El balneario de Tozeur de Ángel Marqués

Novela cuyo eje central es un viaje en búsqueda de sí mismo, en la línea de un Bowles, con toques de W.H.Hudson, Evelyn Waugh, o incluso Somerset Maugham.
El autor presenta un personaje, José, que carga con un trágico suceso del que se siente culpable. De carácter débil, indeciso, traumatizado en exceso por su culpa, solo con el trascurso del tiempo y de nuevas experiencias se transforma y endurece. Los demás personajes sólo los percibe el lector desde los ojos de José, salvo Olvido, que, por las cartas, se puede imaginar lo que le pasa por la cabeza, así como por su muy interesante relato del viaje. Saad, Yasmin, Olvido son personajes que también tienen un pasado, aunque el autor no les da demasiada voz. Noor es una mujer tradicional árabe. Yasmin es un misterio. Olvido es una pesadilla. Las relaciones entre las tres mujeres serán explosivas.

Obligándose a superar un estado depresivo tras los dramáticos sucesos vividos, el protagonista se lanza a una huida hacia delante. Decide marchar, da igual dónde, dejándolo al puro azar, … y casualmente es Túnez el destino final de su escapada.

Allí descubre un mundo distinto, completamente ajeno a su vida habitual, que le hace replantearse muchas actitudes y re-direccionar su vida. La soledad del desierto impone reflexión: las divagaciones de José en sus estancias por los desolados arenales pedregosos o en la cabaña del ermitaño, así como los encuentros con el loco inglés de los dátiles son muy definitorias de su conflicto interior, haciéndole replantearse cuál sea su destino y cómo quiere seguir viviendo y con quién.

Sus nuevas relaciones le llevan a participar en terrenos peligrosos como el contrabando de armas, pero la dedicación a una empresa nueva, la construcción de un balneario, ocupa su interés y con ello se siente partícipe del pueblo que habita, pueblo que quiere sentir como propio, aunque nunca será visto como tal por los vecinos. Las nuevas vivencias marcarán los siguientes pasos que dirigirán su vida en el futuro.

Tiene partes claramente diferenciadas: un comienzo muy bueno, muy fuerte, para atrapar al lector, que luego se va difuminando hasta el momento de decidir la huida; la llegada al pueblo es atractiva, sus primeros movimientos por él, el contacto con los vecinos y la relación con Saad, su anfitrión, el descubrimiento de las mujeres…

La construcción del balneario es menos plausible, y su sostenibilidad, en un pueblo perdido del desierto, tampoco queda muy clara. Sin embargo, es evidente que el balneario ejerce una función simbólica en toda la narración: agua como purificadora de los pecados, limpieza del cuerpo y limpieza del alma. Es algo que José ha proyectado como su aportación a la vida, a la comunidad, como la obra de su vida. Algo creado y dirigido por él (con la ayuda, eso sí, de Saad) y que, como su propio pasado, puede hacerlo desaparecer igual que lo ha construido.

Las partes de los negocios del contrabando de armas son plausibles y correctas, quizás demasiado cortas. Están tratadas un poco como un thriller, manteniendo bastante el interés del lector. La parte en la que Olvido cuenta su aventura –muy corta- es interesantísima. Las escenas de erotismo son atractivas, si bien quizás no demasiado verosímiles.

El ritmo de la narración es bueno, se lee bien, no agota ni cansa, siempre que se sea indulgente con aquellos puntos no demasiado convincentes, por ejemplo, la delimitación del tiempo o ciertas carencias de documentación. El autor ha construido la narración con bastantes elementos diferentes y el entramado se mantiene, haciendo su lectura amena e interesante. Quizás algo más de documentación hubiera mejorado algunas partes, pero tampoco se nota como imprescindible. En cuanto al lenguaje usado, está muy bien reproducido el uso del español por parte de los magrebíes.

En suma, una novela que entretiene y también hace pensar, que muestra un mundo ajeno y encuentra cercanías insospechadas. Historia de amor, thriller, búsqueda interior… son elementos que le dan un atractivo y la hacen de interesante lectura.

Ángel Marqués Valverde es diplomado en Asesoría fiscal y Relaciones laborales. Se graduó en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid. Completó su formación en el Laboratorio teatral William Layton; estudió fotografía, cámara y realización de video.
Su amor por la escena lo llevó a ejercer variados oficios en los ámbitos teatral y cinematográfico; y su pasión por la literatura, a escribir novela e impartir talleres de escritura creativa.
Ha publicado la novela Nunca es tarde (Ed. Nazarí, 2014) y diversos relatos temáticos con la Ed. Generación Bibliocafe (2014-2018). El balneario de Tozeur es su segunda novela y con ella nos confirma su particular universo imaginario.

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