Tengo un Whatsapp, de Susana Rubio

“Hola Andrea, soy Víctor, ¿te acuerdas de mí?” Así comienza unas de las mejores historias románticas que he leído hasta ahora. Susana Rubio pasa automáticamente al top uno de mis autoras favoritas. Y es que su pluma ha logrado algo que pocas veces ocurre: no querer acabar el libro porque sabes que lo pasarás mal al extrañar a los personajes.

Nos encontramos ante una historia autopublicada en la plataforma de Amazon y que, tras el aluvión de opiniones positivas, la editorial no dudó en publicar Tengo un WhatsApp. Calculo que este libro está formado por unos 60 capítulos. Están titulados con la última palabra del capítulo anterior. Tras acabar la trama, encontraremos un epílogo y unos agradecimientos en los que la autora nos cuenta que tiene cuatro versiones diferentes y que le ha costado decidirse por una. No podemos afirmar que esta historia haya marcado un antes y un después en su carrera como escritora porque es una opinión personal. Es el primer libro que tengo el placer de leer de Susana y os aseguro que no será el último. Rubio afirma que a lo largo de este año se publicarán dos libros más que serán una bilogía. La Editorial Montena también publicó el año pasado una trilogía llamada Los secretos de Alexia, encontrando también el éxito y miles de ejemplares vendidos.

Andrea acaba de volver de Bristol. Hacía un par de semanas que decidió cambiar de aires al encontrar a Marco, su ex, con Nerea, su mejor amiga. Ante tal decepción, toma la decisión de alquilar un piso junto a John, su casero, que pronto se convertirá en un apoyo para ella. Por otro lado, encontramos a Víctor, un hombre atractivo que verá su mundo patas arriba al ver por primera vez a Andrea. Y es que ambos, de una manera u otra, comenzarán a conocerse y quien sabe si podrá surgir algo más.

Nada más llegar de Bristol, Andrea comienza a buscar trabajo para poder alquilar un piso con su amiga Noe. Es en esta situación, donde conoceremos a Alex, el mejor amigo de Víctor. Y es aquí, en este mismo punto, donde comienza la trama. Una historia, que no dejará indiferente a nadie y que provocará que el lector deba frenar para que el libro le dure un par de días más. Se tratan de unos personajes reales, auténticos, que nos contarán su historia como si nos conocieran de toda la vida. Es esa cercanía la que logra que el lector empatice con ellos y le cueste olvidarse de los personajes. Tengo un WhatsApp consta de 413 páginas. Cada capítulo es de aproximadamente unas cuatro páginas. Y esto explicaría el motivo por el cual logra enganchar al lector. Personalmente, siempre encuentro un punto a favor de los capítulos cortos. Tras acabar la lectura de este libro, confieso que me ha dejado muy buen sabor de boca y un pequeño parón literario, la razón es que creo que no encontraré una historia tan intensa y romántica como esta.  La portada es diferente en comparación con la que publicó en su día Susana en Amazon. En definitiva, esta autora española es unos de los mejores descubrimientos hasta ahora.