Dumala de Keyserling, Eduard von

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El universo colorista y sensitivo de von Keyserling se manifiesta de nuevo en esta novela corta, donde la pluma del escritor germano vibra y hace vibrar de sensaciones y emociones al lector. Como es habitual, sus relatos se sitúan en la placidez campestre nórdica, siempre alrededor de un castillo o mansión del noble local. La antigua aristocracia rural nórdica, abocada a un declive progresivo, mientras mantienen erguida su figura, símbolo para la población que les rodea y que les mira como estandarte.

El eje de la narración es el pastor Erwin Werner, que ejerce su ministerio entre los pobladores de una pequeña aldea a la sombra de las varias mansiones  como la de Dumala, cuyo propietario, el barón Werland, es un inválido al cuidado de una esposa aún joven y bellísima. La baronesa Karola es la causa perturbadora de la vida doméstica del pastor, así como de otros hombres.  El pastor está ingenuamente embelesado con la baronesa, que obviamente le trata como a un sirviente, un sirviente que aspira con delectación el perfume que exhala tan altiva e inalcanzable flor. Y a la dama le gusta ser amada en silencio, deseada a prudencial distancia…aunque ansía, al mismo tiempo, vivir una violenta pasión. Y esta se presenta bajo la prestancia del barón von Rast, audaz, atractivo, temerario vecino que gusta de visitar a tan atractiva dama con tan comedido esposo, incluso arriesgando su vida por caminos peligrosos.

Keyserling es un pintor del lenguaje,  un creador de espacios estéticos emocionales  y sus novelas están impregnadas de una mezcla de nostalgia, soterradas pasiones y naturaleza. Describe muy bien  –al fin y al cabo es su caso– la aristocracia rural en trance de desaparición, las relaciones entre los sexos donde las grandes pasiones afloran tras frustrados intentos de ocultarlas. Sus personajes se debaten entre el deseo y el deber, contrastando con la posición social de cada uno, que les impide determinadas opciones.

En el presente caso, tres hombres sufren una pasión soterrada e imposible: el esposo que se sabe traicionado pero que comprende y disculpa; el secretario que no se atreve ni a esperar una mirada de su dama; y el clérigo, al que le está vedado salirse de su función meramente pastoral pero descubre en su interior deseos prohibidos. Un cuarto hombre, el barón Rast, aficionado y amante de la caza, será el que precisamente atrape a la gacela.

El clérigo Werner, incapaz de soportar por más tiempo la presión de los celos, llega a tomar una peligrosa decisión, contrariando por completo sus principios racionales y religiosos. Tanto él como el humillado secretario y el esposo inválido, asisten inevitablemente a la peligrosa deriva de Karola. Sin embargo, aunque unidos en su despecho, cada uno toma un giro diferente en su reacción ante el desastre. Las relaciones de Werner con su desolada esposa Lene, los desesperados intentos de ella por atraer la atención del esposo, al que sabe enamorado platónicamente de Karola, la desesperación de Werner…todo ello es descrito con sobriedad y a la vez, con certeras pinceladas.

Un mundo poblado de colores, luces, sonidos y sensaciones nos envuelve desde la primera página. El paisaje nos circunda, escuchamos el sonido del viento, el crujir de la nieve, sentimos el frío de la helada, percibimos la oscuridad de la noche poblada de inquietudes y sospechas. Escuchamos los cascabeles del trineo mientras observamos el brillo en la mirada o la angustia ante una ausencia. Una obra bella y emotiva, en su línea habitual, que los lectores aficionados a este tipo de novelas disfrutarán con largueza. La edición y traducción, espléndidas, como siempre.

Reseñado por Ariodante

Escrito por Keyserling, Eduard von

Keyserling, Eduard von

Eduard Graf von Keyserling nació en el castillo de Paddern, cerca de Hasenpoth (Aizpute), Curlandia, en 1855. Miembro de una antigua y noble familia alemana del Báltico, y familiar del filósofo Hermann Keyserling, estudió en la Universidad de Dorpat, pero fue obligado a abandonar sus estudios debido a un incidente que le alejó de los círculos aristocráticos. Tras mudarse a Viena, continuó estudiando y empezó a familiarizarse con las ideas sociales del naturalismo. Fue entonces cuando comenzó a publicar. Posteriormente se trasladó a Munich, de donde, a excepción de una corta estancia en Italia, ya no saldría. En Munich frecuentó nuevos círculos artísticos, entre los que se encontraban L. Corinth, M. Halbe, R. Kassner y F. Wedekind. Durante esa etapa, escribiría muchas obras de teatro, pero lo que le condujo al verdadero reconocimiento fueron sus novelas. Ya enfermo de sífilis, en 1904 publicó la novela Un ardiente verano (Nocturna, 2010). En 1908 se quedó ciego y hubo de dictar sus últimas novelas —entre otras, Olas (1911) y Princesas (1917, Nocturna, 2010)— a sus hermanas, hasta su muerte en 1918.

Ficha técnica

Páginas: 167 Precio: 15,00€
Traducción: Carlos Fortea

Un triángulo amoroso en un palacio que siempre se halla bajo la nieve

Tres hombres compiten por la bella Karola: un joven y altivo poeta, un religioso con dudas y un barón de oscuras intenciones. Cuando la tensión se vuelva insoportable, uno de ellos se descubrirá cometiendo un acto tan vil como sorprendente.

Ambientada en el gélido invierno báltico, Dumala es una perturbadora novela de Eduard von Keyserling —conocido como el escritor impresionista por la delicadeza de su estilo— sobre el deseo y el peligro de los celos.