Mentiras aceptadas de José María Guelbenzu

Captura de pantalla 2013-11-03 a la(s) 20.40.28

En su última novela José María Guelbenzu confronta dos formas antagónicas de entender la vida: aquella que prescinde de todo escrúpulo moral para obtener sus objetivos de enriquecimiento y ascenso social, y la que confía en valores como la honestidad, el esfuerzo o la independencia para cimentar el futuro. Simultáneamente el autor aborda otros tantos conflictos personales, cruciales al final de la madurez: las relaciones padre-hijo y los problemas derivados de la búsqueda de un equilibrio emocional, compartido o no.

Todo esto lo hace poniendo en juego un elenco de personajes reconocibles y cercanos: unos entrañables, otros odiosos, alguno despreciable y más de un perdedor, posibilitando al lector el íntimo reconocimiento de caracteres y situaciones que le conciernen y afectan. El protagonista, Gabriel Cuneo, es guionista de series de televisión, y se encuentra, a punto de cumplir los cincuenta, divorciado de Isabel con quien comparte la custodia de su hijo Martín. En ella se ha desarrollado un insaciable deseo de medrar poniendo encantos y astucia al servicio de sus ambiciones, provocando, así, la obsesiva preocupación de Gabriel por la educación de su hijo en un ambiente en que la corrupción, la mentira y la vida regalada son las pautas.

A este núcleo central se añaden personajes como los amigos de Gabriel: el alcohólico y solitario Antón Patriarca y el escritor de novela negra y no menos solitario Justo Paleta, declarado admirador de una tradición en el género que incluiría la denuncia de la corrupción y la degradación moral. Esos son, precisamente, los instrumentos que ha usado el millonario Perfecto Alumbre, experto en blanquear dinero, para ascender desde sus rústicos inicios hasta una posición de privilegio desde la que aspira a poder satisfacer cualquiera de sus deseos.

La acción se desarrolla en 2005, el tiempo de los pelotazos y la especulación inmobiliaria, en el que proliferan ciertos periodistas expertos en difamación que, guiados por el resentimiento, la mezquindad y los intereses de sus protectores, se dedican a enrarecer el ambiente social y político. Es el caso de Mario Pescador, para el que la dignidad es un defecto de adolescentes, y que comparte talante y villanía con el mezquino y desleal abogado Perea, ambos intentando sacar tajada de un suculento escándalo financiero. Como ven, mimbres suficientes para elaborar una narración en la que conocer el destino final de los distintos personajes no es una intriga menor.

Además, la distribución en capítulos cortos y la acción de desarrollo lineal facilitan una lectura en la que encontraremos intercalados los capítulos de la última novela de Justo Paleta, con la que pretende saldar cuentas con su vida, y las reflexiones de Gabriel sobre el inquietante futuro de su hijo preadolescente. Es aquel un personaje emblemático armado con los ideales forjados en la combativa década de los setenta, que deberá poner a prueba contra el envilecimiento moral que le rodea en su madurez, un enemigo no menos poderoso que el que tuvo que enfrentar en su juventud.

Guelbenzu quiere, finalmente, mediante la presencia del padre de Gabriel enfermo de alzheimer, llamar la atención sobre la fortaleza del vínculo entre padre e hijo que posibilita la presencia del primero como espíritu protector aun tras su muerte, una solidez que contrasta con las frágiles y dolorosas relaciones sentimentales presentes a lo largo de esta novela de estructura sencilla pero elaboración precisa.

Reseñado por Rafael Martín

nubico-portada

José María Guelbenzu

https://i1.wp.com/www.siruela.com/autores/Guelbenzu.jpg?resize=221%2C147&ssl=1

José María Guelbenzu (Madrid, 1944), vinculado desde siempre al mundo de la cultura, dirigió las editoriales Taurus y Alfaguara. Entre sus novelas destacan El Mercurio, La noche en casa, El río de la luna, El esperado, El sentimiento, Un peso en el mundo y Esta pared de hielo. Ha obtenido el Premio de la Crítica, el Internacional de novela Plaza & Janés y el premio Fundación Sánchez Ruipérez de periodismo.

Ficha técnica

Páginas: 432 Precio: 19,95€
Gabriel, un guionista de televisión de mediana edad, divorciado y padre de un hijo preadolescente, presencia en una calle de Madrid un accidente de tráfico que le cuesta la vida a un niño. Justo ese mismo día, la muerte del actor protagonista de la exitosa serie original de Gabriel desencadena un cambio en su vida. Poco tiempo después, un oscuro asunto conmueve la cúpula del banco del que es consejero el actual esposo de su ex mujer, Isabel; es un asunto en el que ella se embarca por ambición y que acaba redundando en beneficio de su nuevo amante, un magnate hecho a sí mismo que cubre todas las ambiciones de ascenso social de Isabel. Gabriel, preocupado por la educación de su hijo, tantea la posibilidad de hacerse con la guarda y custodia del chico para evitar que se eduque en un ambiente que considera nocivo. Ésta es la historia de un variopinto mundo de personas que vive en un medio en el que se confunde la realidad con la conveniencia, lo que convierte la vida de todos ellos en una suerte de mentira general, aceptada y consentida. Ahí teje la novela una compleja visión de nuestro país, pero es en la figura de Gabriel y en su preocupación por el futuro de su hijo y de los valores morales que desearía inculcarle, donde se concentran la debilidad y la fortaleza de un personaje al que le toca vivir sobre el suelo de inseguridad que pisa el ser humano en el principio del nuevo siglo.