Todos mis amigos, Susana Rubio

Leer a Susana Rubio siempre es un acierto y una buena inversión de tiempo. Se trata de una escritora autopublicada en amazon, cuya pluma es puro salseo y entretenimiento. Comenzó autopublicando en dicha plataforma, consiguiendo numerosas opiniones positivas por parte de nuevos lectores y lectoras, los cuales comenzaban a conocer a una Susana que nada tiene que ver con lo que podemos encontrar hoy día. Todos mis amigos es el segundo libro de una bilogía. El primer libro, Todas mis amigas, fue todo un boom, aunque desde mi humilde opinión, en este libro encontraremos mucho más en todos los sentidos. Veremos el crecimiento de los personajes, su evolución y seguiremos quedándonos con ganas de más. Porque los libros de Rubio son adictivos.

En el primer libro, Noa contaba su trabajo de fin de máster en psicología. En dicho trabajo, les pedía a sus amigas que se grabaran contando su día a día o cosas que les iban sucediendo, para, posteriormente, transcribirlo y analizar sus reacciones. Además de Noa, también conoceremos a sus tres amigas: Edith, Luna y Penélope. Cada una muy diferente, pero a la vez muy parecidas. De esta bilogía, la autora rescata a dos personajes de otros libros: Martín, de @Daniela, y Sergio, de Tengo un WhatsApp. Además de las chicas también conoceremos a los chicos, Enzo, Martín, Hugo y Sergio.

De este libro puedo contar más bien poco, debido a los spoilers, algo que personalmente odio. Pero si puedo hablaros de otras cosas. En principio, el libro podemos leerlo en 24 horas, tal y como aparece en la portada. Pero en mi caso, prefería dosificar las páginas para que me durara, saboreando la historia. No voy a mentir, cuando lo acabé me arrepentí de haber leído 130 páginas, que eran las que me quedaban. ¿Qué hago ahora con mi vida? El libro consta de 413 páginas, dos páginas menos que la anterior historia, 103 capítulos y un epílogo. También tenemos que destacar que tiene 47 capítulos más que el primer libro.

Y es que, tras sus páginas, encontraremos varias historias, tratando temas muy importantes y necesarios que quizás necesiten más atención, por la ignorancia que pueden conllevar. Es el claro ejemplo de la ansiedad. Solo quien tiene ansiedad, o quien conoce a alguien que la tenga, sabe lo que es y lo que se siente. No es nada bonito, ni nada cómodo. Es una enfermedad mental crónica, de la que se habla poco. Doy las gracias a Rubio por trasladar la ansiedad a este libro y que veamos la otra cara. La que nadie sabe. Porque no hay nada mejor que visibilizar ciertos temas, sabiendo que miles y miles de personas lo leerán. Es una buena manera de concienciar a la población. Y es que, a veces, la cabeza nos pide que paremos, ya que todo no es fácil. Y más para las personas que tenemos este problema. Es cierto, que no es algo grave, pero si se pasa mal y a veces vamos de susto en susto.

Doy gracias a la autora por los buenos momentos que me han regalado Noa, Enzo, Luna, Edith, Penélope, Hugo y Martín. Espero que no tarde mucho en publicar una nueva historia. Es verdad que sus libros son parecidos, puesto que la esencia y elegancia de su pluma no la ha perdido. Me quedan muchos por leer de esta autora, pero desde aquí le pido a la editorial que publique @Daniela, pues es un libro que tiene muy buena pinta.