La utilidad de lo inútil de Nuccio Ordine

La utilidad de lo inútil (Nuccio Ordine)_cubierta

Este libro es un grito de alarma contra la invasión de la ideología de la dictadura del beneficio que está matando tantos ámbitos importantes de la vida humana. En esta obra es posible encontrar una serie de testimonios que pueden ayudarnos a reflexionar sobre la degradación del presente. La función principal de un clásico debe ser hacernos entender ese presente a través de las palabras del pasado. (En azul resaltamos las palabras del autor en nuestro encuentro con él)

Libros para defender la cultura han proliferado en los últimos años. Sin embargo, La utilidad de lo inútil brilla tanto por su punto de vista como por la atractivo que resulta leer un manifiesto que nos llama a defender ese ámbito que nos hace esencialmente humanos como es la cultura enfrentada a la dictadura del beneficio.

En el universo del utilitarismo, en efecto, un martillo vale más que una sinfonía, un cuchillo más que una poesía, una llave inglesa más que un cuadro: porque es fácil hacerse cargo de la eficacia de un utensilio mientras que resulta cada vez más difícil entender para qué pueden servir la música, la li teratura o el arte.

Nuccio Ordine parte de una introducción motivadora y razonada para impelernos a la rebelión contra el utilitarismo. Contra este sistema inhumano al que compara con Shilock,  el cual pretende eliminar lo que no le sirve aunque eso suponga matarnos. En nuestra conversación con él queríamos saber en primer lugar cuándo decidió decir basta ya, tengo que hacer algo para detener esta locura.

Hace muchos que en Italia han  comenzado reformas que han destrozado la educación convirtiendo a las universidades en empresas y a los estudiantes en clientes. Aplicar la logica empresarial a la universidad significa matar el saber, el conocimiento. Y matar sobre todo el deber principal que las escuelas y universidades deberían tener, que no es como los politicos creen proyectar a los estudiantes al mercado, sino crear personas conscientes, capaces de ser críticas, ser heréticos, luchar contra lo ortodoxo poniendo en tela de juicio lo establecido sin enseñar el conformismo.
El utilitarismo me ha empujado hasta un punto en el que para mí era imposible seguir asi. Debía hacer algo. Pense: primero, al comienzo del año académico diciéndoles que no se viene a la universidad para lograr un diploma sino que se viene sobre todo para ser mejor persona. Cuando uno es buena persona puede ser un buen médico, un buen ingeniero o un buen abogado. Sobre todo hay que evitar una posición utilitarista,  es necesario conocer el pasado y el presente para intentar perseguir el futuro.
Los politicos no lo entienden. En mi libro cito un pasaje de Víctor Hugo de 1848 en la Constitucion de Paris él dice a quienes recortan fondos para el aprendizaje “vosotros estais talando la excelencia del país. Cada escuela que abrimos es una cárcel que cerramos”. Segundo: pensé que era el momento de reaccionar como lo que soy, un profesor, buscando los argumentos, encontrando páginas de los clásicos que puede hacer vibrar las cuerdas del corazón de mis jóvenes estudiantes.

La literatura, el arte y la música, cosas inútiles para el utilitarismo, son percibidas como un peligro por el mero hecho de existir.

El subtitulo Manifiesto es fácilmente reconocible como una llamada a la acción. ¿Qué actos ve posibles contra el sistema actual?

El subtitulo manifiesto es la idea sobre la que he construido el libro, una idea militante. Como profesor sentía que estamos en una sociedad en la que el beneficio ha invadido todo. ¿Cómo seguir permitiendo que la cultura, la sanidad estén contaminadas por la lógica del beneficio económico y de los intereses? La idea de llamarlo manifiesto deja entrever la militancia invitando a reaccionar, para que cada uno sea capaz de decir no, basta ya.

Ha habido otras épocas en la historia en las que ha sucedido lo mismo. ¿Quiere decir eso que estamos en un momento especial de la historia?

Buena pregunta, por que en efecto la obsesión por el dinero y las ganancias no son nuevas, ya existían en el mundo clásico. En mi capítulo dedicado a la dignitas hominis he citado muchos autores donde el tema es siempre es el mismo: ¿el hombre vale tanto como gana o tiene una dignidad que vale lo que su comportamiento moral.? Según los autores clásicos los comportamientos morales son la única cosa que da valor al hombre. Esta historia es antigua pero ahora la situación es paradójica y extrema pues todo está contaminado por el tema del beneficio. Cuando al hombre se le quitan sus derechos pierde la dignidad humana y hoy es más grave aún, por que antes, cuando existía la esclavitud y los trabajadores eran explotados se veía normal, ahora que hemos superado eso no podemos volver de nuevo al pasado y eso es lo que dictadura del beneficio está intentando. Está convirtiendo al hombre en mercancía, haciéndole pagar con su propia carne como Shilock, está deshumanizando a las personas. Incluso los politicos  deciden exclusivamente basándose en los sondeos. Ayudar a los inmigrantes y a los que vienen ilegalmente ¿Reporta más votos o menos? Esta es la prueba de que hemos perdido el norte. Hoy el hommo economices gobierna todos los aspectos de nuestra vida.

Las cosas que no comportan beneficio se consideran, pues, como un lujo superfluo, como un peligroso obstáculo.

Tristemente todo está contaminado, incluso la cultura se ha convertido en una industria.

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Todo lo que hacemos está contaminado por la dictadura del beneficio. La cultura es la única resistencia a la lógica económica actual por dos motivos. 1) Hoy se sabe que con dinero se puede comprar a los politicos, a los jueces, las televisiones, etc  pero lo único que no se puede comprar es la cultura. Cojamos al hombre más rico del mundo y que nos firme un cheque en blanco y diga quiero comprar cultura, conocimiento, saber. Es imposible, la cultura es un esfuerzo personal que nadie puede hacer en nuestro lugar. No podemos estar orgullosos de lo que sabemos sino del esfuerzo que nos ha costado saberlo.

El saber constituye por sí mismo un obstáculo contra el delirio de omnipotencia del dinero y el utilitarismo. Todo puede comprarse, es cierto. Desde los parlamentarios hasta los juicios, desde el poder hasta el éxito: todo tiene un precio. Pero no el conocimiento: el precio que debe pagarse por conocer es de una naturaleza muy distinta. Ni siquiera un cheque en blanco nos permitirá adquirir mecánicamente lo que sólo puede ser fruto de un esfuerzo individual y una inagotable pasión. Nadie, en definitiva, podrá realizar en nuestro lugar el fatigoso recorrido que nos permitirá aprender.

2) En nuestra sociedad mercantil todo se basa en una pérdida y una adquisición ,pero cuando yo aprendo y yo enseño, el momento más bello es que puedo enseñar una teoría sin perder esa teoría, tanto el que da como el recibe se enriquecen. Y esta es una forma objetiva de resistencia.Sin embargo la cultura no es el antídoto que sirve para todo, pero es el único camino que nos queda.

Sólo el saber puede desafiar una vez más las leyes del mercado. Yo puedo poner en común con los otros mis conocimientos sin empobrecerme. Puedo enseñar a un alumno la teoría de la relatividad o leer junto a él una página de Montaigne dando vida al milagro de un proceso virtuoso en el que se enriquece, al mismo tiempo, quien da y quien recibe.

Ordine hace un recorrido en tres partes. Primero identifica el liquido amniótico en el que nos movemos con la cultura de la mano de los mejores literatos y filósofos. En segundo lugar analiza el detonante que le hizo emprender esta obra, a saber, la conversión de la universidades en empresas y de los estudiantes en clientes. Y, por ultimo, traza un alegato en favor de la verdad y el amor, esas dos virtudes desaparecidas del siglo XIX y que conforman la dignitas hominis.

Impecable de ejecución, directo y breve, este manifiesto será un deleite para todos los que amamos la cultura por encima de lo que este sistema utilitarismo pueda ofrecernos.

Por el bien de la humanidad debemos entender que matar lo inútil significa matar las cosas más bellas que podemos tener en nuestra vida, matar aquello que puede ayudarnos a hacer más humano el mundo en que vivimos y el que nos espera.

Reseñado por Pepe Rodríguez

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Escrito por Nuccio Ordine

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Nuccio Ordine (Diamante, 1958) es profesor de Literatura italiana en la Universidad de Calabria y autor de diversos libros, varios de ellos sobre Giordano Bruno. Ha sido profesor visitante de centros como Yale, Paris IV-Sorbonne, CESR de Tours, IEA de París, el Warburg Institute o la Sociedad Max Planck de Berlín. Es también miembro del Harvard University Center for Italian Renaissance Studies y de la Fundación Alexander von Humboldt, así como miembro de honor del Instituto de Filosofía de la Academia Rusa de Ciencias. En Acantilado ha publicado La utilidad de lo inútil.

Ficha técnica

Extracto del libro

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Precio: 9,50€ Páginas: 176

Traducción: J. Bayod Brau

El oxímoron evocado por el título La utilidad de lo inútil merece una aclaración. La paradójica utilidad a la que me refiero no es la misma en cuyo nombre se consideran inútiles los saberes humanísticos y, más en general, todos los saberes que no producen beneficios. En una acepción muy distinta y mucho más amplia, he querido poner en el centro de mis reflexiones la idea de utilidad de aquellos saberes cuyo valor esencial es del todo ajeno a cualquier finalidad utilitarista. […] Si dejamos morir lo gratuito, si renunciamos a la fuerza generadora de lo inútil, si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida. Y en ese momento, cuando la desertificación del espiritu nos haya ya agostado, será en verdad difícil imaginar que el ignorante homo sapiens pueda desempeñar todavía un papel en la tarea de hacer más humana la humanidad.

4 Responses

  1. Egregio Dottore,
    grazie per la sua riflessione attraverso cui mi rapporto,. Tutta la vita ho pensato che non ci dovrebbe essere un motivo o un perchè svolgiamo certe attivitá senza l’appagamento di una ricompensa. Cosí come i nostri avi ci hanno aiutato e assistito durante la nostra infanzia e adolescenza e a loro volta hanno ricevuto quella tutela senza ambire a lucro, cosí l’umanità dovrebbe seguire quei passi per l’avvenire e lasciare l’impronta della generosità e bontá incondizionale alla discendenza. La caratteristica dell’umanità e dell’essere più umani sarebbe l’attributo da gestire e imitare per migliorare la convivenza in questo pianeta sempre più disumanizzato.. grazie

  2. Todo muy bien pero Fernando Sabater con su ultranacionalismo españolista es un poco bastante cretino.

    1. Hombre, a ti se te ve otro peso en el discurso…
      Lo que se necesita son, sin ninguna duda, seres como tú.

  3. Nuccio Ordine aclara en la introducción: “La paradójica utilidad a la que me refiero [en el título] no es la misma en cuyo nombre se consideran inútiles los saberes humanísticos y, más en general, todos los saberes que no producen beneficios. ” Esos saberes que “no producen beneficios” corrientes, inmediatos no son sólo humanísticos. Son las ARTES LIBERALES. Allí entran: historia, filosofía, matemáticas, algunos momentos/aspectos de la investigación científica (aunque cada vez menos)…..

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