El hombre en el olvido Christina McKenna

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El hombre en el olvido de Christina McKenna es una obra que contiene la mayoría de los elementos de la buena literatura. Está llena de emociones, goza de un magnífico sentido del humor y navega entre la comedia y la tragedia haciendo disfrutar y sufrir alternativamente al lector.

Esta novela ambientada en Irlanda a mediados de los setenta combina dos historias de cuarentones. Jamie, un granjero que ha perdido a sus tíos con los que vivía, se encuentra solo en la vida, sin más que hacer que cuidar de sus animales y sin más cariño que el de sus vecinos.
Lydia, es una profesora educada por su padre, pastor evangélico, que tras su muerte tiene como único propósito en la vida cuidar de su amargada y redicha madre.

Ambos deciden que ha llegado el momento de encontrar pareja..

Como telón de fondo sabemos de los sufrimientos de ochenta y seis, un niño huérfano internado en un hospicio regentado por monjas.

La infancia debe ser una época feliz pero que lo cierto es que siempre es un  periodo de tutela. Cuando esta no la ejercen los padres sino que se estaba en instituciones  como los orfanatos católicos de Irlanda a veces esa tutela rozaba la esclavitud. Esos niños abandonados eran vistos como la encarnación del pecado.

El protagonista privado de su niñez y de los afectos de la misma se encuentra privado de su personalidad. Esta se halla en construcción aunque tenga ya más 40 años. Eso unido a que en el ámbito social irlandés la educación católica ha sido opresiva ha contribuido ha la dificultad de establecer relaciones afectivas normales. Por eso dentro de esta novela todos los personajes son excéntricos o por lo menos se comportan con excentricidades.

La autora mantiene el misterio sobre la relación que tendrá la historia del niño con las otras dos hasta el final. Mientras se suceden escenas divertidas, costumbristas y cotidianas que forman el crescendo hasta el sorprendente desenlace. Todo aderezado con ironía humor y de la mano de personajes muy novelescos.

El hombre en el olvido es un libro para disfrutar abandonándose ante la buena literatura.

Edición cuidada de Malpaso que con su formato de tapas duras y cantos coloreados recupera las buenas encuadernaciones españolas de antaño. Buen contenido en excelente continente

 

Reseñado por Pepe Rodríguez

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Escrito por Christina McKenna

Christina McKenna nació y se crió en el condado de Derry, Irlanda del Norte. Estudió Bellas Artes en el Belfast College of Arts y Filología Inglesa en la Universidad del Ulster. Dejó su país en 1986 para dedicarse diez años a enseñar ambas materias en España, Turquía e Italia mientras se abría camino en el mundo de la pintura. Durante ese período y tras su regreso a Irlanda del Norte ha tenido varias exposiciones individuales y ha participado en numerosas muestras colectivas. En 2004 publicó el libro de recuerdos My Mother Wore a Yellow Dress. Es coautora de The Dark Sacrament

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Traducción: Paula Sanz Cifuentes
Páginas 203 Precio 23€

Dijo un sabio ignoto que la memoria es un delicado mecanismo para la administración del olvido porque en caso contrario los recuerdos nos abrumarían. Jamie McCloone vive abrumado por las ferocidades de su pretérito imperfecto entre los muros de un siniestro orfanato. Es un alma de Dios acosada por el espectro de una infancia inclemente: el niño que nunca fue lo persigue con obstinación y sin piedad. Ahora necesita el calor de otro ser humano, pero lo buscará en un lugar insospechado.

Lydia Devine no tiene nada que reprocharse: ha sido la hija modélica de un beato cerril y una arpía con ínfulas de archiduquesa, ha instruido abnegadamente a los alumnos de una escuela rústica, ha vestido su cuerpo con admirable recato y ha alcanzado los cuarenta años sin conocer el trato carnal. Le falta una llama imprecisa e irá en su busca a un lugar insólito. Jamie y Lydia vagan hacia una intersección de destinos que se escribió en los más  oscuros laberintos del pasado. Y que desde luego no imaginan.

En torno a ellos danza sobre el escenario irlandés una compañía de personajes trazados con pinceladas exactas: el bendito Paddy y la infatigable Rose, el ceñudo tabernero O’Shea, la alegre Daphne, la impúdica Gladys, el camorrista Chuck Sproule, la diabólica meapilas Maisie Ryan, la simpática comadre Doris Crink… Y, por supuesto, los miserables carceleros del hospicio. Juntos representan la sutil paradoja de un drama que desgarra el corazón y dibuja sonrisas en los labios. La inesperada pluma de Christina McKenna nos abre los ojos y los cerrojos de la memoria con una historia inolvidable.