Esquirlas de Ismet Prcic

esquirlas

Esquirlas supone el brillante debut del  bosnioamericano Ismet Prcic, una obra enérgica, vibrante y bastante provocativa sin caer en lo chabacan, al contrario una de sus claves en su sencillez. Ha sido todo un éxito de crítica en EEUU por su visceralidad y tristeza que a fuer de inocente resulta hasta divertida.

Ismet y Mustafá son los dos personajes de la obra. Ismet es un bosnio refugiado al que un día le dan un papel que dice que es americano. Y Mustafá es un trasunto de Ismet (o eso intuimos por las evidencias que vamos hallando) que actúa de combatiente bosnio. Quizás sean la misma persona en dos momentos diferentes, quizás uno sueñe que es el otro. No lo sabemos pero el juego es  atractivo. Prcic juega con una trama complicada para atrapar al lector en diferentes momentos y lugares moviendo sus dos personajes. Cuando algunas certezas sobre ellos parecen afianzarse otras se derrumban. Son héroes o antihéroes complementarios juntos crean los dos lados de la moneda: el amor y el odio, la vida y la muerte, la valentía y el miedo, el futuro y su ausencia.

El desarraigo, el racismo, el vacío en Ismet y los problemas religiosos, la corrupción política y la mentira endémica en Mustafá son algunos de los temas que el autor desarrolla en cada uno de sus protagonistas. Cosidos con un fino humor negro que sobre todo en las situaciones extremas convierte los golpes en caricias hace crecer a sus personajes con el beneplácito de los lectores.

La realidad que presenta es realmente pesimista. Los refugiados aunque se las arreglen para vivir siempre son ciudadanos de segunda y los que no huyen del país arrastran las cicatrices de por vida. Por eso una de las claves es “todo el mundo que sale de una guerra es un perdedor”.
Prcic construye gracias a recortes de períodico, recuerdos y conversaciones el mosaico de unas vidas destrozadas, personas sacrificadas en el altar de la locura de la guerra. Con su escritura fluida y hasta cierto grado poética permite al lector conocer la historia de su pueblo, su supervivencia y la cruenta lucha por unas fronteras idílicas que no lo son tanto.

Ficha técnica

Precio: 23,90€ Páginas: 468
«No duermo bien. Casi no duermo. Sueño que voy a la universidad y liquido a la gente con un kalashnikov. Sueño que lanzo granadas por la ventanilla de mi coche. Sueño que disparan contra mí. No he podido ir a un médico de verdad, porque aquí tienes que estar asegurado o pagar a tocateja, así que fui a un tal doctor Cyrus, un médico voluntario del campus, y me recetó sedantes, que tomo como caramelos.

Dice que tengo un trastorno de estrés postraumático. Dice que las pastillas son solo una solución a corto plazo y que, para mejorar realmente, necesito situar mi experiencia en un marco más amplio, un marco que me ayude a darle sentido a todo. Fue él quien me dio la idea de escribir unas memorias. Le pregunté qué debía escribir para que esa terapia diera resultado y dijo: “Escríbelo todo”. Le pregunté por dónde debía empezar y dijo: “Empieza por el principio”.»

«Todo» es, desde luego, un singular conjunto de recuerdos, confesiones y ficciones; humorística evocación de la infancia en Bosnia y despachos atroces de una Tuzla sitiada. Cartas llenas de angustia a la madre sobre la vida en el nuevo mundo, fragmentos desde el exilio firmados por un tal Ismet Prcic, esquirlas de alguien llamado como él.

Espléndida novela de formación, testimonio veraz y perturbador de una guerra, Esquirlas es también un libro de autoayuda, al menos para la primera persona que lo escribe. Porque contarlo «todo» previene la locura. Pero también puede convocarla.

Reseñado por Pepe Rodríguez

Escrito por Ismet Prcic

Ismet Prcić (Is-met Per-sic) nació en Tuzla, Bosnia-Herzegovina, en 1977, y emigró a Estados Unidos en 1996. Cursó una maestría en escritura en la Universidad de California de Irvine y, en 2010, recibió la beca de ficción del National Endowment for the Arts estadounidense. En 2011 fue elegido para participar en el Laboratorio de Guionistas de Sundance. Prcić vive con su mujer en Portland, Oregon.

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