Mal dadas de James Ross

9788494062735

Si las profundas crisis económicas se ceban en los menos favorecidos convirtiéndolos en auténticos marginados, su poder se muestra devastador en aquellas sociedades que, por su arraigado individualismo, confían en la astucia insolidaria y sin escrúpulos como instrumento de salvación. ‘Mal dadas’, la única novela publicada por James Ross, transcurre durante los años treinta de la Gran Depresión, y es una cruda ilustración de los niveles de degradación que pueden alcanzar los que apuestan por esa estrategia. En el microcosmos que describe Ross el alcohol se consume sin medida, las timbas arruinan a los menos avispados y el envilecimiento de sus habitantes se refleja en la catadura de los mismos, unos elementos que confieren a la narración su tono de novela negra.

Y es que aunque la acción se desarrolle en una pequeña localidad de la América profunda, no podemos hablar estrictamente de ‘gótico sureño’ a pesar de que la obra llamara la atención de autoras como Flannery O’Connor. En los textos de ese género es la carga moral que soportan los personajes la que domina la narración. Aquí, sin embargo, es la presión de las penurias económicas o el insaciable deseo de enriquecimiento los que movilizan a los protagonistas, explicitándose todo el entramado de bienes hipotecados, impuestos devengados, préstamos bancarios y deudas en general que agobian a unos y enriquecen a otros. Se trata, pues, de un realismo cuantificado para cuadrar las cuentas de la miseria, la material y la moral.

El narrador, Jack McDonald, nos cuenta cómo, ante el embargo que amenaza a su granja y las deudas que lo persiguen, decide liquidar su hacienda y aceptar el trabajo que le ofrece Smut Milligan, el propietario de una gasolinera que acaba de ampliar para convertirla en centro de diversión de la zona. Pero una mala noche de naipes y dados junto al inminente vencimiento de una letra llevarán a Smut a una desesperada correría a la que arrastrará a un desconcertado Jack.

A partir de aquí el universo cerrado del salón de carretera se convierte en centro del relato. Por allí pasarán individuos de toda condición, como la mujer del magnate de la industria en busca de diversión, o el corrupto sheriff encargado de investigar los desmanes de los dos amigos, pendiente de una reelección que diversos casos sin resolver complican. Y hasta allí se acercará finalmente Astor LeGrand, el prototipo de mafioso en la sombra que controla la política local y supervisa todo lo que acontezca en la ciudad y pueda rendir beneficios.

La incertidumbre sobre la suerte de los dos protagonistas y el clima de tensión que va creando Ross, mantendrán al lector pendiente de un desenlace que no acaba de imaginar, el justo colofón a un texto que, publicado en 1940, había caído en el olvido, como sucede con muchas de las obras que se adelantan a su tiempo.

 

Reseñado por Rafael Martín

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Escrito por Ango Sakaguchi

James Ross (Carolina del Norte, 1911-1990) estudió en las escuelas universitarias de Elon y Louisburg. Tras participar en la Segunda Guerra Mundial, se matriculó en la Universidad de Columbia pero no llegó a obtener ningún título. Trabajó como albañil, granjero, y fue jugador semiprofesional de béisbol antes de dedicarse por completo al periodismo. De su obra narrativa solo consiguió publicar la novela de culto Mal dadas y varios relatos en revistas como Partisan Review, Cosmopolitan, Collier’s y Argosy. A pesar de que Mal dadas recibió elogios de Raymond Chandler, Flannery O’Connor y George V. Higgins, James Ross nunca encontró editor para su novela inédita In the Red.

Ficha técnica

Páginas: 355 Precio: 21,50€
(Trad. Carlos Mayor)

Durante la Gran Depresión, en Corinth, Carolina del Norte, no hay mucho que el joven granjero Jack McDonald pueda hacer además de beber una cerveza tras otra. Sin un céntimo y con una amenaza de embargo, Jack no duda en aceptar el empleo que su viejo compañero de colegio Smut Milligan le ofrece en su recién inaugurado salón de carretera, un lugar donde se sirve alcohol de fabricación casera, se juegan partidas clandestinas de cartas y se alquilan cabañas por horas. El continuo desfile de paisanos por el salón proporciona a Milligan buenos rendimientos, a menudo en forma de dinero, otras veces en forma de averiguaciones que, llegada la hora de liquidar deudas para seguir con el negocio, podrían resultar de vital importancia. Cuando el astuto y codicioso Smut ponga en práctica su brutal plan, a Jack le resultará difícil mantenerse al margen.

Publicada por primera vez en 1940 e inédita en castellano, Mal dadas podría ubicarse entre la cruda narrativa de James M. Cain y los primeros relatos de Ernest Hemingway. Una novela que, por su realismo sin concesiones y su lenguaje directo, resultó avanzada para el gusto de los lectores de su época, e impresionó a ilustres compatriotas como Raymond Chandler, Flannery O’Connor o George V. Higgins.

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