Cuatro escritores revisan el género negro

Invitados a la Semana Negra de Gijón

La 32 edición de la Semana Negra de Gijón, que se celebrará del 5 al 14 del próximo mes de julio, tendrá como invitados a prestigiosos autores de novela negra en español. El Placer de la Lectura ha logrado reunir en una misma conversación a cuatro de los más estelares: Miloš Urban (Sokolov, Checoslovaquia), Javier Valenzuela (Granada, España), Miguel Rojo (Asturias, España) y Eduardo Goldman (Buenos Aires, Argentina), todos narradores del sello madrileño Huso Editorial. El tema es la actualidad del género más negro de la literatura.

 

Pregunta: – ¿Hacia dónde ha evolucionado lo negro en la literatura?
Miloš Urban: – Por desgracia, tengo la sensación de que cada vez vamos más hacia la brutalidad, en detrimento de la motivación real creíble de los criminales, de toda su psicología. Cuando hablo con los lectores, muchos de ellos tienen sus reticencias y se preguntan cuántas repugnancias habrá en cada nuevo libro. Ya están un poco cansados de todo esto. Por supuesto que esto no es así para todos los lectores, pero tengo la sensación de que esta tendencia a la brutalidad chocante ya se ha agotado. Ya no choca.
Javier Valenzuela: – Hacia un aumento espectacular de la cantidad en detrimento de la calidad, hacia temáticas tremendistas, viscerales y sanguinolentas en detrimento de las sutiles y significativas, y escrituras mediocres alejadas de los altos niveles de los clásicos.
Miguel Rojo: – Frente a aquellos detectives cuya fe en el racionalismo, en la lógica de su intelecto para desentrañar enrevesados crímenes, o aquellos otros posteriores manchados por el mismo mal que trataban de combatir, la novela negra actual se ha diversificado tanto que hay tantos modelos como autores dicen escribir novela negra; estamos, eso sí, ante una novela más cercana, más pegada a la realidad social, más sensibilizada con los problemas del mundo moderno (paro, contaminación, maltrato…) y también más preocupada que nunca por la calidad literaria de los textos.
Eduardo Goldman: – Creo que la evolución del género negro ha estado siempre en función de derribar prejuicios, empezando por la crudeza urbana de sus temas y el fraseo contundente de su escritura, hasta el prejuicio mismo que colocaba al género como un bastardo incómodo de la literatura. Hoy día, sus primeros cultores están en el pedestal que se merecen. El género negro nunca dejó de chatarrear prejuicios, como aquel mito establecido que sólo los hombres podían escribir negro. Prueba de lo contrario, son las invalorables plumas (perdón, computadoras) de María Inés Krimer, Claudia Piñeiro, Gabriela Cabezón Cámara, Mercedes Rosende y muchas otras, cuyas obras se han convertido en clásicos del género negro. Una literatura que estará siempre viva, mientras siga rompiendo sus propios clichés y derribando los prejuicios, que jamás parecen agotarse.

Pregunta: – ¿La literatura es una vía de denuncia social? 
Miloš Urban: – Puede serlo, pero tampoco tiene por qué. La buena literatura no lo es por sus temas, aunque sea por los temas que luego reciba premios literarios. Creo que la denuncia social hace tiempo que la han adoptado otros medios, la novela sirvió para ello especialmente durante el siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX.
Javier Valenzuela: – Si no está comprometida con los anhelos de libertad y felicidad de la gente, si no empatiza con su dolor ante la injusticia, la literatura es solo entretenimiento sin trascendencia.
Miguel Rojo: – La literatura es una vía para entender lo “inentendible” del comportamiento humano, (incluído el del propio autor), lo “inentendible” que hay en nuestra sociedad lo que, de alguna forma, si le apetece, se puede considerar como “denuncia social”.
Eduardo Goldman: – Cuando un texto revela la injusticia o los desastres a que nos tiene acostumbrados la “civilización”, podemos hablar de denuncia social. Ya sea en una novela, una pieza teatral, una película, una serie, una canción o lo que sea. A veces ni el mismo autor tiene conciencia de estar haciendo una denuncia, pero la misma obra, por reflejar crudamente las lacras sociales (pobreza, explotación, corrupción, narcotráfico, etcétera), es una denuncia en sí misma. Esto no quita que, en ocasiones, un autor se llene la boca con el tema de la denuncia social, sólo porque el mismo se ha vuelto muy prestigioso.

Pregunta: – ¿En qué se diferencia su obra de la novela negra convencional?
Miloš Urban: – Mis libros son muy personales, aunque en ellos no escribo sobre mí mismo, sobre Miloš Urban. Simplemente necesito expresarme acerca de mi vida, acerca de lo que vivo o de lo que echo de menos. Y lo hago a través de la máscara de un narrador.
Javier Valenzuela: – No comulgo con dos manías actuales: la primera, la conversión en héroes de los funcionarios del Estado, yo prefiero al investigador crítico e independiente a lo Spade o Marlowe; la segunda, la necesidad de matar a alguien en cada página para darle emoción a la obra, creo que una muerte violenta es suficiente para contar una buena historia.
Miguel Rojo: – Probablemente en que nunca trato de escribir novela negra. Sólo una vez concluida me doy cuenta de que participa de alguna de las características de la Novela Negra.
Eduardo Goldman: – No sé si soy el indicado para responder a esa pregunta. Ni siquiera sé si soy capaz hacerlo. Lo cierto, para mí, es que cuando escribo no tengo idea del género en que me encasillo, ni me importa. Yo sólo me engancho en la elucubración de una historia que tiene mucho que ver con lo que tengo para decir. Luego “contrato” personajes para que puedan desarrollarla. Y pronto lo personajes cobran una gran envergadura y les entrego la historia para que la lleven adelante. Confío en mis personajes. Me enamoro de cada uno de ellos. Pero como ellos son una proyección de mi propio Yo, de alguna manera me enamoro de mí mismo. Narcisismo a la máxima potencia. ¡Mierda! Mejor no sigo, o termino sollozando en el diván gastado del psicoanalista de turno.

Pregunta: – ¿Qué significa para usted estar presente en la Semana Negra de Gijón?

Miloš Urban: – Tengo curiosidad por las experiencias del resto de autores que se dedican a este género. Como decía, soy algo escéptico sobre la evolución de este género, pero si alguien no lo es, estaré encantado de escuchar cómo lo ve él.
Javier Valenzuela: – Es el festival “noir” más prestigioso de España, así que estar allí es una buena ocasión para aprender cosas de los muchos que de esto saben más que yo.
Miguel Rojo: – Una enorme ilusión. Cuando yo era un niño mis padres me llevaban de la mano a la Semana Negra para comer pulpo y subirme a las atracciones de la feria, para al final acabar sentado frente a una mesa donde un señor mayor hablaba durante largo rato de algo que no me interesaba. Pensar que ahora puedo ser yo ese “señor mayor” me hace tanta ilusión como pavor le habrá de causar al nuevo niño que se siente frente a la mesa.
Eduardo Goldman: – ¿Qué significa para un actor visitar Hollywood? Pues eso.

 

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