Wild thing de Josh Bazell

Maquetaci—n 1

Cuando me piden una recomendación de un libro que les haga reír, invariablemente cito dos: Quién fuera Dios de Tibor Fischer (Tusquets)  y Burlando a al parca de John Bazell (Anagrama). La razón es que ambos combinan a la perfección literatura de un gran nivel con una trama y unos personajes tan alocados que es imposible dejar de sonreír e incluso carcajear.

John Bazell ya tiene nuevo libro Wild Thing. Lo mejor es que su personaje sigue en la cresta de la ola. El mafioso metido a médico debido al programa de protección de testigos de la obra anterior, tras su delirante ultima escena, cambia de aires convirtiéndose en el extraño doctor de un crucero de lujo.

La oportuna llamada de un millonario lo ofrece una ocasión única. Conseguir el dinero para librarse de los mafiosos que quieren eliminarle a cambio de su asesoramiento y protección para una aventura sorprendente. Su trabajo consistirá en averiguar qué hay de verdad en la aparición de un monstruo en un lago de Minnesota. Además servirá de guardaespaldas de la paleontóloga Violet Hurst, una bomba sexy con cabeza.

Obviamente Lionel Azimuth (ese es su nombre en esta obra) acepta con excepticismo. Junto con otros excéntricos millonarios y sus camarillas deberá desplazarse al lago en cuestión para resolver una apuesta sobre la existencia del mencionado monstruo.

Las situaciones absurdas se van repitiendo y realimentándose exponencialmente. Los nuevos personajes enredan la trama cada vez mas hasta que llegamos a un punto en que nos da igual si el argumento avanza o no. Nos vamos divirtiendo lo mismo con cada pagina.  Los anexos e historias tangentes que introduce Bazel son asimismo mordaces y suculentos acumulándo interés al global de la obra.

En su contra esta la comparación con Burlando a la parca que en su conjunto era una obra superior a esta. El personaje médico era mas suculento y truculente que el trasunto del mismo en este. No obstante la incluiremos en nuestras reoomendaciones humorísticas de esta temporada.

Ficha técnica

Precio: 19,90€ Páginas: 432
Traducción Benito Gómez Ibáñez

¿Recuerdan al monstruo del Lago Ness? Pues algo parecido está sucediendo en un lago perdido cerca de un pequeño pueblo de Minnesota. ¿Un monstruo, un depredador desconocido, una leyenda urbana, un tinglado para atraer turistas?
¿Recuerdan a Pietro Brnwa? Era aquel asesino a sueldo arrepentido que ejercía de médico en el peor hospital de Manhattan gracias al programa de protección de testigos del FBI, y era el protagonista de la descacharrante Burlando a la Parca. Ahora, en esta segunda entrega de sus andanzas, Brnwa se enfrenta al monstruo del lago de Minnesota. ¿Pero cómo hemos llegado hasta aquí? A Brnwa lo contrata un billonario misántropo para que acompañe y proteja a Violet Hurst, una paleontóloga despampanante y autodestructiva cuya relación con el billonario no es exclusivamente profesional. La misión: investigar el asunto del monstruo. Y lo de viajar a ese lugar recóndito a Brnwa le parece perfecto para seguir con lo suyo: esconderse de la mafia que lo quiere asesinar.
Aunque en el tranquilo pueblecito nada es lo que parece: la dueña del restaurante pasa droga por la frontera de Canadá con la ayuda de dos adolescentes, otro de los vecinos se dedica a intentar filmar al monstruo, sobre el que algo sabe el médico del pueblo… Y, para acabar de liarlo todo, a la fiesta se suman unos narcos dispuestos a montar una batalla campal, y además el billonario, que se ha puesto celoso, y hasta la mafia, que sigue empeñada en liquidar al asesino arrepentido.
El resultado: una novela trepidante y desternillante, una enloquecida aventura con monstruos, narcotraficantes, chicas guapas, millonarios chiflados y gente de pueblo que tampoco es lo que parece.

Reseñado por Pepe Rodríguez

Escrito por Josh Bazell

Josh Bazell es licenciado en filología inglesa y escritura por la Universidad de Brown y doctor en medicina por la Universidad de Columbia. Su primera novela, Burlando a la Parca, considerada por The Times una de las diez mejores novelas de 2009, fue traducida a treinta y dos lenguas: «Ni que decir tiene que no se lee: se devora. Y todo gracias a unos diálogos-sable y un ritmo endiabladamente veloz» (David Morán, Rockdelux); «Una insólita mezcla de thriller sangriento y saga hospitalaria que, como la buena novela negra, denuncia la corrupción de la sociedad contemporánea» (Half Nelson, Go); «Divierte con ímpetu salvaje al paciente (el lector) mien­tras pone en solfa a la clase médica y a la criminal, de una tacada» (Llàtzer Moix, La Vanguardia). De su segunda novela, Wild Thing, se han vendido los derechos de traducción, antes de su publicación, a catorce lenguas.