Resena

Reseña

Las cadenas del destino

Sebastian Roa

Por peperguez
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Las cadenas del destino

Sebastian Roa

Resumen

Año 1195. Castilla ha caído en Alarcos y el califa almohade Yaqub al-Mansur avanza sobre Toledo. Los conquistadores africanos impondrán la conversión al islam más rígido o sembrarán la Península de cristianos crucificados y cabezas cortadas. Las fronteras se resquebrajan, las aldeas y los castillos se vacían, oleadas de refugiados...

9 de Enero de 2017

¿Cómo ve la Historia dentro de los actuales planes de educación?

La veo poco y parece que en el futuro se va a ver peor. Cada generación sabe menos que la anterior y los diferentes planes se centran en historias sectoriales y en servir a la política de turno. No hay más que preguntar a un chaval gallego sobre Tartessos, o a un extremeño sobre la Marca Hispánica. En fin: un desastre cuyo arreglo debería ser objetivo preferente por parte de las autoridades educativas.

La novela histórica está mucho más valorada entre quienes sí estudiaron historia profundamente y menos entre los más jóvenes. ¿Cree que en el futuro este género decaerá por eso o al contrario que servirá para que las nuevas generaciones se interesen por la Historia?

El género lleva décadas estabilizado y seguirá igual. O incluso mejor, en parte porque a todos nos interesa nuestro pasado pero cada vez tenemos más difícil acceder a él. Y sí: puede que a algunos jóvenes les interese menos; pero, por desgracia, la juventud se pasa con los años.

La época Almohade en la que se basa su trilogía es una de las cenicientas de la historia de España ¿Cuál es la razón?

Tres factores:
A) La Edad Media es una época denostada generalmente. Tenemos muchos prejuicios sobre ella y le atribuimos tinieblas que, en gran número, pertenecen a otros momentos históricos. A ambos lados de esa oscuridad medieval brillan la antigüedad clásica y el Renacimiento, que nos han vendido como mucho más atractivos.
B) En el caso de España, al igual que en el resto de Europa, la Edad Media es fundamental para comprender la evolución territorial y la formación de los estados. Por esa causa se la ha usado y abusado de ella, tanto para construir una imagen idealizada de España como para destruirla. Los propios historiadores pelean entre sí por el concepto de Reconquista, así que...
C) Corrección política. El imperio almohade fue un estado islámico basado en el fundamentalismo y prolijo en usar la yihad, y sus principales enemigos fueron los estados cristianos de la Península Ibérica. Esta realidad conjuga mal con la paz, el amor, la tolerancia y las florecillas de colores.

No todo es historia en sus libros, combina personajes ficticios con reales. Muchos de esos secundarios que la historia oculta ¿son los verdaderos protagonistas de la misma?

No suelo tomarme en serio a quienes nos muestran «lo que la historia oculta». Si la historia oculta algo, no podremos verlo hasta que alguien invente la máquina del tiempo. Dicho esto, mis novelas son sobre todo eso: novelas. No tengo intención de desvelar realidades históricas, sino de mostrar el drama humano en un contexto temporal apto para desarrollar la épica. El propósito de algunos escritores de novela histórica es entretener, emocionar y estremecer al lector. Aunque usted consigue esas tres cosas

¿Cuál es su motivación al escribir?

Adentrarme en los enigmas de la vida. Comprender el amor, el odio, la ambición, la lealtad, el miedo, el valor... Para ello busco momentos clave. Situaciones verosímiles en las que los personajes se jueguen el todo por el todo y arrastren al lector fuera de su zona de confort. Si consigo este objetivo, la emoción y el entretenimiento están asegurados.

Describir las andanzas del califa Yaqub al-Mansur ¿servirá hoy día como base de entendimiento con el Islam o por el contrario como reafirmación de un enfrentamiento de siglos?

Yaqub al-Mansur, como buen almohade, seguía la doctrina del takfirismo, por lo que consideraba infieles a los musulmanes moderados y se sentía autorizado por Dios para cortarles el cuello. Esta furia, por descontado, la desataba también contra judíos y cristianos. De hecho, los primeros enemigos de los almohades fueron los demás musulmanes del Magreb y al-Ándalus. El enfrentamiento que nos muestra esta parte de la historia no es entre distintas religiones, sino entre el odio y la tolerancia. La primera enseñanza que deberíamos sacar es que el extremismo solo causa dolor y muerte. Sus descripciones y su vocabulario son exquisitos 

¿Busca definir correctamente, explicar exactamente una época o hacer que el lector tenga que usar el diccionario de continuo? (dicho con mucho humor)

Si el lector medio tiene que detener la lectura para consultar una palabra en el diccionario, mi misión ha fracasado. No tengo interés alguno en interponerme entre la novela y el lector, o que este se distraiga de la lectura para decirse «oh, qué bien escribe este tipo» o «cuántos términos medievales conoce». Lo que persigo es que el lector caiga de lleno en la esfera diegética, suspenda voluntariamente su juicio y deje de LEER para viajar al pasado y VER la acción. Tanto la forma como el fondo han de servir a ese objetivo. La novela histórica junto con la novela negra son los dos géneros verticales de más éxito en la actualidad

¿A qué cree que se debe el interés masivo por la novela histórica?

De nuevo tres factores:
A) Contextualizar el drama humano en nuestra época da buen resultado: ahí está, efectivamente, el éxito del género negro. Pero el pasado nos ofrece un escenario mucho más amplio (en siglos, en milenios), lleno de esos conflictos de los que bebe necesariamente la literatura.
B) El lector parece reclamar de nuevo esa épica que se ha perdido en los últimos tiempos, cuando la literatura se ha centrado más en la sordidez y en la autoflagelación. Al final, queremos que nos vuelvan a contar esas historias de griegos que van a conquistar Troya.
C) Como ya hemos comentado, el afán por conocer el pasado es connatural al ser humano, y cada vez resulta más difícil hacerlo por conductos académicos. No creo que la novela histórica sea un buen método para aprender historia, pero muchos lectores no comparten esa visión.

Suponemos que ahora enfrentará un cambio de registro, pero ¿y un cambio de género?

No lo descarto. Todos los géneros son respetables y aprendí hace años a no decir «de esta agua no beberé».

Si estuviera en el lado del librero ¿cómo me “vendería” su libro? ¿Aconsejaría leer sus dos obras previas antes de acometer esta?

No es imprescindible leer La loba de al-Ándalus o El ejército de Dios para disfrutar de Las cadenas del destino porque, aun dentro de una trilogía temática, las novelas tienen tramas completas y funcionan por separado. Pero para colocarse mejor en el contexto histórico y hacerlo cronológicamente, tal vez sea mejor seguir el orden. En cuanto a mis habilidades como vendedor, son más bien pocas. Solo puedo garantizar una inmersión sincera en el drama humano. Si yo me emociono y reflexiono gracias a lo que escribo, creo que mis lectores también lo harán. Tampoco quedarán decepcionados los más interesados en la verdad histórica que en la verdad literaria: la invasión almohade y la resistencia ibérica conforman una auténtica epopeya.

¿Qué mensaje querría que le quedara como regusto al lector?

Nada de lo que ocurre hoy es nuevo. Ha pasado antes y supimos hacerle frente porque, a través de los siglos, las pasiones humanas siguen siendo las mismas.

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