1688 de Steve Pincus

1688. La primera revolución moderna (Steve Pincus)_cubierta

La revolución inglesa de 1688 – 1689, casi olvidada en la actualidad fue, no obstante, inspiración para otros movimientos radicalmente transformadores como la revolución americana o la francesa. Esa devaluación de su verdadera importancia podría deberse, según el autor de este ensayo, a la limitada interpretación oficial que restringe sus objetivos a la expulsión del rey católico Jacobo II, abiertamente incompatible con la idiosincrasia inglesa. Su sustitución por los protestantes Guillermo III y María II vendría a ser, según ese punto de vista, el desenlace involucionista de un conflicto de carácter religioso. Sin embargo, para el autor, la Revolución Gloriosa fue una verdadera revuelta popular contra el absolutismo y la intolerancia religiosa, la primera revolución moderna.

Para sustentar su propuesta, Pincus comienza con una reformulación ad hoc de los procesos revolucionarios. A las tesis tradicionales que los explican como un derrocamiento del viejo régimen a manos de modernizadores o de un nuevo grupo social, antepone el proceso en curso de modernización del Estado como aquel que crea las condiciones necesarias para una revolución, cuya deriva, democrática o autoritaria, dependerá de la base económica predominante en la sociedad. Así, el enfrentamiento se produce entre dos formas distintas de entender la modernización: la que propone el Estado para renovarse y la alternativa de los revolucionarios. Uno de los objetivos del libro será, pues, demostrar que esa era la situación en 1688.

Mientras Pincus va desplegando los datos que colocan a la economía inglesa de fines del siglo XVII como esencialmente manufacturera y con un espectacular crecimiento comercial, nos va informando de las novedades que potencian dicho desarrollo, como la implantación de un excelente sistema de correos, la aparición de la diligencia, o la extensión de la cultura del café, que promueve unos locales donde se discute tanto la información económica como la política.

La estrategia para defender sus heterodoxos planteamientos es acumular un sinfín de opiniones de testigos y contemporáneos de los sucesos que confieren a la narración el tono, especialmente dinámico, de un reportaje periodístico. Dichos comentarios aparecen convenientemente documentados en el abultado aparato de notas, casi un tercio del total del libro, que, al ser casi exclusivamente relativas a las fuentes, no suponen, en ningún caso, ningún lastre para el lector. También recurre Pincus a una didáctica y periódica repetición de las ideas fundamentales, que junto a un resumen sumario de las que corresponden a cada sección, facilitan la fluidez de la lectura.

Al ocuparse del contexto internacional, el autor desecha el relato histórico dominante que presenta la revuelta contra Jacobo como un enfrentamiento entre católicos y protestantes. Serían, por el contrario, el catolicismo de estilo francés del monarca y sus tendencias absolutistas las que conducirían a la rebelión. Una ideología esta que, además de exigir la sumisión total a la corona, conculcaba derechos fundamentales como la libertad de prensa y opinión o la inviolabilidad de la correspondencia, apoyándose en un control de los jueces y en una modernización del ejército y la armada al servicio de la represión interior. Se añade además, como argumento contra el relato tradicional, la profunda división en el catolicismo inglés: por un lado los jesuitas y católicos galicanos que apoyaban a Jacobo, y por el otro los papistas, algunos de los cuales incluso veían con buenos ojos las maniobras del protestante príncipe de Orange. Un análisis de similar calado sería deseable para desmontar la naturaleza, supuestamente religiosa, de tantos conflictos posteriores.

Quizás la tarea más ardua para Pincus sea desmontar la arraigada versión de la insurrección como levantamiento incruento coordinado y promovido por una potencia extranjera, invitada a la ocupación por la aristocracia y los terratenientes y en la que no participó el pueblo, todo lo cual la privaría de su carácter revolucionario. Para ello, el autor irá aportando los datos conducentes a demostrar la virulencia de las acciones populares, la extensión de la sublevación y la composición anglo-holandesa, humana y financiera, de la fuerza invasora.

Un estudio pormenorizado de sus consecuencias políticas y económicas completará esta apasionante exposición de unos hechos cuya trascendencia histórica y verdadero impulso revolucionario reivindica ahora su autor.

Reseñado por Rafael Martín

Escrito por Steve Pincus

Steve Pincus es catedrático de historia de los siglos XVII y XVIII en la Universidad de Yale. Es autor, además de numerosos artículos, de los libros Protestantism and Patriotism y England’s Glorious Revolution.

Ficha técnica

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Traducción: Agustina Luengo
Páginas: 1216 Precio: 49.00 €
Durante doscientos años los historiadores han considerado la revolución inglesa de 1688 como una revolución incruenta, consensuada y aristocrática. Steve Pincus, tras años de investigación y estudio de nuevas fuentes, refuta con brillantez tales ideas en este libro, y nos demuestra el verdadero alcance que esta revolución supuso en la historia de Europa: un auténtico antes y después. Pincus nos muestra cómo esta revolución fue, por encima de la francesa, la primera y auténtica revolución moderna.

1 comentario en “1688 de Steve Pincus”

  1. Gracias por esta excelente reseña. Estaba buscando algún comentario que me aclarara el valor del estudio de Pincus y éste lo ha hecho de sobra.

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