Lo que aprendemos de los gatos de Paloma Díaz-Mas

Gatos

No había tenido la oportunidad de leer a Paloma Díaz-Mas de hecho no la conocía, pero viendo lo mas reciente que iba a publicar la Editorial Anagrama a finales de este año 2014 aparece este libro con un nombre que me engancha inmediatamente debido a mi amor por los felinos. Apenas llega a la librería parte del pedido de fin de año es el primero que casualmente aparece al abrir la primera caja, así que decido leerlo esa misma noche y que he disfrutado mucho a pesar de los rastros de tristeza que tiene durante algunas partes de su lectura.

El gato es uno de los animales más literarios que existe, estas hermosas mascotas son las que innumerables escritores han disfrutado de su compañía, los gatos siguen y seguirán siendo los mejores cómplices para los creadores de bellezas literarias, autores como H.G. Wells, Jorge Luis Borges, Alejandro Dumas, Edgar Allan Poe, Charles Bukowski, William Burroughs, Alejandro Jodorowsky y la lista sigue y sigue de escritores que jamás pudieron imaginar sus vidas y muchas veces su inspiración para escribir sin estos felinos merodeando silenciosamente a su alrededor.

La profesora Díaz-Mas nos regala un libro que todo amante de los animales debe de tener y en especial a todos los admiradores de los gatos. En “Lo que aprendemos de los gatos” la autora nos cuenta en el primer capítulo llamado “Un gato” su experiencia y relación con su primera mascota de nombre “Tris-Tras” y lo que significó su dolorosa muerte luego de tantos años de amorosa compañía formando parte de su familia como un miembro mas o cuidado como el mas importante de todos, vivir el luto luego de su muerte y recoger todo lo que perteneció a su gata hace que la carga de tristeza y melancolía se haga notar para luego contar sus recuerdos de cómo “Tris-Tras” llegó a su familia logrando que hasta las rutinas del matrimonio se modificaran en torno y a la comodidad de el precioso animal.

El segundo capítulo lleva por nombre “Dos gatos” y es aquí donde luego de la muerte de “Tris-Tras” adopta dos nuevas mascotas a las que coloca los nombres de “Tris” y “Tras”, es en este capítulo donde Paloma Díaz-Mas profundiza en su visión de que al tener gatos el dueño cree tener el poder sobre ellos y es completamente al contrario son ellos los que hacen que todo su entorno se adapte a su forma de vida felina, hace una descripción física y muy detallada de lo que significa un gato y tenerlo en casa usando razones que van desde posiciones filosóficas donde habla de esa enfermedad congénita y degenerativa llamada “razón” y esa sustancia toxica de nombre “ideas” que nos hace creernos que estamos por encima de los gatos o simplemente de cualquier animal o mascota que decidamos permitir que nos acompañe a diario en nuestros hogares y en nuestras vidas. En este segundo capítulo encontramos una muy interesante historia del norte de África en la que nos cuenta como el gato es quien a través de los años ha domesticado al ser humano y no al contrario como se suele creer.

“Lo que aprendemos de los gatos” es un libro indispensable para los amantes de los animales, por momentos tiene un tono algo melancólico pero también nos muestra como todas las mascotas tienen y deben tener un espacio muy importante en nuestras vidas y familias, que son un miembro mas de ella que merece respeto no solo por su fiel compañía también por su lugar dentro del hogar.

Un libro verdaderamente corto, de lectura rápida y a su vez delicada que recomiendo a todo el que tenga o haya tenido la dicha de compartir una vida con estos preciosos animales.

 

Reseñado por Jesús Santana

Librero de Caracas

 

http://bitacoradelscriptorium.blogspot.com.es/

Escrito por Paloma Díaz-Mas 

Paloma Díaz-Mas (Madrid, 1954) es profesora de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y durante dieciocho años fue profesora de literatura en la Universidad del País Vasco. Ha publicado trabajos de investigación sobre literatura oral y romancero, literatura medieval es­pañola y cultura sefardí. Con sólo diecinueve años publicó un primer libro de microrrelatos (recientemente reeditado como ebook con el título Ilustres desconocidos). En Anagrama ha publicado las novelas El rapto del Santo Grial (finalista del I Premio Herralde de Novela 1983), El sueño de Venecia (Premio Herralde de Novela 1992) y La tierra fértil (Premio Euskadi 2000 y finalista del Premio de la Crítica); el libro de cuentos Nuestro milenio (1987), y los relatos autobiográficos Una ciudad llamada Eugenio (1992) y Como un libro cerrado (2005). También ha colaborado en dos antologías de cuentos coordinadas por Laura Freixas, Madres e hijas (2002) y Cuentos de amigas (2009).

Ficha técnicaCaptura de pantalla 2014-12-17 a la(s) 18.17.47

PVP con IVA 12,90 €
Nº de páginas 128
Los seres humanos –piensa el gato– tienen una irremediable tendencia a entender las cosas al revés. Por ejemplo, si ven un libro que se titula Lo que aprendemos de los gatos, probablemente creerán que trata de lo que los humanos pueden aprender acerca de los gatos, para conocerlos mejor (cosa que, dicho sea de paso, tampoco estaría de más); sin embargo, para cualquiera que sea capaz de pensar con claridad, resulta evidente que Lo que aprendemos de los gatos significa otra cosa: lo que los humanos pueden aprender a partir de los gatos, es decir, lo que los gatos pueden enseñarles. Este tipo de errores se producen porque los humanos parten de la absurda creencia de que son animales superiores, cuando todo el mundo sabe que los animales superiores son los gatos. Los gatos –piensa la autora de este libro– tienen mucho que enseñarnos, pero para ello hace falta que estemos atentos y dispuestos a aprender. Son cariñosos, pero nunca sumisos, así que nos enseñan a pactar nuestra convivencia día a día. Confiados sólo si sabemos ganárnoslos poco a poco, ejercitando la virtud de una conquista paciente. Domésticos e independientes, como fieras aclimatadas a nuestro hábitat. Los creemos indefensos, pero en realidad están mucho más preparados para sobrevivir que nosotros. Bajo su piel de seda se ocultan las garras de una fiera y un cuerpo atlético envidiable. Y, cuando los vemos jugar, exhibiendo su magnífica forma física, o dormir plácidamente sobre nuestro sillón favorito (sí, ese sillón donde los gatos nunca nos dejan sentarnos) envidiamos también su capacidad para vivir intensamente ese instante; sin atormentarse, como hacemos nosotros, por un pasado que ya no existe y un futuro que tal vez no llegue. Un libro que es una joya para cualquier buen lector, y desde luego absolutamente indispensable para todos los amantes de los gatos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *