobre lo que tenemos a nuestro alrededor, pero sin ser conscientes, de lo afortunados que somos. En tan solo 392 páginas, viviremos una auténtica historia en todos los sentidos, que tratará temas que son necesarios, pues vivimos inmersos en la rutina de nuestro día a día y no solemos pararnos a pensar lo afortunados que somos de levantarnos cada mañana y que nos dé el sol en la cara o de quejarnos por qué el semáforo nos volvió a tocar en rojo. A través de esta lectura abriremos los ojos y quizás comenzamos a vivir de otra manera.

La autora anunciaba a través de su cuenta de Instagram que el próximo 11 de noviembre publicará, de la mano de Editorial Planeta, la reedición de El chico que dibujaba contestaciones. Os animo a que conozcáis a Valentina y Gabriel. Otra gran historia que merece la pena ser leída. Cabe destacar la bonita iniciativa que está llevando a cabo esta editorial como es utilizar papel ecológico y en un momento clave cuando el planeta nos necesita más que nunca. Y es que la textura de este papel es ideal para comenzar a concienciarnos de que tenemos que comenzar a cambiar nuestras rutinas y cuidar nuestro planeta. Para que podamos leer sin dañarnos a nosotros mismos y sin que sigan talando árboles cada vez que adquirimos uno. Es cierto que como un libro en papel no hay nada, pero debemos apoyar estas iniciativas y comenzar a adquirir más libros que defiendan el uso del papel ecológico.